miércoles, 7 de marzo de 2012

A POR TODAS!

Pues si, ya hemos empezado, y lo prometido es deuda, por ser el último tratamiento os tendré mejor informadas y más al día. Y para empezar os diré que han sido unos días de mucho estres y de mucho barajar fechas porque aunque estaba dispuesta a llevar los dos caminos a la vez en estos días, lo que tampoco quería era que uno pudiera interferir en el otro, y puesto que mañana jueves van a declarar las 5 IMPUTADAS y no sabiendo muy bien como va el proceso y pensando en si hubiéramos tenido que ir nosotros, pues hasta último momento lo teníamos en el aire.

Pero bueno, nosotros de momento no vamos, asi que ese camino que siga su curso y nos podemos dedicar al otro un poco más relajados, si por relajado se entiendo el no tener que llevar 50 cosas a la vez, porque por lo demás ya de por si el tratamiento es estresante, más que nada por ir viendo como van los resultados, por la ilusión que vas poniendo y por cumplir con unos horarios más o menos iguales a la hora de ponerte los pinchazos,  pero bueno, volviendo a tirar del carro.

Bien, esta vez vuelvo a ponerme los mismos medicamentos, pero subiendo un poquito la dosis de uno de ellos y como esto era nuevo para mi, porque tenia que ponerme ampolla y media de una cosa y mezclarla con otra, no tenía muy claro esa media como obtenerla, así que me dijo mi ginecóloga de IVI, que fuera a la clínia y que allí me la hacían para que yo lo viera y ya aprovechaban para picharme. Así que asi lo hice, y esta vez me atendió un chico al que yo creo que no había visto o quizás una vez, porque siempre son dos chicas las que hasta ahora me habían sacado sangre, y he de decir, que al igual que todos los que trabajan allí, un encanto.

Tardo un poco más con tanta mezcla y además, esta vez llevo peor lo de los pichazos, no sé, creo que he perdido puntería y llevo varios días haciéndome ¡un daño! y además me sale sangre. En fin que la experiencia esta vez me esta sirviendo de poco, pero no importa, no es para tanto.

Bueno mi pequeña, hemos esperado mucho, pero mañana puede ser el principio de todo y esperemos que la justicia pueda ayudarnos en uno de esos caminos que tenemos que recorrer de por vida. Te queremos.

lunes, 5 de marzo de 2012

UN PELDAÑO, UNA PRUEBA Y EMPEZAMOS

Bien mis dos caminos en marcha. En uno hemos subido un peldaño que esperamos que esta semana pueda aclarar todavía más y poder seguir subiendo, en el otro hace como unas dos semanas y media me hice una historoscopia, y es que despues de tanto negativo y de aconsejarme algunas personas, entre otras alguna de vosotras, y también leyendo en distintos foros el motivo por el que se hacía esta prueba y que no perdía nada por hacérmela, se lo comenté a mi ginecóloga de IVI y me dijo que ella en principio no había visto nada raro en las ecografías que me había estado haciendo pero que si quería para quedarme más tranquila me la hacian y la verdad, es que prefería hacérmela para descartar posibles lesiones a raiz de la cesárea que me hicieron y como sucedieron las cosas. Ya no me fiaba de como me hubieran dejado, así que sí, me decidí.

Y bueno, la única duda era de si al hacérmela habría que retrasar de nuevo el tratamiento, y en principio aunque creían que no habría problema había que esperar porque la regla me tenía que venir en unos días y a lo mejor no daba tiempo a que todo se regulara para poder empezar, pero estaba decidida, si tenía que esperar esperaría, pero prefería hacérmela a seguir teniendo la duda.

De nuevo en el quirófano de IVI, auque esta vez para algo distinto y de nuevo el momento maravilloso de la anestesía. Es una sensación ¡tan relajante!, te quedas dormido sin darte cuenta y la cabeza consigue parar por completo su agitada turbulencia, para luego despertar tranquilamente  sabiendo que estabas en buenas manos y que siempre miran por mi. ¡Es un trato tan humano de todos los que allí trabajan para con nosotros!

Me dijeron que todo  había ido bien, que no se había visto nada raro pero que aún así me habían cogido una muestra del endométrio para hacer una biopsia y descartarlo todo. Que mancharía durante unos días y que en cinco días me veían para hacerme una eco y ver que todo iba bien y que si no había problema podríamos empezar con la estimulación para ese periodo.

La biopsia bien, el útero recuperándose y sin ningún problema, el ánimo un poco mejor y según mi acupuntor, intentando visualizarme en distintos momentos del embarzo, parto y ya con el carrito de bebé, así que de nuevo buscando sacar la energía positiva y la ilusión para llevar este último tratamiento lo mejor posible. Empezamos.

No me sueltes Ángela, en estos días más que nunca necesito sentirte cerquita para saber que compartes cada instante de mi vida. Te queremos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

LA FORENSE NOS DA LA RAZÓN. YA HAY IMPUTADOS

Bueno, he tardado unos días porque no estaba segura de si podía publicarlo o no y hoy he hablado con nuestro abogado y me ha dicho que no había problema en hablar de ello porque son documentos públicos, así que con su permiso os cuento.

Sabéis que llevo una temporadita un poquito baja de moral, y que está vez me ha durado un poco más que otras veces, y ya os comenté que es que se me habían juntado varias cosas y que una al final no puede con tanto sentimiento. Y bueno uno de los motivos principales por los que mi ánimo ha estado así, es porque por fin, después de más de dos años y medio ha salido el informe de la forense judicial, ese informe sin el cual el juez no proseguía y que por tanto era crucial para saber si el procedimiento avanzaba al siguiente escalón o no, y ya por fin, como digo salió hace cosa de un mes.

El informe no sólo lo firma ella, sino otra forense más para dar todavía más fuerza, ya que nos dá la razón y detalla las horas y minutos en los que empezaron las bradicardias y había que tener una actitud espectante (o sea vigilante), las horas y minutos en los que las bradicardias ya eran patológicas y las horas y minutos en los que las bradicardias hacían ominoso (o sea urgente) el haber hecho una cesárea y haber sacado a Ángela.

En fin entenderéis que aunque el informe nos sea favorable, el leer todo esto nos hace tener un sentimiento agridulce, porque nos dan la razón en algo ¡tan doloroso!, y que a mi al leerlo me ratifica que efectivamente fui invisible para toda aquella gente sin profesionalidad y sin humanidad, y que mi hija estaría viva si alguien, alguien hubiera hecho algo. Es tanto dolor, tanta rabia, ...........

Asi que pasé unos días un tanto contradictorios, porque esto coincidió con el nuevo proceso y lo que en unos días sería la nueva estimulación, la que al final suspendí en febrero. Y después de ir recuperándome poco a poco, y de ir tomando impulso para esta nueva estimulación, pues resulta que otra sorpresa.

El juez después de haber leído el informe de la forense y visto el retraso que ya llevaba el caso, ha decidido dar un empujoncito , por lo tanto, el día 8 de marzo ya han sido llamados a declarar COMO IMPUTADOS, CINCO PERSONAS. TRES GINECÓLOGAS Y DOS MATRONAS. De momento no doy sus nombres, aunque el abogado me ha dicho que puedo, pero prefiero ir viendo como van las cosas.

Y ahora ya si que sí. Hablé con mi psicóloga y ella estuvo de acuerdo conmigo. Por una casualidad muy curiosa de la vida es ahora cuando de verdad voy a tener que llevar los dos caminos. Por uno irá el proceso por la muerte de Ángela y por el otro el proceso para un nuevo tratamiento de fecundación in vitro. ¡Qué curioso!. Tanto tiempo esperando y es ahora cuando por fin se retoma el caso.

Bueno, he estado muy nerviosa estos días viendo a ver como confluía todo, si me coincidiría algún día de una cosa con la de la otra cosa, pero de momento parece que cada cosa llevará su camino. En paralelo, pero su camino.

¡Ay Ángela!, ahora necesito de toda tu luz para ayudarme a no caer y darme fuerzas para llegar a buen puerto. Te necesito mi pequeñita y se que estás conmigo cogidita de mi mano. Gracias. Te queremos.

lunes, 27 de febrero de 2012

TOMANDO CONCIENCIA DE MI MIEDO

He tenido mis serias dudas sobre si seguir con esta segunda estimulación y finalizar el último tratamiento o si terminarlo directamente sin más. Llamaría a la clínica y diría que hicieran con mis óvulos congelados lo que quisieran porque ya no tenía fuerzas para otra decepción y por fin terminaría un sufrimiento que tanto miedo me estaba generando. Y lo he dudado y dudado y sopesado y como siempre que me encuentro en una encrucijada de sentimientos y comeduras de cabeza fui a ver a mi psicóloga con la que ya unos días antes había hablado y le había comentado como me sentía.

Ella me dijo que es normal que sienta miedo, que es normal que tienda a adelantarme a los acontecimientos porque mi cuerpo, mi cerebro guardan un aprendizaje, por desgracia con noticias malas, y esa memoria del cuerpo y de la mente es la que hace que cada vez me cueste mas alejar los pensamientos negativos y no esperar al resultado final, pero que con todo lo hablado en los días anteriores ella estaba segura que en el fondo no deseaba terminar así, que aunque me diera miedo sentir como estaba sintiendo no podía quedarme con la incertidumbre de qué hubiera pasado si lo dejaba sin terminar, así que como iba a sentir miedo de una forma u otra a sufrir, mejor salir de dudas aunque mi ánimo fuera esta vez, más cauto, más espectante. Dejaría pasar los días y veríamos como me iba encontrando y como iba a ir afrontando ese final que cada vez estaba más cerca.

Y es ese final el que realmente me da miedo y se lo dije a ella, porque unos día antes lo pensé y quizás era ese el verdadero planteamiento. Mi miedo era y es a que al acabarse este tratamiento y no haber embarazo, por fin me dé cuenta que Ángela no va a venir, porque mi corazón y mi alma lo saben, pero mi cabeza sigue esperándola.  Es una contradicción, porque la razón esta vez no va unida a la cabeza sino al corazón y el sentimiento tampoco va unido al corazón sino a la cabeza. Es muy complicado lo que siento y al ir viendo como se va cerrando esa ventana, estoy muerta de miedo al saber que todo va a ir cobrando realidad y que he de ir dejando paso a la razón, porque quiero poder dejar descansar en paz a Ángela, y esto supone el ir aceptando mi dolor y su ausencia. Y no es que yo piense que si me quedo embarazada será ella de nuevo, no. Es porque el proceso en el que todo se inició una vez, en el que ella pudo venir al mundo, termina. El ciclo termina. Esa ventana se cierra.

Por el contrario si volviera a hacerse el milagro de una nueva vida en mi, si de nuevo volviera a quedarme embarazada, entonces el proceso sería distinto. Entonces habría esos dos caminos de las que tantas veces he hablado y esos dos caminos los tendría que aprender a llevar, con sus miedos, sus tristezas, sus alegrías, y sus dos sentimientos compartidos, pero lo haría sabiendo que cada uno tiene su lugar. Y voy cogiendo fuerzas para poder intentarlo a pesar del miedo, así que en unos días empiezo mi último viaje al milagro de la vida.

Eres especial y realmente eres un milagro. Tú mi pequeña eres el milagro de la vida. Te queremos.

jueves, 23 de febrero de 2012

NUEVA VISION DE LA VIDA

Llevo mucho sufrido, y he mantenido la esperanza y la creencia en que las cosas mejorarían, en que después de la desgracia que asoló nuestras vidas y de lo que anteriormente ya cargábamos a las espaldas, nuestra vida tendría alguna alegría, algún regalo por tanto sufrido, pero he dejado de engañarme y de pensar que me merezco algo bueno por la desgracia que tuvimos que vivir.

He dejado de creer en que llegará algo bueno. Ya no lo creo. Y no lo creo porque después de mucho tiempo, de mucho llorar, de mucho pedir, de mucho poner de nuestra parte, de sacar fuerzas de donde no las tenía, de intentar ver lo positivo de lo negativo, de mantenerme optimista a pesar de los pesares y de creer que la vida me daría una tregua, me he dado cuenta de que no soy nadie especial para que desde allí arriba se me mire de forma especial. En todo caso y a pesar de mis palabras sé que tengo también en mi vida muchas, muchas muchísimas cosas buenas y por las que intento dar gracias porque hay mucha gente que ni siquiera tiene lo que yo, lo que pasa es que a veces el dolor es tan grande que te hace nublar por completo la razón y te puede ésto más, que toda la magia que tengas alrededor.

Y no, no soy derrotista, ni negativa, simplemente trato de ser objetiva, realista y mirar a todo lo que hay alrededor. Guerras, hambre, familias enteras en paro y sin nada que poder dar a sus hijos, muertes injustas que dejan a unos padres tan destrozados como a nosotros, enfermedades de niños, parejas que buscan tener un hijo y no lo consiguen por más tratamientos que hagan, maltratos, y tantas y tantas cosas malas, que te das cuenta que no eres la única que sufre, la única que espera, la única que cree que la vida debe recompensarla. Hay tanta desdicha y tanta injusticia a nuestro alrededor que me hace pensar en que por qué sí todo esto se consiente, yo voy a ser diferente. En cualquier caso soy un grano de arena en un gran desierto y sería ¡tan difícil que desde allí arriba se me escuchara con medio mundo llorando y suplicando!

No quiero sufrir más, no quiero sufrir más, no quiero. Sólo quiero poder llevar una vida lineal. Vale que no tenga nuevas alegrías en mi vida, pero tampoco más problemas, más desgracias, más ........... sufrir. Me conformo y aprenderé a vivir con lo que me ha tocado. Aprenderé a no soñar, a no hacerme ilusiones, a no hacer planes. Viviré el día a día y disfrutaré de lo que me toque vivir ese día, sea una película, una canción, o una mirada de mi Juan. Pero ya no más pensar en que llegará nuestro regalo, porque no quiero volver a caerme de bruces. Quiero poder terminar de salir del pozo y agarrarme a la luz sin miedo a volver a caer al fondo.

Sé que volveré a levantarme y a luchar, pero ahora sin ninguna meta. Sólo el día a día, y aunque inicie la segunda parte del tratamiento, espero poder llegar preparada para no volver a caer al pozo si no hay buenas noticias. Sé que me va a ser difícil y tengo miedo, mucho, mucho miedo a lo que voy a ir sintiendo en los próximos días, semanas, pero intento ir mentalizándome.

Es una nueva fase, una nueva etapa que tengo miedo de cruzar, pero espero que seas la luz que guíe todos mis miedos y me ayudes a poder superarlos. Te queremos.

martes, 21 de febrero de 2012

UN EXTRA DE HORMONAS

Después de haber llorado como una loca y de haber pasado unos momentos la verdad, un poco agobiantes, pensé que se me había pasado y que como siempre al levantarme lo vería de forma distinta, pero la realidad fue otra.

Sin saber muy bien porqué, me levanté al día siguiente super chafada, apática, sin ganas de nada, sin ilusión ninguna y sintiendo a mi alrededor que nada merecía la pena. Me levanté para ir al trabajo porque Juan Carlos me llamó, me insistió, me empujó, pero llegué a allí haciendo un esfuerzo sobrehumano por contener las lágrimas para que él no me viera, pero en cuanto llegué al despacho me encerré y me senté en el suelo, con las piernas encogidas y mis brazos abrazadas alrededor de ellas y ya no pude, mis lágrimas brotaron solas, mi dolor salió solo y mi tristeza inundó aquel espacio que en aquel momento me pareció una prisión de donde no podía escapar.

Pasaron los minutos y ya un poco más serena decidí que no podía, que no tenía fuerzas, ni ganas, ni ilusión para seguir con el tratamiento, que no era justo que en ese estado llevara a cabo la estimulación porque así seguro que no saldría bien, y me lié la manta a la cabeza y sin consultarlo siquiera con Juan Carlos le puse un mensaje a mi ginecóloga de IVI y le dije que prefería dejarlo para el mes siguiente porque con el último tratamiento mi cuerpo había tardado más en recuperarse físicamente y psicológicamente. Ella me contesto que no había problema, que nos pusiéramos en contacto con ella en la siguiente regla.

Y bueno, mi ánimo no era muy allá, pero posiblemente también fuera influido por la última estimulación, ya que fue una medicación distinta a todas las que hasta ese momento había utilizado y si ya de por sí, el cúmulo de hormonas extra que nos metemos esos días nos influyen en el carácter, pues encima, como digo, parece que éste me hizo una reacción superior a todas las demás, porque me hinché como un globo, cosa que no me había pasado nunca y supongo que con el ánimo también fue distinto, unido al hecho de sacar menos óvulos esta vez.

Por una cosa u otra la decisión ya estaba tomada y aunque a Juan Carlos no le pareció bien que tomara la decisión sin contar con él, lo cierto es que no tenía fuerzas para discutir algo que yo ya tenía super claro porque me sentía totalmente apática. Ahora sólo esperaba que fueran pasando los días y poder volver a engancharme a la montaña rusa en el momento justo en el que ésta empieza a subir, pero para eso sé que tenían que pasar unos días que me irían sirviendo para poder encontrar de nuevo el camino.

Tu carita, tus mofletes gorditos, tus manitas moviéndose alrededor de tu cuerpecito, tus bostezos, tus pataditas, tú, toda tú llenan mi cabeza de imágenes que guardo en el corazón como oro en paño. Te queremos.

viernes, 17 de febrero de 2012

UN DURO Y EMPINADO SENDERO

Han ido transcurriendo los días y mi tristeza que normalmente en unos tres, cuatro días va suavizándose, esta vez ha sido mi compañera durante mucho más tiempo y me ha estado costando más poder quitarme la losa del pecho, pero cada día he procurado poder sonreir por algo y pensar en algo bueno en mi vida, aunque luego la losa volviera a pesar más de lo habitual.

No me quedé muy conforme con la respuesta de mis ovarios en la estimulación 1de 2, pero bueno estábamos metidos en la rueda y había que ir a por todas y a pesar de tener el ánimo bajillo, he querido ir pensando en el día a día para no desmoralizarme del todo y bueno ya había empezado a tomar las pastillas anticonceptivas e ido a la primera revisión en la cual me dijo que todavía se veían restos, que en dos días dejara de tomar la píldora y en x días me vendría la regla tras la cual tenía que volver a revisión en los tres días primeros para ver si la cosa había ido bien y podíamos empezar la segunda estimulación.

Y bueno, entre que mi ánimo iba ahí, ahí y que encima en esos días siguientes un nuevo problema con un familiar  (por parte mía) llegó a nuestras vidas, ya me ví un poco sobrepasada y cuando ese mediodia llegó Juan Carlos le dije que quizás era mejor dejarlo para el mes siguiente y él sabiamente me consoló y me dijo que no, que conforme iba nuestra vida, este mes sería esto al otro sería otra cosa y el siguiente otro tema, por lo tanto a no ser que fuera algo directamente relacionado con nosotros mismos, seguiríamos adelante.

La verdad, sus palabras me ayudaron bastante. Tenía razón y todo lo ajeno a nosotros debería esperar y dejar de condicionarnos la vida, así que comimos y me sentí un poco más aliviada, pero me duró poco porque unos minutos después él recibió una llamada de teléfono relacionada con su trabajo y después de hablar me dijo preocupado y estresado que a lo mejor si sería buena idea el poder dejarlo para el mes siguiente porque se le iban a complicar los próximos días y posiblemente tendría que estar muy centrado en asuntos de trabajo.

Fue la gota que colmó el vaso de muchos días de tristeza, de dudas, de complicaciones a nuestro alrededor, de sentir que al final siempre habría algo más importante que nos impediería poder llevar el proceso por encima de todo y con tranquilidad, en fin, un cúmulo de cosas que hicieron que explotara y que llorara desconsoladamente, casi a puro grito por tener tanto siempre en nuestra contra y no vernos recompensados con un poco de ayuda, de paz, de vida lineal, y le dije a Juan Carlos que me rendía, que no podía más que llamaría a la clínica y que donaría mis óvulos (para la ciencia, porque con mi edad, ya ni para otras mujeres), no quería más, no más sufrir, esperar, querer que todo mejorara. No podía. Él me dijo que no, que era cosa de dos (aunque yo sé que todo esto lo está haciendo por mi), y que no me dejaría abandonar hasta el final y que posiblemente todo lo que me estaba pasando ese día era por el problema familiar que reconozco que me pilló muy por sorpresa. En fin, que no lo sé, ya no sé muy bien nada, pero lloré, me desahogué y me sentí mejor entre los brazos fuertes y protectores de Juan Carlos que siempre me sostienen en este duro camino.

El camino se está haciendo muy empinado, sólo espero poder encontrar la estabilidad para llegar algún día a ese caudal limpio sereno y puro que tu esencia dejó en mi. Te queremos.