viernes, 20 de diciembre de 2013

LA HIPNOSIS EN EL DOLOR

Bien, tenía que haber escrito antes, pero la verdad ahora tengo momentos en los que necesito desconectar un poco del espacio virtual y me cuesta más centrarme en poder escribir y expresar lo que siento, aún así estoy, sigo aquí. Me cuesta pero a la misma vez lo necesito. Es un escape, un desahogo y una forma de poder seguir ayudando y siendo ayudada.
Espero no demorarme tanto en mi próxima entrada porque, una vez que empiezo a escribir me siento bien, me relaja, me libera........

Y bueno, me quedó pendiente el contaros otra de mis asas, resortes, o nuevas experiencias donde poder agarrarme por intentar salir del circulo vicioso en el que estoy y que me cuesta mucho salir, el cuál no es ni más ni menos que aquel maldito día. El recuerdo constante de lo que viví/vivimos, las horas, los minutos, el dolor, el miedo, el sufrimiento, las consecuencias,........la ilusión perdida, el sin-sentido........., la rabia y el amor, tanto amor contenido........

En esas semanas, meses, en los que he estado otra vez tan, tan mal, hasta el extremo de querer morirme porque no podía soportar sentirme así y recaer una y otra vez, de nuevo no me dejé rendir y de nuevo quise luchar y poder superar ese estado y además querer que esta vez fuera algo más duradero y que me sirviera para hacerme más fuerte, para poder hacer costra aunque la herida siguiera ahí, porque con cada recaída en el abismo el dolor parecía más intenso y me estaba costando mucho ver lo bueno, y recordar los momentos buenos, y estabilizarme con ellos y mi intento de ser positiva.

Hice, bueno, aún lo estoy haciendo, acupuntura. También las flores de bach y al hablar con mi psicóloga y ver como me encontraba me propuso someterme a unas sesiones de hipnosis. No para olvidar, no para hacerme recordar,  porque no es recordar lo que necesito ya que lo tengo todo muy fresco en mi memoria (ese es el gran problema), sino para poder asumir ese día y poder aprender a vivir con ese recuerdo, haciendo que con las sesiones supiera que sí, está ahí y lo viví, pero que cuando me venga el recuerdo, las imágenes, pueda ahuyentarlas, alejarlas y dejarlas en un plano que no me perturben de la forma en la que lo hacen, que sean como el tejado de una casa, que está ahí, sobre nuestras cabezas, pero que no va a caerse encima y a aplastarme.

Tenía miedo, no sabía muy bien a lo que me podía enfrentar, pero aún así, no lo dudé. Y fui y al principio me costó mucho concentrarme porque tenía miedo, mucho miedo y el sonido de mi corazón casi no me dejaba oír su voz, pero poco a poco fui relajándome y serenándome. No es como se ve en las películas, que uno se queda en trance y cuando se despierta no recuerda nada de lo que ha vivido en la sesión. Eres consciente en todo momento, sólo que estás (si lo consigues), muy relajado, sólo oyendo la voz de la persona que te habla y dejándote llevar por donde ella te lleva, pero a la misma vez, dejando libertad para que sea tu subconsciente el que te guie hasta donde el sentimiento tiene que llegar y puedas liberar lo que te perturba, siendo consciente de que lo dejas ir, de que quieres que se vaya. Es decir a mi en concreto, después de inducirme a la relajación profunda, pues me fue haciendo ver un pájaro de bonitos colores, con un canto muy dulce, que estaba conmigo, pero de repente aparecía en una jaula. Yo fui relacionando a ese pájaro con que era mi pequeña, mi Ángela, y era dulce y bonita y estaba tranquila y feliz conmigo, en mi barriga. Pero de repente llegaba aquel día, en el que ella debía salir y la jaula representaba aquel infierno, aquellos minutos, aquellas horas, aquella angustia, y ella estaba prisionera. Mi corazón empezó a acelerarse, mi respiración fue haciéndose más intensa, más rápida, más ahogada, y entonces mi psicóloga me decía que debía dejar que la puerta de la jaula se abriera y que el pájaro saliera. La jaula se iría alejando, es decir el dolor, el recuerdo de la angustia, el miedo, el sufrimiento, ......, la jaula en definitiva representaba lo vivido aquel día y al abrir la jaula y dejar que el pájaro saliera, pretendía que sólo quedara ella, su recuerdo y el saber que a pesar de no tenerla físicamente ella estaba conmigo. Fue muy duro, porque al imaginar la jaula abriéndose sólo la veía a ella alejándose y mi llanto y mi angustia surgieron en tromba sin poder contener la necesidad de querer gritar, de poder agarrarme a ella, de poder retenerla. No podía calmarme, no podía parar de llorar, de sentir que me ahogaba, de tener miedo, pero poco a poco mi psicóloga fue calmándome, haciéndome ver que la jaula se alejaba, pero que mi pequeña seguía a mi lado, conmigo, y yo empecé a sentir que aunque no podía verla, ni tenerla físicamente, mi hija perduraba en mi, en mi alma, en mi recuerdo, a mi lado aún cuando no pudiera sentirla, y la feliz y bonita, en la representación de ese precioso pájaro de colores vivos y alegres y la jaula, el dolor y recuerdo de aquel día, se iba perdiendo de mi vista. Seguía ahí, pero ahora con menos nitidez (al dolor), con menos intensidad (a la angustia), ......... Seguí llorando todavía un rato, y aún con cierta dificultad para sosegar la respiración,  poco a poco fui calmándome y dándome cuenta, que ella no se iba con la jaula, que ella seguía, que no se pretendía que la olvidara a ELLA, que ELLA estaba, pero ahora podía verla y sentirla sin sentir la angustia de aquel día. 

Al volver a la realidad, me sentí aliviada. Todavía no sabía muy bien como iría aquello y si se conseguiría algo. Mi psicóloga me dijo que veríamos como había ido poco a poco, y que no me preocupara, que si veíamos que era necesario haríamos alguna sesión más.

A día de hoy, sigo teniendo miedos, y sigo recordando aquel maldito día, pero por lo menos de momento, puedo decir que me encuentro mejor, porque estaba realmente mal. Tengo mis momenticos, mis lloros, y mis recuerdos, pero, no sé, como más serena. No sé si me durara mucho, poco o sólo es un espejismo a querer encontrarme mejor, pero sí, a día de hoy me encuentro un poco mejor. No sé si será por la hipnosis, por las flores de bach, la acupuntura o todo junto, pero lo intento. Cada día lo intento.

Ángela, te quiero. Te adoro. Te anhelo. Ojalá seas feliz, ojalá estés bien, ojalá seas siempre nuestra luz. Te queremos vida mía.

lunes, 11 de noviembre de 2013

ABANICO DE POSIBILIDADES

Estos meses de estos últimos años, son un poco complicados para mi. El verano, con sus sueños en suspenso. Septiembre, la vuelta a la realidad. Octubre el horror grabado en mi alma. Y noviembre, el vacío de una madre, mi madre.
Pero como también es habitual en mi en estos meses desde hace estos años, pues intento seguir aprendiendo, intento seguir buscando, intento seguir cogiéndome y agarrándome a cualquier cosa que me dé alas, y no precisamente el Red Bull, jajajajaja, para poder seguir en la lucha, en esta lucha que es la vida y que tiene cosas malas, ya lo sé, lo sé bastante bien, pero también tiene cosas buenas, aunque a veces se nos olvide, o más bien, nos queden nubladas o difuminadas por los acontecimientos negativos que también forman parte de nuestra vida.

Y esas búsquedas en las que intento ampliar mi abanico de posibilidades donde buscar la paz, me han llevado últimamente  a someterme a sesiones de acupuntura para sintonizar mi cuerpo y  mi mente; a hacer algo que había oído pero que no sabía exactamente en qué consistía, hablo de Las Flores de Bach, que, bueno, yo intuía que sería algo relacionado con flores claro, pero no sabía qué, ni cómo se hacía, así que probé. La sesión consistió en, estando yo tumbada, me iba poniendo unos tubitos (que contienen el extracto de la esencia de las flores, cada tubito una distinta) en la barriga y me hacía que juntara unos dedos de una mano y ella intentaba separármelos y a la misma vez iba haciendo que el otro brazo lo levantara y tomara también distintas posturas con los dedos. Al final, después de probar con todos los tubitos, y después de hacerme descansar un poco para que los dedos estuvieran más sueltos y fuera más fiable el resultado final, pues me dice que cree casi con toda seguridad que es una de ellas, y me hace la prueba. Me pone esta vez el tubito solo y me hace la prueba con los dedos y ve que entonces no puede separármelos (antes si había podido con el resto de tubitos). Es muy, muy curioso, la verdad. Y entonces me dice que esa es la flor que me va a venir bien para ajustarme pues, todo lo que tengo desnivelado, descontrolado y fuera de sintonía por ahí dentro. Vamos que me va a dar armonía y estabilidad entre el yin y el yan, (todo esto son palabras mías, ella me lo explico de otra forma más profesional claro). 
Pero lo realmente curioso fue cuando lee el nombre de la flor que viene en el botecito, y me dice que qué raro, que el bote no está abierto y que nunca lo ha utilizado, entonces me da a leer de un libro el significado de la flor y sobre todo para qué casos está indicado, y me dice que suele coincidir entre un 70 u 85%. Al terminar de leer yo me quedo muerta y la llamo y le digo si ella lo había leído y me dice que no, que como hasta ahora no lo había utilizado pues que no, que no tenía ni idea y cuando se lo doy a leer, ella también se queda muerta, porque coincide con mi sintomatología, mi estado emocional y mi situación al 100%.

La flor se llama Leche de Gallina, llamada también "Estrella de Belén". Ya el nombre me pone los pelos de punta. Estrella de Belén, relacionado con un nacimiento. Mi estrella más gordita.




ESTRELLA DE BELÉN

Star of Bethelem


Proporciona fuerza para superar los golpes de la vida que provocan un choque emocional. Trauma


También llamada "Leche de gallina", es el remedio que trata las secuelas de los traumas físicos como: accidentes, traumatismos, agresiones; y psíquicos: un hecho grandes disgustos, muerte de seres queridos, presenciar desagradable, rupturas afectivas.... Cualquier contratiempo puede, dependiendo de la vulnerabilidad de cada persona, provocar un shock. La persona queda desorientada y con la conciencia desordenada, existe una lucha constante por mantenerse entero, pero el sufrimiento interno es muy grande.

Un shock supone una repercusión directa a nuestro sistema emocional, y cuando la persona no es capaz de asimilarlo se produce el trauma que, de no resolverse,  puede quedar anclado en la mente durante mucho tiempo.

Nos encontraremos, entonces, ante personas al borde del abatimiento, desesperados, sumidos en un vacío desolador, sin iniciativa. Incluso evitan realizar ciertas actividades argumentando que les traen malos recuerdos. Rechazan ayuda y consuelo, llegando, en ocasiones, a entrar en mutismo y desconsuelo.
El corte de corriente energética que se produce es tal que las manifestaciones van más allá de los bloqueos mentales, llegando a los corporales al desarrollar: úlceras, crisis cardíacas, tensión nerviosa, depresiones, enfermedades varias que no curan......

Muchas de las enfermedades psicosomáticas pueden tener su causa, precisamente, en un trauma no resuelto. Estrella de Belén en la flor adecuada porque equilibra, tranquiliza y normaliza, evitando bloqueos físicos o emocionales que degeneran en enfermedades. Ayuda a enfrentarse a las situaciones traumáticas, es un verdadero sellador psíquico.

Al añadir esta esencia en una mezcla personal  el trauma fluye, la persona consigue asimilar la situación que lo provocó y se siente en paz al recobrar el equilibrio.

Estrella de Belén es un bálsamo para el dolor. Bach decía de esta flor: "Es el consuelo del alma, calma los dolores y las penas"
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Bueno, después hace un preparado con este extracto y te lo tienes que tomar durante un tiempo. Lo normal es cuatro gotas, cuatro veces al día, pero a mí, dado como me encontraba, me mandó cuatro gotas, seis veces al día.

Y la verdad, entre las gotas, las sesiones de acupuntura,  y otra cosa más, que contaré la próxima entrada, voy retomando de nuevo el vuelo. Por mí que no quede.

Te echo de menos. Siempre será así. Aunque aprenda a vivir, siempre te echaré de menos. Te queremos.




miércoles, 16 de octubre de 2013

POR Y PARA ÁNGELA. 5 AÑOS

Ya son 5 años. Y como todos los años mando al periódico La Verdad de Murcia, una carta para que la publiquen en Cartas al director, como un homenaje a Ángela, pero también para seguir reivindicando de alguna forma lo que me hicieron, lo que nos hicieron aquel día.

Como todos los años, hoy hemos ido al cementerio, a llevarle un centro de flores, (en vez de un ramo, que es lo que le solemos llevar durante el año), para que sea algo más especial y un pequeño detallito. Esta vez ha sido un angelito que compramos este verano estando de viaje, en una calle de Nápoles, preciosa, muy típica, estrechita y con muchos puestos a izquierda y derecha de belenes, figuritas, y aunque todos eran muy parecidos, fue en la última tiendita donde al mirar ví un montón de angelitos que me encantaron. Elegí uno entre todos, y una vez que lo tenía pagado y envuelto, me dice mi amiga-vecina que iba a nuestro lado: -"¿has visto como se llama la tienda?". Nos quedamos de piedra. Ponía Ángela. Era la última de la calle, y tuvimos que llegar hasta ella para comprar allí el angelito.
Hoy ya está allí con mi pequeña.

Y como no. Cuando hemos llegado había un precioso ramo de nuestra amiga-vecina y un tiernito peluchito de Hello Kitty.

Mi precioso ángel. Ahí va mi pequeño homenaje en el día en el que como dice Ana Cristina en su blog http://anusca77.blogspot.com.es/2013/10/la-pequena-angela.html, en el precioso homenaje que ella también le ha hecho, teníamos que haber estado soplando velitas y cantando el cumpleaños feliz. Te quiero, te queremos con toda el alma hija mía.


POR Y PARA ÁNGELA.


Ya han pasado cinco años, pero parece que fue ayer.
Creí que con el tiempo el dolor sería menos intenso.
Creí que el recuerdo de aquel maldito día iría difuminándose y que el sonido del pitido del monitor anunciando que te estabas quedando sin oxígeno iría desapareciendo, pero sigue retumbando en mi mente al igual que mi llanto incesante pidiendo que te ayudaran.
Creí que luchando con todas mis fuerzas podría terminar por aceptar, por hacerme a la idea de una vida sin ti.
Creí que intentando pensar que estas bien y feliz ahí arriba y que quizás tu muerte pudo servir para concienciar de la importancia de atender con profesionalidad y sobre todo con humanidad a otras madres y bebés, podría ayudarme a llevar mejor la carga de tu muerte, del por qué de tu muerte, pero lo cierto es, que la vida sigue pasando y yo sigo intentando con todas mis fuerzas seguir aprendiendo a vivir agarrándome a cualquier cosa que pueda despertarme una sonrisa, un momento de paz y sosiego, valorando y disfrutando las pequeñas cosas de cada día para ir almacenando bonitos recuerdos que puedan compensar el dolor de mi alma y mi corazón.
Pero sabes mi pequeño ángel, mi niñita, mi pequeño gran tesoro, todo eso sigue ahí, aunque a pesar del dolor, o quizás gracias al dolor, he aprendido a darle a las cosas la importancia que realmente tienen, y he aprendido que un beso, un abrazo, una caricia, una mirada, una palabra, un amanecer, el primer capuzón del verano en el mar, una buena comida, un bonito paisaje, una flor nueva en el jardín, un amanecer o un precioso cielo estrellado, un día de excursión, un buen rato con los que quieres o simplemente un dormir y despertar tranquilo, ya son motivos para ver el otro lado de la vida, para ver que aún tengo que seguir aprendiendo a vivir, pero que gracias a todas estas pequeñas o grandes cosas, la lucha se hace más llevadera.
Hija mía, intentaremos ganarnos el cielo con todas nuestras fuerzas para no perderte nunca más. Te queremos. Tus papás Juan Carlos y Mª del Mar.
En el día de tu 5 aniversario-cumpleaños, te queremos mi pequeño gran tesoro. Tus papas.

lunes, 14 de octubre de 2013

UN PEDACITO DE MI EN "PALABRAS QUE CONSUELAN"

Hace unos pocos post, os puse el enlace del blog de una magnifica mujer, Mercé Castro, que perdió a su hijo Ignasi con 15 años, hace ya 15 años y que a mi me ha ayudado en muchos momentos, porque aunque las edades de nuestros hijos difieren tanto, el echo de una muerte traumática y el propio echo de que  un hijo es un hijo, a través de su blog, y a través también de algún correo privado, me ha ayudado a ser más valiente, a saber que sí, se sufre, se sufre mucho y que hay mucho dolor, que en ocasiones es insoportable, pero que se puede volver a aprender a vivir.
Su ejemplo, su fortaleza, sus vivencias, sus sentimientos, sus delicadas palabras siempre acertadas, su forma de afrontar el día a día, me han ayudado, me he sentido reconfortada porque me he visto muchas veces reflejada en ella y sé que lo que siento es normal, a pesar del tiempo transcurrido.

Muchas veces me habéis dicho a mi, que soy muy valiente, que soy un ejemplo a seguir, y en mi pequeña modestia, en mi pequeño espacio a través de este blog y también en mi día a día, intento poder hacer ver a los demás, que siempre hay donde agarrarse, siempre hay donde mirar, siempre hay donde aprender, sólo necesitamos querer. 
Siempre digo que yo cojo pequeños o grandes trocitos de todo lo que pueda creer que pueda ayudarme, lo hago muchas veces a través de otros blogs, de muchos de los que sigo, entre los que está en muchas ocasiones el de Mercé, ojalá que yo también pueda servir en algún momento para poder ser ejemplo de donde aprender.

Hace un tiempo publicó un libro titulado Volver a Vivir, donde relataba como un diario de su día a día durante el primer año de la muerte de Ignasi.

Ahora, hoy día 14, unos años después de su primer libro, sale publicado el segundo  http://comoafrontarlamuertedeunhijo.com/palabras-que-consuelan/ :"Palabras que consuelan", y esta gran mujer ha incluido un capítulo en su libro titulado "Momentos Mágicos", en el que ha querido contar con el testimonio de muchos de los que le solemos escribir, y que trata de eso, de pequeñas historias que nos han ocurrido a raíz de la muerte de un ser querido y que han constituido para nosotros un momento mágico, o especial o transcendental que nos ha hecho ver una señal en él, o un sentir más cerca a ese ser que se nos fue.

Una de esas historias con las que ha contado, he tenido el privilegio de habérsela enviado yo y me siento muy muy orgullosa y sobre todo agradecida por formar parte de ese estupendo y maravilloso proyecto que es este libro.

Esta es la portada:





El capítulo se llama como ya he dicho "Momentos Mágicos" y mi historia ya os la he contado alguna vez, pero os la cuento tal como se la conté a Mercé y así ha sido publicada
:
LA ABEJA MAYA:.

Cuando estaba embarazada de mi hija Ángela, siempre que me duchaba ella se movía, como inquieta, no sé si era porque el ruido del agua le asustaba o no le gustaba, o eso pensaba yo. Así que me dio por cantarle la canción de la serie infantil de La abeja Maya, y ella se tranquilizaba y dejaba de moverse.
Cuando murió mi pequeña, estuve buscando por muchos sitios un muñequito o un peluche de la abeja Maya para llevárselo, para que lo tuviera al lado de su lápida. Pero como era una serie que hacía mucho tiempo que no ponían, no lo encontraba en ningún sitio. Así pasaron los meses, incluso más de un año. Hasta que un día de viaje por Roquetas de Mar, donde solemos hacer alguna escapadita de fin de semana para recargar pilas, al entrar en una tienda de chuches y muñequitos, al fondo, en un estante lleno de peluches, vi a la abeja Maya. Con su pelito rubio, sus rallitas, sus patitas amarillas y sus alitas. Cuánto me emocioné: en unos días iba a ser su segundo aniversario y me hizo sentir una oleada de aire en los pulmones que me llenó de alegría. 
Ahora está allí con ella, acompañándola.
A pesar del dolor, mi hija me ha ayudado mucho a valorar más las cosas, a ver lo bueno que me depara cada día, a quedarme con las cosas positivas de la gente. Así siento más cerca a mi hija y a mi madre.


Estas son algunas de las fotos que hoy le he mandado a Mercé para que pueda ver que esa abeja Maya que con tanto cariño encontré está allí con ella.




 

Hoy ha salido publicado el libro, pero yo he tenido el inmenso honor de contar con él antes, gracias a que Mercé tuvo el gran detalle de enviarnóslo a los que contribuimos con parte de un pedacito pequeño de nosotros. Hoy día 14 de octubre, que fue la fecha que me dieron como FPP. (qué cosas).
Gracias Mercé.

Un medacito de nuestra historia mi vida, un bonito homenaje. Te queremos.

martes, 8 de octubre de 2013

LUIS GALINDO. EL VALOR DE UNO MISMO

Busco, miro, leo, oigo......, aprendo. Intento aprender e intento sacar lo mejor de mi misma a pesar del dolor o quizás gracias al dolor. 
Me he vuelto más observadora, más empática, menos preocupada por cosas sin importancia, con una gran necesidad de poder ayudar a las personas que me importan, aunque a veces me encuentro entre dos aguas por no poder contentar a todos, y sobre todo procuro quedarme con las virtudes de las personas que quiero o que me importan, porque defectos tenemos todos y con ellos debemos aprender a vivir.
Me gusta quedarme con pequeños detalles, de una peli, una canción, un escrito, un gesto, una mirada, hasta de algún power point de esos que circulan en la red y que vamos pasando de unos a otros sin dar importancia, pero que si de verdad reflexionamos un poquito sobre el mensaje que esconde, nos puede ayudar y mucho una simple frase, o una tierna imagen.

Voy quedándome y almacenando virtudes de los demás que creo que merecen la pena, y voy intentando que nada de lo bueno que recojo se me olvide. Y no, no soy perfecta, para nada. Tengo mis defectos y sé que son muchos como cualquier persona, pero procuro mejorarlos y hacer que ellos no sean el predominante en mi vida y cuando veo en alguien algún defecto en el que me veo reflejada, procuro darme cuenta y procuro cambiar y si es posible hacerle ver a esa persona el error que también está cometiendo. Luego ya depende de esa persona que quiera verlo y cambiar o no (me incluyo a mi misma, si es que alguien es quien me lo dice a mi), porque solemos tener la costumbre de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro.

Procuro aprender de todo y de todos y extraer lo esencial de cualquier cosa que a mi pueda servirme o aportarme un mayor bienestar y una mejor forma de vivir y de ver las cosas. Aún así, a veces, muchas veces me siento perdida, me siento desorientada y sin rumbo, pero aún no me he rendido.

Esto me lo mandaron por wasap, tan de moda ahora, y buscando buscando lo he encontrado en youtube. Es una bonita lección que podemos aplicar no sólo al trabajo, (para mi no era lo prioritario en el mensaje), sino en nuestras vidas, las de cada uno, la del día a día.

LUIS GALINDO :PON TODO TU CORAZÓN.

http://youtu.be/Ke-Tyv1Jk2M


Espero que os guste y os ayude.

 A mi amada hija que me enseñó el amor sin fronteras. Te queremos.


lunes, 23 de septiembre de 2013

NO. LA VIDA NO ES JUSTA.

Desde que perdimos a Ángela lo pienso continuamente y no sólo yo, sino todos los que están a mi alrededor, todos/as los/as que me dejáis comentarios de apoyo, solidaridad y comprensión y es que, "La vida no es JUSTA". 

No. No lo es. Y da igual si eres buena persona, si tienes ilusiones, si eres luchadora, si tienes esperanzas, si te levantas una y mil veces a pesar de muchas cosas, si intentas ser mejor persona a pesar del dolor, si aprendes a fijarte en todo lo bueno de las personas que te rodean para apreciar sus virtudes y no sus errores, si copias los gestos buenos que puedas ver, si no te dejas amilanar por los tortazos de la vida aunque a veces no puedas más, si has sufrido mucho más que otros o si las cosas te han costado siempre mil y una veces más que a los demás. No. Definitivamente, la vida no es justa.

No. No es justa, y no le da a cada persona lo que se merece, porque si fuera así, no habría gente muriendo de hambre, no habría gente perdiendo sus trabajos después de toda una vida dedicada a ellos, no habría mujeres maltratadas por sus parejas después de compartir sus vidas con ellos,  no habría niños abandonados por madres que no los quieren mientras otras ansiábamos con locura, con alegría profunda el ser madres, no habría gente sin corazón trabajando en lugares donde ponemos nuestras vidas en sus manos y dejan que sufras o mueras sin importarles lo más mínimo y sin ni si quiera tener un castigo cuando habría otros en su lugar que darían lo que fuera por estar donde ellos por pura vocación, no. 

No. No es justa. La vida no es justa y como muchas de vosotras veis también y me decís, todavía es más difícil, cuando ves, que la vida es más fácil para unos que para otros, sin motivo, sin ganárselo, sin ser mejores e incluso peores que nosotros y no puedes evitar, preguntarte por qué?, por qué para ellos es más fácil la vida que para ti?, por qué el mundo está tan mal repartido?, por qué? por qué?. 

No hay una respuesta, al menos no una convincente y que nos sirva para todos. Simplemente unos nacen con estrella y otros estrellados. Porque supongo que todos conocemos casos de gente que ves que la vida le sonríe, que le cuesta poco o lo justo conseguir las cosas en su vida, que aunque tengan sus problemas, porque todos los tenemos, en mayor o menor medida, pero que no son cosas que puedan quitarles el sueño, y a ti, todo te cuesta un mundo y muchas veces más de un mundo y que incluso a veces ni llegas a conseguirlo por mucho que te empeñes o por muchas leches que la vida te haya dado. Eres tú y sólo tù el que debes desenvolverte en la vida porque la vida no va a regalarte nada.

Y sí, ya lo sé. La vida no es justa y no le da a cada uno lo que merece, hace tiempo que ya lo sé y por eso no aspiro a pensar que la vida me va a hacer un gran regalo para compensar la gran injusticia de mi vida. No, ya hace tiempo que dejé de pensarlo y por eso me conformo con poder seguir una línea recta en mi vida, sin más, porque es muy cansado estar continuamente en una montaña rusa, es cansado, muy cansado y sólo quiero poder tener esa línea recta en mi vida que me permita vivir, seguir aprendiendo a vivir y poder dar lo mejor de mi misma a los demás y ojalá que ese algo de mí, esa parte buena de mi, pueda ser mi legado en la vida, para los que quiero, para los que la vida tampoco es justa, para los que quieran seguir aprendiendo, para los que pueda ser un regalo el ver sus ejemplos de vida en mi, para todos y cada uno de los que puedan tener interés en compartir lo mejor de si mismos.

Un día te soñé. Un día te esperé. Un día te perdí, y aunque estás en mi corazón, espero un día poder encontrarte. Te queremos.

lunes, 16 de septiembre de 2013

SOY CONSCIENTE.

Hace tiempo que dejé de ir a la psicóloga, no porqué ya no necesite hablar, no porque ya no necesite apoyo, no porque ya no necesite liberar dolor, no porque ya no necesite consejo, no porque ya no necesite orientación o no porque ya lo tenga superado o asumido.
No. Nada de eso. Sigo necesitando todo eso y mucho más, pero es que me dí cuenta que llegué a un punto muerto, donde ya no avanzaba, donde todo lo que podía superar, todo lo que podía esperar para mejorar, ya había llegado, al menos de momento y sé y soy consciente de que tengo días buenos, donde parece que nada ha pasado, donde la vida me da un respiro y donde puedo disfrutar de momentos realmente buenos y felices, pero que de pronto vuelvo a venirme a bajo, vuelvo a tener miedo, vuelvo a sentir un dolor punzante que no me deja respirar y sé que nada se puede hacer, sólo dejar pasar los días y volver a reunir fuerzas para poder compaginar esos momentos con mis otros momentos. Esa vida, con mi otra vida.

Soy consciente de que nada ni nadie me puede ayudar a superar esos estados, porque yo misma soy consciente y me oigo a mi misma decirme "que no puedo volver atrás, que no sirve de nada estar pensando una y otra vez en aquel día, que no consigo nada estar sumida en esa tristeza y dolor, que debo poder saber disfrutar y valorar todo lo que tengo, que la vida sólo es una y que hay que aprovechar cada día, cada momento, que no tengo porque amargar a los demás, que mi pequeña está bien y contenta allá arriba, que nunca ya nada será igual, pero que hay momentos para todo y que cuando me pueda el dolor y la tristeza no me agobie y me deje llevar permitiendo salir esos sentimientos porque luego volveré a sentir la fuerza de la vida, que mantenga mi mente entretenida, que no me deje superar por el peso de la mochila, que otros han vivido también otras tragedias y que pueden vivir con ello, que aprenda cada día a descubrir nuevas enseñanzas positivas que me ayuden a dar un poco de luz cuando todo se apaga a mi alrededor.

Soy consciente de que ahora mismo he llegado hasta aquí y que quizás avance más o quizás me quedé aquí para siempre, pero sigo intentándolo y aprendiendo de todo y ojalá que un día pueda poder decir y sentir lo que ahora mismo siente Mercé http://comoafrontarlamuertedeunhijo.com/un-dia-feliz/ que perdió a su hijo hace 15 años con 15 años y de la que intento aprender  por su lucha, por su fuerza, por su amor, por su ejemplo. Ella pudo disfrutar de su hijo Ignasi durante 15 años, pero al igual que yo, lo perdió de forma trágica y su visión y su forma de aprender a vivir, me ayudan y me dan fuerza.

La vida no es siempre como pensábamos que sería, como habíamos planeado y cuesta, cuesta mucho dar la vuelta y reconducir nuestra forma de vida, nuestra visión de muchas cosas, pero creo que lo más importante es ser conscientes de ellos y afrontarlo con uñas y dientes, aunque algunas veces se nos quede en meros intentos, ya vale. Caeremos, nos lastimaremos y lloraremos, pero intentaremos volver a sacar las uñas y los dientes para seguir aprendiendo a vivir y quizás un día como Mercé podamos sentir ese estado de semi-liberación.

Ví la magia de la vida en aquel pequeñito corazoncito que latía a mil por hora y que ya formaba parte de mi. Te queremos Ángela.