Mostrando entradas con la etiqueta parto programado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta parto programado. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de noviembre de 2011

MI MUNDO CAMBIÓ.

EL PARTO. EL FINAL

Día 15 de octubre. Salí de mi casa contenta y a la vez nerviosa, pensando al cerrar la puerta, que la próxima vez que la abriera llevaría a mi hija en brazos.

Este día ingreso en la Arrixaca. A  primera hora de la mañana, pasé por la UDO para hacerme monitor y después me pusieron una medicación vía vaginal llamada propess que era para ir madurando el cuello del útero y ver si durante ese día se provocaba el parto. Me subieron a planta. Nadie sabía que estábamos allí. Queríamos estar tranquilos, disfrutar de esos momentos y después llamar para dar la noticia.

Pasé el día tranquila. Estuve paseando con mi marido por el pasillo, y sobre las 9 de la noche me pusieron monitor. Tenía muchas contracciones y empezó a subirme la fiebre. Me quitaron la medicación y me bajaron a paritorios. Sólo había dilatado 2 cm. y una vez que la fiebre empezó a remitir, volvieron a subirme a planta. Me pusieron una medicación para descansar y a esperar al día siguiente.

No descansé casi nada. Ya estaba nerviosa. Ahora sí. Ya había llegado el momento. A las 8:15 de la mañana me bajaron a paritorios.

Me rompieron las aguas, me pusieron la epidural y también oxitocina para ir provocando las contracciones. Pero el parto iba muy lento, la dilatación no progresaba. Yo entré al paritorio con 2 cm de dilatación y a las 6 de la tarde estaba todavía con 4 cm.

Lo que ocurrió desde esa hora hasta las 23:30 y el fatídico desenlace podéis verlo en una entrevista que nos hicieron en la tele en la siguiente dirección:

También podéis verlo en esta dirección, que es un blog que el periodista que nos hizo la
entrevista tiene, y aparte de todo es muy bonito.

http://blogs.laverdad.es/diariodeunpadreprimerizo/2009/5/20/en-memoria-angela

Desde las 18:20 hasta el final, en las que yo veía las bradicardias de mi hija, fue una autentica tortura. Nadie me hacia caso. Cada vez que yo veía pasar a alguien, pensaba ¡por fin! ya vienen a ayudarme, ya me toca a mi, ya me van ha hacer caso. Pero pasaron los minutos, pasaron las horas y nadie hizo nada. Le pedía a mi madre que por favor me ayudara, que ayudara a mi hija. Pero nadie, nadie, hizo nada.

Día 16 de octubre. Esté día debías nacer Ángela. Esté día iba a ser el más feliz en la vida de tu padre y la mía. Esté día está grabado a fuego en mi mente, en mi corazón y en mi alma.
¡Ángela!, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?. No es posible, mi dulce tesoro. Mi hija. Si pudiera decirte en palabras lo que te quiero, no podría. Tendrían que abrirme el pecho y verme el corazón para ver lo mucho, muchísimo que te amo.