Mostrando entradas con la etiqueta creer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta creer. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de mayo de 2012

LA PUNCIÓN. ESTAMOS MÁS CERCA

La punción ha ido bien. Me hubiera gustado que fuera mejor, pero ha ido bien. Teniendo en cuenta como han ido las otras dos, pues estoy contenta. Al final han sacado 7 pero había que ver cuales eran maduros y quedaron en que me llamarían por la tarde. Buf, otra vez nervios, y a cruzar los dedos, pero soy optimista. Energía positiva. Vamos a creer. Y sí, me han llamado y me han dicho  que de los 7 han podido trabajar con 6 así que estupendo. En total tenemos 12, ahora es cuando empieza lo duro de verdad, porque durante los siguientes días me llamarán me dirán cuantos han fecundado, cuantos siguen, cuantos son viables.

No quiero pensar mucho pero es inevitable que de vez en cuando un rayito cruce tu mente y te mantenga los nervios de punta por segundos, ¡madre mía!, estoy nerviosa y es que creo que cuando ya has pasado por tantas, al final sabes más que ellos y a veces no es bueno  saber tanto. Vivir en la ignorancia para según que temas es estupendo, pero que le vamos a hacer.

Han pasado 2 días y han llamado. Una decepción. Estoy super triste. De los 12 sólo han fecundado 6 así que lo tenemos super chungo, porque de esos ahora hay que ver los que siguen evolucionando y llegan a blastocitos, que será la señal de que son fuertes y son los candidatos idóneos para transferir. Jolín. Estaba super animada, optimista y positiva, pero esto se pone difícil. ¿Por qué nunca nada nos puede ser fácil? Siempre todo nos cuesta un mundo y al final eso que dicen de que todo lo que cuesta aprendes a valorarlo mejor, es mentira, porque cuando lo consigues, estas tan agotada de todo lo que has tenido que pasar, que lo único que se te pasa por la cabeza es: " menos mal, ya nos iba tocando", o "al final nos tenía que llegar porque lo llevamos peleado y luchado por mucho tiempo y nos lo merecíamos".

Y es que en nada en nuestra vida hemos tenido la suerte a nuestro favor. Todo, todo, todo en nuestra vida lo hemos tenido que pelear mucho, muchíiiiiisimo. Quizás como muchas personas, porque no digo que seamos únicos, pero es que al final es taaaaan agotador. Nunca un poquito de respiro, nunca un empujoncito que nos ayude a que algo sea coser y cantar. No, a nosotros no. Siempre luchando y confiando en que alguna vez nos tocará, pero no por suerte, por azar, sino porque lo hemos peleado, lo hemos buscado y no hemos desistido.

En fin, que a pesar de todo sigo confiando y creyendo, no voy a tirar la toalla hasta el final y si que es verdad que sólo necesitamos uno y tenemos 6, pero tengo tanto miedo. No puedo evitarlo, aunque siga diciéndome que sí, que sí, que lo vamos a conseguir, que por fin a llegado el momento. Voy a agarrarme con fuerza a las señales y pensar que ellas son mi empujoncito para seguir soñando.

Cielo mío, ojalá la vida nos pueda regalar otro milagro como tú, porque estamos luchando, creyendo y soñando en que quizás pueda volver a ser. Te queremos.

viernes, 13 de abril de 2012

ME AGARRO CON FUERZA A CREER.

Yo creo en Dios, pero reconozco que no soy una católica practicante, pero no de ahora, de siempre, y sin embargo es en estos tiempos, cuando más he necesitado acercarme a una iglesia para sentirme más cerca de El, a pesar de no entender muchas cosas de Él, a pesar de haber dejado de creer que me escucha, a pesar de pensar que entre toda la gente que formamos el mundo y todos los problemas que hay, ni siquiera sabe que existo, que soy un grano de arena en un gran desierto, a pesar de haber dejado de pedirle, de rogarle, a pesar de querer estar convencida de que soy uno más en una tela de araña que día a día se va formando, a pesar de todo sigo teniendo la necesidad de buscarlo, de sentir refugio acercándome a Él, de rezarle aunque ya no le pida nada y crea estar orando para el vacío, para la nada.

Es una sensación extraña, un sentimiento raro, una necesidad que me hace volver una y otra vez y supongo que aunque yo crea que Él no me escucha, ni se interesa, posiblemente todo tenga una razón, una explicación para Él aunque muchas veces no alcancemos a entenderlo, a verlo, o ni siquiera a compartirlo, pero al final todo lo que a nosotros nos parece un sin-sentido, ahí arriba todo tiene un orden, un guión escrito, un porqué, y sin embargo quiero pensar que por mucha divinidad, por mucho poder, por mucho amor, por mucho no salirse del renglón, a veces pueden suceder cosas que realmente no estaban previstas y como en toda empresa, puede haber ocurrido un lamentable error que ha escapado a toda razón, a todo sentido y es lo lógico pensar que habrá una compensación, una rectificación o un apaño y sin embargo el tiempo va pasando y ni lo uno ni lo otro, y entonces es cuando piensas si de verdad ahí arriba hubo un error o es que a veces aunque no entendamos las cosas hay un porqué y son los renglones torcidos de Dios.

Sé que existe, que está ahí, lo que no sé es si el sabe que yo estoy aquí. Quiero creer que sí, y pensar que aunque a veces no pueda más, Él me sostiene y me dá fuerzas para seguir. Quiero pensar que Dios aprieta pero no ahoga. Quiero pensar que no me manda más de lo que yo puedo soportar. Quiero pensar que aunque no lo entienda, todo tiene una razón y quiero pensar que hoy una ventana se ha cerrado, (de portazo, sí, dándome en toda la cara, provocándome un dolor inhumano, insoportable), pero que quizás mañana pueda abrirse una puerta. Quiero pensar.

Ahora no lo entiendo y puede que nunca llegue a hacerlo, pero lo que sí está claro es que un día tú, papa y yo estaremos juntos, ya para siempre. Te queremos.

martes, 20 de diciembre de 2011

CREO EN EL MUNDO

Tengo una percepción quizás muy rara de la vida y quizás por ello me dan tantas bofetadas y tiendo a no aprender y a pensar que todo tiene solución, que todo tiene un porqué, que la justicia existe, que la bueno supera a lo malo, que el día es día y la noche es noche pero que en medio esta la tarde, creo que las buenas obras tienden a quedar grabadas y creo que la gente mira más allá de ellos. Creo que no hay perfección pero igualmente creo que las imperfecciones deben ayudarnos a mejorar cada día para darnos cuenta que todos tenemos. También creo que el dolor no es menos dolor, pero si más llevadero si se comparte y que al compartirlo el mundo se hace más humano. Creo que cada persona tiene sus problemas y sus tristezas, pero que eso no le evita mirar por los demás; y creo que el deber por hacer las cosas bien debe primar por encima de cualquier interés ajeno.

Yo creo en todas estas cosas y también en el valor de la amistad, en el valor de un abrazo verdadero, en el valor de la intención de un echo, en el valor de una palabra salida del corazón. Creo en la honradez de una sonrisa afectuosa, creo en la calidez de una invitación, creo en las pequeñas cosas que dan magia a la vida. También creo en el dolor ajeno para no cerrarme en mi mundo y creo que todo lo que pueda ver con mis ojos, nunca alcanzará a ver todo el infinito, por eso sé que hay más, mucho más de lo que yo pueda ver y dejo siempre una puerta abierta a aquello que puede ser..............., porque a veces la verdad puede no estar ante mis ojos. Y creo que la mejor forma de ser feliz es intentar coger cada cosa buena de los demás, de unos más, de otros menos y a lo mejor hay de alguno que nada, pero al menos lo habré buscado.

Luego me levanto por las mañanas y me doy cuenta que no todo ni todos son como yo creo y entonces lucho y lucho por seguir creyendo que algún día algo pueda cambiar, que algún día el mundo sea menos injusto, que dejemos de mirar la paja en el ojo ajeno para darnos cuenta que todos tenemos algo por lo que cambiar, que si dejáramos de criticar y regocijarnos con el error de otros y valorar en cambio todos los esfuerzos, todas las acciones, todos los pasos conseguidos para hacer la vida más facil al de al lado nuestra vida sería mejor y ayudaríamos a que el mundo fuera más tolerante, más justo, más humano.

He llorado por la muerte, pero he llorado también mucho por cosas que después de tanto dolor no deberían haberme hecho llorar y sin embargo me han compunjido el corazón y me han provocado una ansiedad que no entendería sino fuera porque sé que yo no concibo las cosas así, porque yo no creo en esa forma de ser, de actuar, porque para mi, el mundo debería ser más mundo y menos uno, porque mi vida es más vida si se que los que quiero son felices, porque toda injusticia debería tener su justa justicia.
Seguiré sufriendo, pero quiero seguir creyendo.

Mi ángel del cielo, ayuda a este pobre corazón a que siga latiendo con la sonrisa de tu recuerdo, con el amor de tu vida, con la ilusión de tu imagen. Te queremos.