jueves, 31 de mayo de 2012

EL JUEZ DICTA AUTO PARA ABRIR JUICIO A DOS GINECÓLOGAS.

En medio de toda la marabunta de sentimientos y emociones que se sienten en plena betaespera, es decir desde la transferencia de embriones hasta la beta (análisis de sangre para saber si se está embarazada), que ya de por sí es toda una proeza mantenerte más o menos tranquila y más o menos ilusionada, pues a nosotros se nos volvieron a unir los dos caminos y eso nos hizo, especialmente a mi, estar todavía más sensible, con más comedura de cabeza y pensando en uno y otro camino, en una y otra sensación, en una ilusión y una tristeza.

Pues eso, que tras las declaraciones de los primeros imputados por la muerte de Ángela y tras revisar la documentación y el informe de las forenses judiciales, el juez no ha tardado en mandar un auto para abrir juicio contra las dos ginecólogas principales que aquella noche desoyeron los avisos de las matronas y mis suplicas y lloros personalmente a ellas que yo les hice,  para que miraran los monitores y me hicieran una cesárea porque mi hija se estaba asfixiando. Estas dos individuas son María Dolores Vez y Carolina Peñalver. Ninguna de las dos quiso oírme ni hacerme caso, ninguna de las dos se acerco en ningún momento a ver los monitores, ninguna de las dos hizo nada.

Fueron tantos minutos, tantas horas, tanto, tanto tiempo. Lloré tanto y supliqué tanto. Rogué, chillé, pedí por favor durante tanto tiempo que por favor miraran los monitores que mi hija estaba sufriendo. Pedí tantas veces que me hicieran una cesárea porque mi pequeñica se estaba asfixiando y todo lo que recibí a cambio fueron palabras  y gestos de desatención, de poca humanidad por parte de todos. Por qué, por qué, por qué.

Queda aún mucho camino por recorrer, pero a pesar del tiempo transcurrido, a pesar del dolor que conlleva todo, tenemos paciencia y ojalá que al final se pueda llegar a hacer justicia, aunque no creo que nada en el mundo pueda hacernos sentir alivio, al menos sí, sentir que nuestra lucha por hacerle justicia a ella ha servido para algo y que los responsables principales paguen por lo que le hicieron a ella, a nosotros y al resto de la profesión médica por pisotear y despreciar la vida humana como aquel día hicieron.

Y bueno, Raúl Hernández de La Verdad sigue pendiente de la noticia y así lo dejó reflejado en este reportaje. Una vez más gracias, porque los medios sois parte importante en esta lucha que estamos llevando para intentar mejorar la asistencia en el maternal de la Arrixaca haciendo que se conciencien del trato que dan, tanto profesional como personal,  porque se siguen dando muchos casos.



Mi pequeñica, el tiempo sigue pasando, la vida sigue fluyendo, pero tú sigues tan agarradita a mi que aunque sepa que es imposible, te sigo esperando. Te queremos.






domingo, 27 de mayo de 2012

UN SÍ QUE TERMINÓ CON EL SUEÑO

Los días pasan lentos, muy lentos, y aunque he querido disfrutar de estos días al final el miedo me va venciendo y toda la euforia que me acompaña los primeros días, poco a poco va desapareciendo y es que no quiero hacerme demasiadas ilusiones. Siento cosas, pero no sé, hay momentos que me digo sí, sí, lo vamos a conseguir, pero al poco es como si me desinflara y esa euforia, ese ánimo se esfumara sin quererlo, sin darme cuenta. Y yo lo sé, todo lo que tengo es miedo, no quiero terminar de creármelo. Ya no queda nada.

Y por fin llega el día de la beta. Y sin quererlo se juntan en el mismo día una prueba de revisión de Juan Carlos a primera hora y luego la beta. Él está nervioso y aunque todavía pasaran unos días hasta que le den los resultados, no puede evitar sentir miedo, incertidumbre y ansiedad y es normal porque aunque todo salió bien, será algo que nos acompañará el resto de la vida, y aunque yo trate de darle seguridad, de darle tranquilidad, no puede evitarlo y es normal. Pero yo estaba tranquila, estoy tranquila, sé que todo irá bien, aunque no pueda transmitírselo. Ojalá pudiera porque sé lo que es llevar el miedo en el cuerpo cuando tu cuerpo, tu mente, guarda el recuerdo. Sólo puedo estar con él y procurar apoyarlo aunque a veces le parezca que no lo entiendo, y no es eso. Es lo mismo que él quiere para mí, no sufrir.

Luego llegó la beta. La chica que me saca sangre me dice que todos en la clínica están pendientes, que ya le han preguntado si he ido a sacarme sangre y que ella es la primera que está nerviosa. Me pregunta si noto algo, y yo le digo, que sí, que tengo algunos síntomas, me noto el estómago un poco revuelto, el pecho me lo noto crecido, sigo teniendo el estómago suelto, tengo pinchazos, en la cama cuando me doy la vuelta noto como si el útero se me desperezara, aunque sea pronto y parezca tontería, tengo una pequeña barriguilla, en fín que no sé si de verdad tengo tantos síntomas, o son las ganas de tenerlas. Y bueno, le pregunto que cuando llega mi gine y me dice que a medio día y le pido si no me puede llamar antes quien haya esa mañana de guardia y me dice que sí, que se lo va a decir, y me voy nerviosa y con el convencimiento de saber que al menos tendré que esperar unas dos horas antes de que me llamen.

Llego a casa. Juan Carlos me deja y él se va. Han pasado 45 minutos y suena el teléfono. Veo el número, es un móvil que no conozco, pero sé de quien es. Lo cojo. Es la gine de guardia y me dice que sí, que la beta es positiva, pero que es bajita. Es de 13 y me dice que para asegurarnos vamos a dejar pasar cuatro días y la vamos a repetir. Me dice que tengamos esperanzas que con Ángela la beta fue también muy baja, de 16 y también con ella tuvimos que repetirla 2 veces más porque además estuve manchando durante más de 10 días. Me quedo chafada porque la verdad, con tanto síntoma pensaba que sería positiva pero que además la beta sería alta. Pero no, para nosotros nada puede ser fácil, no podemos saltar de alegría a la primera, no podemos relajarnos y poder seguir soñando, disfrutando. No, nosotros no.

Llamo a Juan Carlos y se lo digo y él ya se muestra decepcionado, negativo, porque sabe lo que nos toca siempre sufrir para cualquier cosa y yo aunque quiero seguir creyendo, seguir esperanzada, lo veo también muy negro, pero les digo a ellos, que ahora les toca a ellos, que yo lo he puesto todo para que salga adelante pero que son ellos los que tienen que querer, los que deben luchar. Me llama mi gine más tarde y me dice que tengamos esperanza, que no tiremos la toalla, que mira con Ángela. Pero ya algo me dice que una vez más la suerte no va a estar de nuestro lado. Sin embargo hasta el final quiero intentar mantener una actitud lo más positiva y optimista que pueda, porque quiero que ellos lo sigan notando, pero creo que el miedo me está pudiendo.

Han pasado los cuatro días. Voy de nuevo a hacerme la beta. Esta vez no hay llamada rápida. Pasan los minutos, las horas. Ya sé que no. Y por fin, suena el teléfono. Es el director de la IVI que era quien estaba de guardia y me dice que no ha habido suerte. Que lo siente, pero la beta no va subiendo de la forma adecuada por lo tanto indica que el embarazo no progresa como debiera, así que me dice que me deje la medicación y es conveniente repetir la beta para asegurarse de que baja de forma normal y por tanto no se ha producido un embarazo ectópico. No puedo más. Estoy destrozada, psicológicamente, físicamente, moralmente, espiritualmente. Ahora mismo estoy en el limbo, fuera de mi, sin saber muy bien a qué, a donde, a quien agarrarme. Ángela, Ángela, Ángela. Es todo lo que se me viene a la cabeza. No puedo pensar, no puedo razonar. Me siento perdida.

Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, Ángela, Ángela hija mía. Ángela te quiero, te quiero, te quiero. Mi niñita, mi luchadora, mi pequeña. Te queremos.

jueves, 24 de mayo de 2012

NOTAR O NO NOTAR, ESA ES LA CUESTION

Sí, como dice el título de esta entrada es así. Notamos o no notamos algo, nada, todo, imaginación, realidad. No lo sé, a veces creo que si, otras que no, y si noto algo un día luego quiero que eso siga por los días siguientes y es un rollo, una verdadera comida de cabeza. Lo que si es cierto, es que el pecho lo tengo un poquito más grande, tengo pequeños pinchacillos en la parte de abajo del ombligo, tengo el estómago suelto, bastante diría yo, se me han quitado las ganas de comer y hay momentos en los que tengo el estómago un poco revuelto.

Demasiadas cosas diría yo, posiblemente todo sea producto de mi imaginación y no quiero ir haciendo cábalas, aunque ya sabéis que llegado a este punto eso es imposible, ya los tienes dentro, ya son parte de ti, ya los quieres, y les hablas y les dicen que luchen, que sean fuertes, y tú en lo poco que puedes hacer todavía, pues intentas protegerlos como mejor puedes o como mejor te sientes, y es ir no haciendo esfuerzos, no cogiendo cosas que me tenga que agachar, ni tampoco en las que me tenga que estirar, tampoco me mato andando, aunque esta vez si que empecé a moverme desde el primer día, y daba mis pequeños paseitos de 5 o diez minutitos cada hora y media o dos horas, el resto o bien tumbadita con las piernas en alto o bien, sentadita con las piernas en alta, bebía acuarius, para que ellos estuvieran bien hidratatidos, comía variado y sano y tampoco con excesos, y sobre todo, y a pesar de muchas cosas, me reí mucho durante los primeros días. Buscaba películas cómicas, luego me acordaba de ciertas escenas que me hicieran seguir sonriéndome, como no, me acordaba de todas las caídas que tiene mi pequeño ahijadito, que a veces parece un viejo de lo que sabe, ponía música alegre o que para mi tuviera un significado especial, bailar no bailaba, pero si sentía la armonía de la música.

El resto del día pues bien, intentando no pensar, pero estando positiva, creyendo en mi canción suerte (aunque ya no volví a oirla), yo la recreaba en mi cabeza. Y con cuidadito, hacía mi cama, hacía mi comidita, ponía mi mesa, ayudaba a recogerla, guardaba la ropa, fregaba los cacharros del fregador, fui a ver dos veces a mi pequeño ahijadito, al que le dijimos que yo estaba malita de la barriga y por eso no podía jugar con él, y el pobrecito me decía que me sentara en el sofá a ponerme buena y que fuera al médico a que me pusieran un pinchazo y me mandaran jarabe y yo mientras sin poder achucharlo como es debido. Y con todo, poco a poco han ido pasando los días, tengo una pequeña barriguita, que supongo que serán en parte por el tratamiento, en parte por la progesterona y en parte, no sé.........., quizás, ojala porque los días van pasando y bueno, cada vez me voy encontrando como menos eufórica, menos ilusionada, más sola en el camino.

Yo les digo, que he intentado hacer todo lo que he podido, incluso a veces más, siendo seguramente exagerada o incluso a veces hasta ridícula, pero no puedo evitarlo, es mi forma de sentir que los protejo, y si pudiera hacer más, haría todavía más, pero tampoco es cuestión de obsesionarse y de olvidarse del todo, pero me gustaría haber podido ser mejor entendida por mi necesidad de que no les pasara nada, de sentirme bien sabiendo que yo hice todo lo que podía para que ellos estuvieran a gustito. Y bueno, en breve saldremos de dudas, aunque mi grito de guerra de estos días atrás, pues ahora me sale un poquito afónico. si, sí, sí.


Puedo con todo, si tu no me sueltas, si tu resistes conmigo y si haces que no me sienta sola, porque es lo que más miedo me da. Te queremos.

lunes, 21 de mayo de 2012

YA ESTÁN CONMIGO


Me habían dicho que tenía que estar sobre las 11:15 en la clínica para hacerme antes la sesión de acupuntura y ya después la transfer, así que me puse el despertador a las 9:20 para ir tranquilita, desayunar, ducharme tranquilamente, e intentar no morirme de nervios hasta que llegáramos y nos dijeran si efectivamente iba a haber transfer o no. Hasta el último minuto es un sin -vivir, pero en fin no queda otra.

Todavía no me había sonado el despertador cuando oigo a Juan Carlos que entra en la habitación y me llama casi en susurros. Yo me desperté de sobresalto y le pregunté que pasaba, y él me dijo que habían llamado de la clínica. No le dí tiempo a más, nada más oir esto pensé: -"ya está, no hay transfer y no nos dán el disgusto cuando lleguemos"-, pero me equivocaba. Habían llamado para decir que se adelantaba todo media hora y que teníamos que estar allí a las 10:30 para la sesión de acupuntura y ......, sí, iba a haber transfer, pero además había muy buenas noticias, habían quedado 4 embrioncitos. 4, más que ninguna otra vez, y eso era maravilloso. Que contenta estaba, ¡que contenta!.

Desayuné, me duché y allí que nos fuimos tan contentos y cuando llegamos, las chicas de recepción, las enfermeras que iban saliendo, todos se iban acercando a nosotros para darnos la enhorabuena y demostrarnos su alegría y mientras esperaba en la sala de espera, ví pasar a mi gine que además era la que ese día estaba de guardia y me iba a hacer ella la transfer y se paró y se asomó y yo me fui para ella y se abrazó a mi emocionada y me dijo que todos estaban muy contentos, que el camino había sido duro, pero que había cuatro preciosos embriones, uno de ellos más precioso todavía y ella toda contenta me dijo que estaba tan eufórica que por ella pondría los 4, jajajajaja. Y bueno, me dió un beso y ya quedamos para vernos dentro.

En esto, la acupuntura llegó tarde. Total que al final se nos hizo la misma hora a la que en un principio nos habían citado, pero bueno. Todo controlado. Me puso mis agujitas para relajarme, me dejó otras puestas en la espalda y en la zona de la barriga para entrar a quirófano y ya. Ya estábamos dentro.
Otra vez, abrazos, besos, alegría entre el personal, me colocan, me ponen el cacharrito ese para hacer la eco y ver bien el lugar donde los van a colocar, me aprietan, me meten la canulita para abrir camino a la que vendrá con mis chiquitines, sale la bióloga, me pregunta mi nombre para asegurarse, y ya salen con ellos. Tensión, silencio, meten la cánula, miro a la pantalla, y los veo caer. Ya están ahí, ya están conmigo.

De nuevo abrazos, besos, mi foto con mis chiquitines, cambio de camilla, habitación, reposo, retirada de agujitas de acupuntora, y ahora reposito y tranquilidad durante unos días, los más largos de todo el proceso hasta la beta. Actitud positiva, miedo constante, soñar durante unos días y luego salir de dudas. Ya veremos. Estoy contenta, estoy optimista. Creo que puede ser. Ya ha pasado unos días y quiero creer.

Vuelvo a mirar al cielo y quiero dejar por unos instantes mi dolor y mi pena para pedirte ayuda Ángela, fuerza y protección para este camino que de nuevo hemos intentado. Te queremos.

jueves, 17 de mayo de 2012

OTRO PASO. YA NO QUEDA. ESTAMOS AHÍ.

En fín que me tenían que llamar para ver como iban evolucionando mis pequeñajos y yo mientras de los nervios. No me acostumbro, da igual los tratamientos, da igual que ya lo sepa, da igual. No puedo evitarlo por más que me lo repita y eso que esta vez estaba todo el tiempo super positiva y animada y viendo señales por todos lados. Pero da igual, al final la cabeza manda y eso es muy malo.

Estaba en IVI, esperando a la acupuntora, porque si todo iba bien, quería que el día de la transferencia me hiciera una sesión antes de entrar a quirófano y me dijeron que a ella antes le gusta tener una reunión con la paciente para saber más o menos como está. Ver su yin y yan. Y bueno, ahí estaba yo, de los nervios, y esperando en la sala de espera pues me suena el teléfono, y allí que salgo yo toda nerviosa al ver que era un móvil que no conocía y que ya sabía de quién podía ser. Hablan,  me dicen y sí, hay buenas noticias, de los 6 van evolucionando 5. Muy pero que muy bien. Entro y no pude aguantar, las chicas de recepción me vieron la cara de alegría y yo se lo dije: "es que me acaban de llamar y hay buenas noticias, de las 6 van evolucionando bien 5, así que estoy contenta. Y veo pasar a otra de las chicas de recepción con la que yo tengo más confianza y me voy para ella y se lo digo también, pero ya no puedo aguantar más y me pongo a llorar como una tonta, y en esto que me ve también la gine que me hizo la punción y se acerca y pregunta y la chica de recepción le dice y me abraza y yo les digo que es que es mucha tensión, que son muchos nervios y que no he podido aguantarme. Y ellas me consuelan y me dicen que demasiado, con todo lo que llevo que demasiado bien lo estoy llevando, que soy muy fuerte y muy valiente. ¡uf, cuanta tensión, cuanto miedo, cuantas emociones!.

Con tanta emoción se me ha olvidado llamar a Juan Carlos y salgo y lo llamo y le digo y él me dice,: "ves, si hay que tener confianza" y sí, eso esta muy bien y aunque yo me lo repito constantemente, al final me puede el miedo. Y bueno él se alegra. Otro paso más.

Vale, ya me he tranquilizado y al poco llega la acupuntora y me pasan a un despacho con ella y me dice que le cuente un poco, que la ponga al día, y yo le resumo desde el primer tratamiento hasta ese día y ella se queda muerta y me dice igual, que demasiado bien lo estoy llevando y me coge las manos y me oye por dentro, con mi pulso, mis latidos, mi ritmo y me dice que por ahí dentro lo tengo todo revuelto y que le gustaría que al día siguiente tuviéramos una sesión para poder mejorar la cosa un poco antes de la transfer (crucemos los dedos), y mientras me pone ya unas mini agujitas en la oreja derecha para que me vayan dando tranquilidad.

Voy a la sesión pre-transferencia de acupuntura y todo muy bien. Me pone el ciento y la madre de agujas, para regular lo referente al útero y para darme tranquilidad. Me parece genial y me siento bien. La verdad es que de todas las sesiones que había ido antes a mi otro acupuntor esta no se parece mucho. Me ha puesto más agujas, me ha dado calor en ciertos puntos por la espalda, y además me sigue dejando las agujitas que llevo en la oreja. Todo perfecto, ya no queda nada, sólo pasar la última noche de nervios hasta llegar al día D y saber en realidad se hay o no hay transfer. Ya estamos ahí mismo.

Tú fuiste el milagro Ángela y si tiene que acabar en ti, estoy preparada hija mía, porque siempre fuiste tú y si ha de venir otro milagrito será bien recibido y colmado de amor igual que tú vida mía. Te queremos.

martes, 15 de mayo de 2012

LA PUNCIÓN. ESTAMOS MÁS CERCA

La punción ha ido bien. Me hubiera gustado que fuera mejor, pero ha ido bien. Teniendo en cuenta como han ido las otras dos, pues estoy contenta. Al final han sacado 7 pero había que ver cuales eran maduros y quedaron en que me llamarían por la tarde. Buf, otra vez nervios, y a cruzar los dedos, pero soy optimista. Energía positiva. Vamos a creer. Y sí, me han llamado y me han dicho  que de los 7 han podido trabajar con 6 así que estupendo. En total tenemos 12, ahora es cuando empieza lo duro de verdad, porque durante los siguientes días me llamarán me dirán cuantos han fecundado, cuantos siguen, cuantos son viables.

No quiero pensar mucho pero es inevitable que de vez en cuando un rayito cruce tu mente y te mantenga los nervios de punta por segundos, ¡madre mía!, estoy nerviosa y es que creo que cuando ya has pasado por tantas, al final sabes más que ellos y a veces no es bueno  saber tanto. Vivir en la ignorancia para según que temas es estupendo, pero que le vamos a hacer.

Han pasado 2 días y han llamado. Una decepción. Estoy super triste. De los 12 sólo han fecundado 6 así que lo tenemos super chungo, porque de esos ahora hay que ver los que siguen evolucionando y llegan a blastocitos, que será la señal de que son fuertes y son los candidatos idóneos para transferir. Jolín. Estaba super animada, optimista y positiva, pero esto se pone difícil. ¿Por qué nunca nada nos puede ser fácil? Siempre todo nos cuesta un mundo y al final eso que dicen de que todo lo que cuesta aprendes a valorarlo mejor, es mentira, porque cuando lo consigues, estas tan agotada de todo lo que has tenido que pasar, que lo único que se te pasa por la cabeza es: " menos mal, ya nos iba tocando", o "al final nos tenía que llegar porque lo llevamos peleado y luchado por mucho tiempo y nos lo merecíamos".

Y es que en nada en nuestra vida hemos tenido la suerte a nuestro favor. Todo, todo, todo en nuestra vida lo hemos tenido que pelear mucho, muchíiiiiisimo. Quizás como muchas personas, porque no digo que seamos únicos, pero es que al final es taaaaan agotador. Nunca un poquito de respiro, nunca un empujoncito que nos ayude a que algo sea coser y cantar. No, a nosotros no. Siempre luchando y confiando en que alguna vez nos tocará, pero no por suerte, por azar, sino porque lo hemos peleado, lo hemos buscado y no hemos desistido.

En fin, que a pesar de todo sigo confiando y creyendo, no voy a tirar la toalla hasta el final y si que es verdad que sólo necesitamos uno y tenemos 6, pero tengo tanto miedo. No puedo evitarlo, aunque siga diciéndome que sí, que sí, que lo vamos a conseguir, que por fin a llegado el momento. Voy a agarrarme con fuerza a las señales y pensar que ellas son mi empujoncito para seguir soñando.

Cielo mío, ojalá la vida nos pueda regalar otro milagro como tú, porque estamos luchando, creyendo y soñando en que quizás pueda volver a ser. Te queremos.

viernes, 11 de mayo de 2012

MIS FOLIS VAN BIEN. GRACIAS SUMMERLOVE

Unas semanas antes de morir mi madre, estando ella ya bastante malita y flojita, me acuerdo un día que llegué a su casa y estaba viendo y escuchando en la tele un dvd de vídeos musicales que mi hermano le había traído con música muy animada. Había uno en especial que a ella le gustaba y otro que a mi me encantó, por la música, por la letra, por el vídeo en sí. En ese momento fue sólo eso, un vídeo, bonito, animado, y que nos sirvió para pasar un buen ratito.

Y ahí quedó, pero un tiempo después de morir ella, había pasado más de un año, cuando inicié el tratamiento en el que me quedé embarazada de Ángela, un día al salir de la consulta, de camino a casa en el coche, oímos la canción que a mi tanto me gustó aquel día. Mi corazón dió un vuelco porque desde aquel día no la había vuelto a oir, y supe de alguna forma que era mi madre, una señal para decirme que estaba conmigo, porque lo gracioso y curioso es que cada vez que iba a revisión, oíamos la canción y yo me emocionaba sabiendo que era como decirme: "No te preocupes, que todo va a salir bien", y yo estaba tranquila.

La fui escuchando a lo largo del embarazo y el día que fui a ingresarme a la Arrixaca, estuve todo el camino loca por oirla, pero no llegué a escucharla y no sé, quizás fue como una premonición o simplemente casualidades, pero luego ya veis...........

En fín, que hace unos días, al ir para la consulta volví a oir la canción y otra vez los pelos se me pusieron como escarpias. Pensé,  quizás casualidad, pero no. Al otro día volví a oírla y después de los miedos, las dudas y mis agobios de estos días con el tratamiento, para mí fue como una señal, como que me decía de nuevo mi madre que ahí estaba, que confiara, que estuviera tranquila. Y bueno, el día de la madre, después de escribir el post que escribí sobre ese día, estaba escuchando la radio, era europa fm, música del momento, actual, y de repente en medio de toda esa música, empieza a sonar la canción, sólo una estrofa, cosa que también me chocó, pero suficiente para hacerme llorar como una magdalena y darle las gracias a mi madre, mandándole un beso super fuerte y sintiéndome una vez más arropada por ella.

He vuelto a control de folis y van bien, están creciendo, aunque hay dos que siguen predominando, los demás están respondiendo. Bien. Muy bien. Otro día más de medicación si el análisis lo confirma y otra revisión, para terminar de confirmar, pero la cosa va bien.

El análisis bien, y mi última revisión ok. Por fin el ovitrelle, día de descanso y la ansiada punción ya llega. Todo va a ir bien, lo sé. Estoy tranquila. Mentira, jajajaj. Siempre tienes tus dudas, pero en el fondo me siento bien. Lo vamos a conseguir.

Mamá no me dejes caer ahora. Te quiero.
Os voy a poner el vídeo de la canción. La letra lógicamente está inspirada de un hombre para una mujer, pero yo la puedo adaptar perfectamente a mi madre, porque recuerdo, su mirada al verme, su alegría al tenerme cerca, el sonido de su voz, sobre todo al reírse, y el olor de su piel que tanto me empeñé en estar oliendo los últimos días en el hospital, queriendo que no se me olvidará nada nada de ella.
Este es el enlace en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=jEMa2DIvxQA&ob=av2n

Este es el vídeo (espero que se vea bien, aunque a veces tarda en empezar).




Ángela tu fuiste un maravilloso milagro y así vives en nuestro corazón, ahora espero que la vida nos pueda regalar otro milagro y que todas esas señales que también una vez ví contigo sean el inicio de algo maravilloso. Te queremos.