martes, 23 de diciembre de 2014

NAVIDAD NOSTÁLGICA, PERO NAVIDAD.

Ya llegó, ya está aquí¡¡¡, como dice la canción. La Navidad ya ha llegado y este año, una vez más con sentimientos nostálgicos, tristes, de recuerdos, de pensamientos y añoranzas en los sueños que no se cumplieron,..... y éste año, además con otra ausencia en nuestras vidas.

Es cierto eso que dicen que la Navidad es de los niños, porque son ellos los que la viven con ilusión, con magia, con sueños, con esperanza, con alegría. Son ellos los que dan color y quitan las penas, porque ellos y sólo ellos saben transmitirte esa inocencia pura, viva y llena de emoción que para ellos representan estos días. Los oyes hablar de los Reyes, de Papá Noel, del árbol, las estrellas, de lo buenos que han sido o no tanto, jajajaja. Los demás la vivimos un poco a través de sus ojos, sus emociones. 

En mi caso, además, yo tuve la gran suerte de poderla vivir a través de mi madre, porque para ella la Navidad era un gran acontecimiento de amor, de generosidad, de compartir y dar aún sin recibir. Mi madre en sí, era la Navidad, porque ella la vivía y quería que los demás aprendiéramos a vivirla así y aunque pasé quizás mucho tiempo sin darme realmente cuenta de ésto, luego he querido poder compensar a los que tengo a mi alrededor poniendo un poquito de esa magia e ilusión que mi madre quiso transmitirnos. 

Durante algunos años después de su muerte no pude hacerlo por las trágicas circunstancias que rodearon nuestra vida, y luego con la operación de Juan Carlos, pero ya desde hacía tres años empezamos a celebrarla, a compartirla, con nuestros altibajos, pero como siempre intentando sacar los momentos buenos entre los malos y empecé a ilusionarme a través de los recuerdos que mi madre me dejó, de la alegría de los pequeños que nos rodean y que nos transmiten y también de la ilusión que para Juan Carlos le despertaba la Navidad. Y poco a poco, entre unas cosas y otras, y a pesar de encogerse el corazón en más de una ocasión y de caer más de una lágrima en otras, la Navidad empezó a tener otro significado para mí, porque el simple echo de reunirte, no, de reunirte no, de TENER con quien reunirte, de COMPARTIR esos días nostálgicos y hacerlos un poco mejores, de sentir y poder transmitir ALEGRÍA a los que quieres y que de verdad te quieren, de sentirte ACOMPAÑADO a pesar de la falta de personas que forman parte de tu vida, eso ya para mi es un REGALO, eso ya para mi, es la NAVIDAD.

Este año somos uno menos. No está mi cuñado, ni mi madre, ni mi pequeña, ni mi suegra, pero todavía tenemos muchas personas con las que compartir amor, generosidad, alegría o tristeza, pero estando juntos y aprendiendo que cada momento es importante, que los momentos malos, son menos malos si tenemos con quien compartirlos y que a veces el alma no te permite avanzar por tanto dolor, pero sabiendo que eres importante para alguien, el camino se hace más llevadero.

Este año no hemos puesto árbol, ni luces, ni adornos, porque la muerte de mi suegra estaba muy reciente y el dolor no te deja ver el brillo de la navidad de igual forma, pero intentaremos pasar en familia y con amigos-familia todos los posibles buenos momentos que podamos, porque estando con ellos el dolor no es que desaparezca, pero ayuda y reconforta, acompaña y se comparte, y al final ese calor es el que te llena.

Os dejo una felicitación de Navidad que hace poco una persona me envió y que no recordaba. Nos la mandó mi madre (Manoli) en 2004 y me hizo mucha mucha mucha ilusión.

¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!!




Mi pequeño ángel hoy y siempre te deseo todo el amor, la luz, y la alegría que la Navidad despierta en los corazones. Te queremos.

lunes, 15 de diciembre de 2014

LAS FUERZAS QUE APRENDES DEL DOLOR

Por eso siempre se dice que la salud es lo primero, y es cierto. Cuando uno está malo, pero malo malo, se te olvida por momentos, que en realidad van a ser (por regla general), sólo unos días y al menos yo, me agobio un montón y me desespero, pero bueno, estoy hablando de encontrarse realmente mal. Por suerte sólo he tenido, que yo recuerdo, tres episodios de estos realmente malos malísimos en mi vida. Me refiero a dolor físico claro. 

Uno fue con mi operación de 2 muelas del juicio. Horroroso. Tuve que estar 5 días ingresada con calmantes porque pensé morirme del dolor. Sin dormir, sin comer, con dolor constante. Otro fue un quiste infectado en una parte un poco delicada, y las curas que me tuvieron que hacer, también me llevaron a pensar morirme y otro esta semana pasada. He tenido una infección respiratoria, que al final no saben muy bien, si ha sido bronquitis espasmódica, bronquitis sola, faringitis aguda o infección respiratoria sin más, que me ha producido unas toses secas horrorosas que no había forma de cortar y que me llevaron a tener que ir al médico y a urgencias en dos ocasiones llorando porque no podía soportar el dolor de cuerpo que me producían, la cabeza que me iba a explotar y el cuello que se me iba a partir en dos, ya con cada episodio de tos y la consiguiente desesperación de ver que pasaban los días y no me mejoraba.

Pero al final han pasado los días, y ya estoy casi totalmente recuperada y uno no se acuerda de ese dolor físico que pasó, ni de la angustia, ni la desesperación. Realmente el dolor físico aunque te acuerdes, el cuerpo lo olvida. El dolor del alma por el contrario es distinto. Ese se queda grabado y cuesta más llevarlo y aprender a vivir con él.

Sin embargo, será por ese dolor del alma, que he ido aprendido a hacerme más fuerte y que a pesar de haber estado realmente mal estos días y de tener, lo reconozco algún momento de pánico y pura desesperación, no he dejado que me amilanara y me dejara recogidita en la cama viendo pasar los días, entre otras cosas porque en la cama estaba todavía peor, más tos, jajajajaja. Pero no, como en realidad no tenía fiebre, era sólo los episodios de tos que me daban en determinados momentos del día, sobre todo recién levantada y a mitad de tarde o ya noche, pues no he querido que me doblegaran hasta el punto de poder conmigo los ratos en los que me encontraba mas o menos.

Y aún encontrándome malita, he buscado pasar buenos ratos. Y os digo que estaba malita, malita, pero no sé, en otra época de mi vida, me hubiera encerrado, me hubiera pasado todo el tiempo llorando y compadeciéndome de lo mal que estaba, pero ahora a pesar de todo no me dejé arrastrar, y además pensaba, si estoy para ir a trabajar, (tenía el cierre de cuentas en mi trabajo y no podía fallar), pues estoy para tomarme algún relax. No me fuí de discoteca claro, jajajajaja. pero no suspendí nada de lo que tenía planeado para el puente. El vienes cena después de clase de inglés con nuestro profe y su novia. El sábado comida en mi casa con unos amigos y el domingo otra vez comida fuera con nuestros amigos-vecinos. El tiempo que estaba ocupada en tener una conversación con ellos, en preparar las cosas, en arreglarme, en defintiva en tener una distracción, pues se me olvidaba por momentos que me dolía hasta el alma de tanta tos. Pero claro, también lo pude hacer porque en esas horas el cuerpo me dió un descanso. Luego las pagaba todas con creces, pero que le den.  A pesar de estar llorando el lunes en urgencias, no quise que pudiera conmigo, porque además no había algo concreto que yo hiciera y dejara de toser. Daba igual. De repente era una postura, o una pequeña tos que ya desencadenaba en el resto y ya no había forma de pararla, ........

Y no lo ha hecho, no la he dejado.  La semana la fui pasando más o menos. Mis compañeros en el trabajo me fueron ayudando y echando una mano, mi marido llevándome al banco y de una sección a otra en coche para que no me fatigara. Resultado: trabajo realizado, salud mejorando poco a poco, ánimo vuelto a la cima, sábado día estupendo con marido, amiga-vecina y mis ahijaditos, domingo día estupendo de matanza con otros amigos.

Hoy lunes, casi bien y como decía un amigo: "Vamos que la semana va que se las pela".

No me lo creo ni yo. A veces hay que olvidarse un poco de lo malo para dejar entrar lo bueno, y si estos días me hubiera encerrado y centrado en verme lo mala que estaba, seguro que todavía lo habría pasado aún peor. He tenido días muy malos estos días, pero dentro de ellos, también he tenido buenos momentos.

Tengo un poco de cada una de vosotras, mamá, Ángela, me dais fuerza, vuestra fuerza. Gracias por acompañarme, por no dejarme. Gracias por seguir ayudándome a aprender a vivir. Os queremos.

viernes, 28 de noviembre de 2014

GUSILUZ Y OTRAS HISTORIAS QUE CONTAR.

Uffff, estoy perdida ultimamente. Y es que no se donde se me va el tiempo entre pitos y flautas, que suele decirse. No tengo tiempo de escribir y no tengo tiempo de ir siguiendo vuestros blogs y eso no me gusta porque es una forma de ir sabiendo de vosotras y de que vayáis sabiendo de mi. Pero bueno haber si poco a poco voy centrándome y volviendo al lío.

Mi última entrada fue dedicada al aniversario de Ángela, y desde entonces pues he tenido un poquito de todo, casi todo bueno, algunos pequeños contratiempos y otro poquito de tristes noticias para personas de mi entorno, pero que claro al final pues te tocan también el corazoncito.

En fin, el mes de octubre, además del triste aniversario por la muerte de Ángela, también me trajo este año, sesión de gusiluz. Y diréis: que ¿qué?. Pues eso, que me tocó estar durante una semana siendo un gusiluz, jajjaja, porque como me parece que he comentado en algún post, tenía problemas de tiroides desde hace tiempo, concretamente hipertiroidismo, con aparición añadida de algún que otro nódulo. Nada malo, pero el endocrino, ya me dijo que si no iba a hacer más tratamientos de fertilidad, pues sería conveniente darme una pastilla de yodo radioactivo para poder eliminar el hipertiroidismo y secar los nódulos, porque el hipotiroidismo si se puede controlar mediante medicación y ya para el resto de la vida, pero el hipertiroidismo es más difícil de controlar y además no estaba estudiado los efectos a largo plazo siendo tratado con pastillas. Pues eso, que me dieron las pastillita y tuve que estar durante una semanita aislada en mi casa para no tener contacto sobre todo con mujeres embarazadas ni con niños. Mi marido durmiendo en otra habitación y durante el día, en comidas o viendo la tele a un mínimo de dos metros de mi, jajajaj, parecía que estuviéramos enfadados.
Y bueno entre los posibles efectos secundarios que podía tener la cosa, pues me ha tocado a mi, como no!!!!!. Me dió una tiroiditis que me produjo que el tiroides mandara más hormona de la necesaria al cuerpo y eso me hacía estar como si tuviera una guindilla en el culo. Tenía un nervio horroroso. Después pasó. O parecía que había pasado porque en la siguiente analítica va y me da que el tiroides no produce hormonas, por lo visto por esa inflamación, se me ha parado, con lo cual ahora mismo tan pronto estoy que no puedo tirar con mi alma, como que me da una taquicardia y me pongo nerviosa, como que estoy que no puedo tirar de mi alma y a la misma vez estoy con taquicardia y nerviosa. Pero no paaaaasa na. Estoy toda descontrolada, ahora que desde hacía tiempo me encontraba emocionalmente y anímicamente más estable, pues toma, pero como digo, no pasa nada. Pasará, seguro, en dos o tres meses, espero, la cosa se estabilizará y si no ya haré yo porque se estabilice, con acupuntura, flores de bach, meditación u lo que haga falta.

Pero esto no dejo que marque mi vida, esto no. Y una vez pasada la semanita de aislamiento de rigor, teníamos cerca el fin de semana de hallowen, y aunque es la fecha de todos los santos, para mi, sí, es un día de respeto, pero no de dolor, porque el dolor para mi es el día que faltaron mis seres queridos. Ese es el día en el que yo celebro sus aniversarios, sus pérdidas, el dolor y tristeza. Así que lo tomamos como un fin de semana para disfrutar con nuestros amigos-vecinos, los peques y mis cuñados y sobrinitas. Y nos fuimos a una super oferta en La Manga del Mar Menor, que aunque es verdad que la oferta en sí estaba muy bien, aunque no hubiera sido Hallowen, lo cierto es que como animación de ese día, no nos gustó nada de nada.

Mi amiga-vecina se fue con los dos peques por la mañana del viernes y su marido, Juan Carlos y yo el viernes tarde noche. Mis cuñados y sobrinitas ya vinieron para pasar el domingo y comer un caldero en un sitio chulísimo, con unas vistas maravillosas a pesar de que el arroz no estaba muy allá.

(Der. yo, Izq. mi amiga-vecina)


(Centro yo, izq. mi amiga-vecina)

(Iz. a der: Juan, yo, ahijadito, amiga-vecina, la peque ahijadita postiza)

(izq. cuñado, derecha yo)

(izq. yo, der. amiga-vecina)

(Izq. a der.: la peque-ahijadita postiza, amiga-vecina, amigo-vecino, mi Juan)

(Izq. yo y ahijadita postiza, der. cuñada y pequeña ahijadita sobrina)

 (Iz, amiga-vecina, der. yo, delante, ahijadito y sobrinita)


Como siempre, nos reímos, los peques lo pasaron muy bien y salimos de la rutina y del día a día, para llegar después a otra semana de tristes noticias. La muerte de la madre de unos buenos amigos, y al día siguiente la muerte inesperada del marido de otra amiga de la familia, ufff, que al verme en el tanatorio se me abrazó llorando sin consuelo. ¡¡¡Qué mierda!!!!!. La vida sigue sorprendiendo y haciéndote darte cuenta de lo importante que es aprovechar el momento, porque ¡cómo cambia todo en un minuto!......, ¡cómo!.

Hija, lo digo y lo repito una y mil veces, después de tanto tanto tanto dolor desgarrador, me doy cuenta cada día que hay que buscar pasar todos los momentos buenos que uno pueda y con la gente que quiere. No desaprovechar ninguno y valorarlos como un gran tesoro. Tú me has enseñado a ir aprendiendo a hacerlo. Gracias por dejarme ir viéndolo hija mía. Te queremos.


jueves, 16 de octubre de 2014

6 AÑOS. MI PEQUEÑA DEL ALMA

Hoy de nuevo 16 de octubre. 6 años sin mi pequeña y parece mentira como el cuerpo guarda recuerdo del dolor, de los momentos malos vividos, de lo sufrido aquel día. Es como eso que dicen del sol cuando te quemas, que luego hay que llevar cuidado porque el cuerpo es como si lo fuera almacenando y lo mantiene en recuerdo para sucesivas veces; pues esto es así. A pesar de tener una temporada bastante larga de estabilidad de mejoría, de no sentir ese dolor que te ahoga, hoy sin querer pensar, sin querer sentir, mi cuerpo me lo recuerda, mi alma me chilla, mi corazón lo siente. Hoy las lágrimas caen solas y la tristeza me embarga, me asola. Hoy sin duda, es el día más triste de mi vida y mi cuerpo me lo recuerda en todo mi ser.

Hoy como hace ya seis años, mi pequeño homenaje a mi hija entre otras cosas, lo hago a través de una carta que mando al periódico La Verdad y que como cada año, me han publicado.

MI PEQUEÑA DEL ALMA

Otro año más, mi pequeña del alma. Otro año más sin poder disfrutar de ti, de tus risas, tus juegos, tus travesuras propias de la edad que hoy cumplirías.
Otro año más sin tener una razón del por qué de tu ausencia, del por qué sin motivo.
Otro año más y ya van seis, sin poder ir viéndote crecer y disfrutar de la vida, y de todas las cosas buenas que tiene.
Otro año más sin poderte enseñar que, a pesar de todo, hemos aprendido a ir viendo, valorando y saboreando cada cosa buena que tenemos cada día - por pequeña que sea - y que los momentos malos nos han enseñado que debemos buscar los momentos buenos. Y que hay personas malas, egoístas, rencorosas, sin valores; pero también personas buenas, generosas, entregadas a los demás y con una infinidad de virtudes y cualidades de las que tratamos de aprender para ser mejores personas.
Otro año más buscándote entre las estrellas y sabiendo que estarás aún mejor, porque la abuelita Charo ahora está también contigo para darte mimos y cariños y todos los besos que tampoco ella pudo darte.
Mi pequeña del alma, tu ausencia nos dejó devastados pero, hija, nos dejaste tanto amor que quizás de alguna forma nos hace compensar la balanza y hacer que el corazón siga latiendo.
Ángela, intentaremos ganarnos el cielo con todas nuestras fuerzas para no perderte nunca más.
Te queremos.
Tus papás, Juan Carlos y Mª del Mar.
 
 
 
 
 
 
Felicidades hija mía, en el día en el que hoy hubieras cumplido 6 añitos. Celebrálo en cielo con todos los ángelitos, y con la abuelita Manoli, Charo y el tito Miguel.
 
Te queremos vida mía.
 
 
 

jueves, 9 de octubre de 2014

D-SASTRES, UNA TIENDA CON CORAZÓN

Es cierto que " La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a ADMIRAR SUS CUALIDADES.  Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas.

Yo me quedo con lo mejor de cada uno de mis amigos y aprendo de ellos lo bueno que tienen para aplicarlo en mi vida y así sentirme mejor conmigo misma y hacer sentir mejor a todos los que quiero y me quieren.

He perdido mucho tiempo en gente que no me ha aportado nada, y es más, que me han quitado, pero al final he salido reforzada y he salido ganando porque he aprendido a ver y  a dejar en mi vida a una gran cantidad de gente que son oro molido.
Tengo muchos de ellos en mi vida, pero hoy especialmente quiero hablar de mi amiga Ascen. Es una persona que lleva trabajando desde muy jovencita, en casas, limpiando. Así la conocí yo, porque ella trabajó en mi casa durante muchos años y llegó a querer a mi madre como a su madre propia y cuando murió mi madre (ella ya llevaba varios años trabajando en otra casa), fue con la única que al entrar al velatorio me derrumbé, me abracé a ella y me puse a llorar desconsoladamente y sin consuelo, porque ella es como un refugio.. Y recuerdo que después, todos los días me llamaba y me decía que dejaría de llamarme cuando llamara un día y yo ya no llorara.
Ha pasado por multitud de obstáculos en su vida. Ha tenido que aguantar como se suele decir, carros y carretas, y siempre, siempre la ves con una sonrisa en la cara, y siempre dando lo mejor de ella, y abriendo su casa para todo el mundo y todo es poco para dar a los demás. Pero es así ella, su marido, sus hijas. 

Ascen es la bondad personificada, la generosidad echa persona, es alegría, es dulzura, es un refugio para los demás, es todo lo bueno que uno pueda pensar y más y se merece lo mejor del mundo porque ya lleva mucho tiempo dando al mundo sin recibir. Ahora le toca a ella poder recibir todo lo bueno que ella y su familia han estado dando al resto.
Por eso hoy quería dedicarle esté post, para desearle toda la suerte del mundo y más en su nueva y valiente andadura. Hace unos días asistimos a la inauguración de una tienda de ropa y complementos que ha puesto en El Palmar (Murcia) llamada D-Sastre, que según tengo entendido es una franquicia, con el sacrificio e ilusión de su familia e intentando levantarse una vez más de los obstáculos que la vida se empeña en seguir poniéndole. Pero ella sigue y sigue y se reinventa una vez más para seguir adelante, pero no solo seguir, sino seguir con ilusión y energía.

Así que mi querida Ascen, por todo lo que tú le has dado al mundo ya es hora de que se te devuelva y con creces. Toda la suerte del mundo de toda la gente que te queremos, que es mucha.

En la puerta de la tienda (Ascen en el centro)


Dcha a izq.: Hija pequeña, Ascen, yo, hermanas de Ascen



Izq. a dcha. Juan C., marido de ella, Ascen, hija pequeña


Izq. a dcha. Ascen, hija pequeña, yo, hija mayor.


Izq. a dcha. Juan C., marido de ella, Ascen


Izq a dch. hija mayor, yo, hija pequeña.



Izq. a dcha. hija mayor, marido ella, Ascen, Juan C., yo, hija pequeña, hermana


Fachada

Ángela da mucha luz a este ser maravilloso que forma parte de nuestras vidas, para que su nueva andadura sea el comienzo de todo lo bueno que tiene que venirle. Te queremos.




jueves, 2 de octubre de 2014

HOY TOCA DISFRUTAR DE SU DIA

Bueno siempre lo digo y lo he comprobado una y mil veces, la vida está hecha de momentos, unos buenos otros malos, una de cal otra de arena, y como ya sabemos que los malos vienen solos y además sin esperarlos, de nosotros depende el disfrutar de los buenos momentos.
Estos días atrás nos ha tocado de nuevo vivir una amarga pérdida, es de los momentos malos, los que llegan sin avisar y ahí no podemos hacer nada, y aunque vendrán días malos, menos malos, ratos largos o cortos donde el recuerdo sea más pronunciado, también tenemos que dejar paso a esos días buenos y ratos más largos o más cortos que nos hagan la vida más llevadera, más feliz y nos ayuden a llenar el alma con un soplo de energía.

Uno de esos días buenos ha sido este lunes pasado. Mi pequeño ahijado celebraba su cumple, aunque era al día siguiente, por motivos de reserva de sitio, pues tuvo que ser el lunes. 
6 añitos ya. Los mismos que cumpliría Ángela dentro de unos días. Pero la verdad es que ese día es de él, es decir, procuro que el recuerdo, la tristeza, no me impida disfrutar de ese día tan feliz para él, para sus padres y para todos los que lo queremos con locura. Es su día, su fiesta, su tarta, sus amiguitos, sus regalos, su cara de sorpresa al ir desenvolviendo los regalos, su alegría infinita por saber que todos los que lo queremos estamos ahí compartiendo con él un añito más.

Era un local de esos que ahora están de moda que se alquilan para ese día, y tiene cocina, mesas para los peques con el trono para el cumpleañero, mesas para los mayores y por supuestísimo el famoso parque de bolas, colchonetas y demás. Yo me fui antes con mi amiga-vecina, el cumpleañero y su hermanita para ir preparándolo todo, bocadillos, mesas, platos etc, pero además como habían invitado también a mis dos sobrinitas pequeñas, porque también se conocen y los pequeños se llevan super bien, sobre todo mi ahijadito y mi sobrinita mayor, y mi cuñada trabajaba y no iba a poder llevar a las dos peques más tarde,  pues le dije que me las trajeran y ya me encargaba yo de estar pendiente de ellas, así que cinco minutos después de llegar al local allí estaban también para dejarme a los dos mengajas. Una tiene tres años y medio y la otra uno y medio, ésta es la que es también mi ahijada.
Y bueno, ya fue un no parar. Preparando bocadillos, saliendo cada 5 segundos a mirar sobre todo a la pequeñita, luego empiezan a llegar invitados, sigue pendiente de las peques, luego sacar la comida, mirar a las peques y darle juego a la más pequeña porque la otra iba a su bola, ir dando agua o refrescos al que me iba pidiendo, darles palomitas cada dos por tres a varios pequeños, ir a llevar a mi sobrina mayor al baño cada vez que me lo pedía,  a la pequeña venga vasos de gusanitos, y agua cuando estaba seca, jajajaja. Después sentarme al lado de mi sobrinita mayor para ir dándole el bocadillo. Luego la tarta, la comida para los mayores, el potito de mi sobrina pequeña, pasearla en el carricoche para que durmiera un poco, regalos, recoger. Esperar a que llegaran mis cuñados para que se llevaran a las crias e irnos todos. Llegar a mi casa, preparar la comida del día siguiente y ducharme.

Cuando me senté por fin en el sillón me dolía hasta el alma, jajajajaja. Pero yo quiero dolor de esos todos los días, porque es verdad que fue un no parar, pero había tanta alegría, tanta ilusión, tanta felicidad, tanto amor, tanto cariño, tanta cara iluminada que hace que ese dolor sea sólo para recordarte que has vivido   uno de esos días que toca que sean buenos y que lo has disfrutado al máximo.

Mi amiga-vecina luego me puso un mensaje para darme las gracias por todo y también a Juan Carlos por hacer el esfuerzo de ir estando tan cerca lo de su madre, pero las gracias son nuestras a ellos por poder compartir esos maravillosos momentos con ellos, porque esos momentos son impagables, las risas, la alegría, la emoción, las caritas, ...... y sí, piensas, pero no dejas que te ensombrezca lo maravilloso de ese día. Quiero poder seguir disfrutando y sobre todo darme cuenta cada día, de las cosas, por pequeñas que sean, que hacen que la vida sea más fácil vivirla.


Estás con él cada día. Yo lo sé hija mía. Hubierais sido tan buenos amigos, estoy segura. Sigue cuidándolo desde el cielo hija. Te queremos mi precioso tesoro.



viernes, 19 de septiembre de 2014

DOS ABUELAS PARA ÁNGELA

Tenía un medio borrador preparado para publicar en estos días, donde hacía referencia a lo vivido en este verano y lo que supone un año más la vuelta de él, pero tendrá que quedarse en suspenso porque hoy tengo que hacer referencia a un echo triste, muy triste de nuevo en la vida de Juan Carlos y en la mía.

Como ya hice referencia en algún post pasado, comenté que mi suegra estaba delicada, pero estable y aunque lo que tenía no era algo físico propiamente dicho, también le afectaba de alguna manera. Ella tenía diagnosticado desde hace unos meses una enfermedad llamada Corea Senil, que viene a ser, según nos explicaron, como una rama del Alzehimer, pero que no es realmente eso, y en el caso de ella lo que le había pasado era como si un interruptor de su cabeza se hubiera apagado y esto le ocasionara que su cuerpo no le respondiera y por tanto a partir de agudizarse ésto, tuvo que empezar a depender totalmente del cuidado de una persona. Lo triste de todo esto, es que ella su cabeza la tenía bien. Nos conocía a todos, y aunque ella no diera conversación, si tú le preguntabas ella contestaba normalmente e incluso había veces en las que de forma espontánea te preguntaba o te decía algo.

Hace dos domingos estuvimos comiendo en su casa y ella, dentro de como estaba, pues eso, estaba bien, estable, tranquila. E incluso al despedirnos ella le dijo a Juan Carlos que haber si volvíamos pronto a verla.
Cuatro días después recibo una llamada de Juan Carlos para decirme que lo acababa de llamar su padre para decirle que su madre había muerto.

Ufff, ¡si ella dentro de como estaba, estaba bien, estable, quizás más flojita que otras veces, pero bien!, ¡Que tristeza!, yo sé lo que es perder a una madre y la verdad es que la vida no te prepara para estas desgracias tan grandes. Lo esperes o no lo esperes el dolor y el sentimiento de saber que no volverás a verla, a oirla............, ese sentimiento es el peor por el que tiene que lidiar Juan Carlos.

Como soy de la opinión, ya lo sabéis, de que hay que quedarse con las cosas buenas y sobre todo poner en una balanza, yo de ella me quedo con sus cosas buenas y puestas en una balanza, al menos conmigo superan con creces los comentarios o desaires que quizás en mis primeros años con su hijo pudiera haberme hecho, porque además teniendo en cuenta, que su Carlos (aunque se llame Juan Carlos en su casa todos lo llaman Carlos), era su Carlos, su niño de sus ojos, su hijo especial y claro yo venía a arrebatarle a lo mejor de su casa, pues es de entender, pero con el tiempo ella se fue dando cuenta de que su Carlos, para mi, también era mi Juan Carlos y que lo iba a querer y cuidar tanto como ella y sobre todo, sobre todo, tuvo un gran cambio conmigo cuando mi madre murió. Desde entonces estuvo pendiente de mi, me llamaba, me mandaba comida, cuando venían a verme siempre estaba muy cariñosa conmigo y aunque yo estuviera con los ojos hinchados de llorar y no dormir, siempre me decía que estaba muy guapa. Cuando me quedé embarazada de Ángela le hizo una grandísima ilusión. Por lo que sabía que significaba para nosotros y porque su Carlos iba a tener un/a niño/a. Me regaló para Ángela un conjunto super gracioso y colorido de Ágata Ruíz de la Prada, con un pequeño pasadorcito para el pelo y todo, que me encantó. Y cuando murió Ángela, estuvo conmigo en el hospital todos los días y luego pendiente de mi. Siempre diciéndome lo guapa que estaba, aunque estuviera echa un escuerzo, sin pintar y sin arreglar. Ah¡¡¡ y los regalos y las felicitaciones¡¡¡¡. Siempre estaba pendiente y se acordaba de llamarnos a felicitarnos y por supuesto de tener preparado un regalico o para Juan Carlos o para mi, que luego yo tenía que tener un cuidado con el resto de mis cuñadas, porque en los cumpleaños y santos sólo me regalaba a mi, jajajaja.

Ahora ya está descansando, ya está con su hijo, su querido hijo Miguel Ángel y su preciosa nieta Ángela. Ahora ya mi pequeña está con sus dos abuelas en el cielo. Ahora ya Charo, tienes la suerte de poder ver, estar y disfrutar de mi pequeña, tu querida nieta por quien tanto sufriste también. Cuídala junto a mi madre y dale un fuerte abrazo y beso a tu querido hijo desde aquí.

Mi querida hija, dale un beso muy fuerte a la abuela Charo y disfruta y déjate mimar mucho ahora por tus dos abuelas. Te queremos.