jueves, 9 de octubre de 2014

D-SASTRES, UNA TIENDA CON CORAZÓN

Es cierto que " La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a ADMIRAR SUS CUALIDADES.  Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas.

Yo me quedo con lo mejor de cada uno de mis amigos y aprendo de ellos lo bueno que tienen para aplicarlo en mi vida y así sentirme mejor conmigo misma y hacer sentir mejor a todos los que quiero y me quieren.

He perdido mucho tiempo en gente que no me ha aportado nada, y es más, que me han quitado, pero al final he salido reforzada y he salido ganando porque he aprendido a ver y  a dejar en mi vida a una gran cantidad de gente que son oro molido.
Tengo muchos de ellos en mi vida, pero hoy especialmente quiero hablar de mi amiga Ascen. Es una persona que lleva trabajando desde muy jovencita, en casas, limpiando. Así la conocí yo, porque ella trabajó en mi casa durante muchos años y llegó a querer a mi madre como a su madre propia y cuando murió mi madre (ella ya llevaba varios años trabajando en otra casa), fue con la única que al entrar al velatorio me derrumbé, me abracé a ella y me puse a llorar desconsoladamente y sin consuelo, porque ella es como un refugio.. Y recuerdo que después, todos los días me llamaba y me decía que dejaría de llamarme cuando llamara un día y yo ya no llorara.
Ha pasado por multitud de obstáculos en su vida. Ha tenido que aguantar como se suele decir, carros y carretas, y siempre, siempre la ves con una sonrisa en la cara, y siempre dando lo mejor de ella, y abriendo su casa para todo el mundo y todo es poco para dar a los demás. Pero es así ella, su marido, sus hijas. 

Ascen es la bondad personificada, la generosidad echa persona, es alegría, es dulzura, es un refugio para los demás, es todo lo bueno que uno pueda pensar y más y se merece lo mejor del mundo porque ya lleva mucho tiempo dando al mundo sin recibir. Ahora le toca a ella poder recibir todo lo bueno que ella y su familia han estado dando al resto.
Por eso hoy quería dedicarle esté post, para desearle toda la suerte del mundo y más en su nueva y valiente andadura. Hace unos días asistimos a la inauguración de una tienda de ropa y complementos que ha puesto en El Palmar (Murcia) llamada D-Sastre, que según tengo entendido es una franquicia, con el sacrificio e ilusión de su familia e intentando levantarse una vez más de los obstáculos que la vida se empeña en seguir poniéndole. Pero ella sigue y sigue y se reinventa una vez más para seguir adelante, pero no solo seguir, sino seguir con ilusión y energía.

Así que mi querida Ascen, por todo lo que tú le has dado al mundo ya es hora de que se te devuelva y con creces. Toda la suerte del mundo de toda la gente que te queremos, que es mucha.

En la puerta de la tienda (Ascen en el centro)


Dcha a izq.: Hija pequeña, Ascen, yo, hermanas de Ascen



Izq. a dcha. Juan C., marido de ella, Ascen, hija pequeña


Izq. a dcha. Ascen, hija pequeña, yo, hija mayor.


Izq. a dcha. Juan C., marido de ella, Ascen


Izq a dch. hija mayor, yo, hija pequeña.



Izq. a dcha. hija mayor, marido ella, Ascen, Juan C., yo, hija pequeña, hermana


Fachada

Ángela da mucha luz a este ser maravilloso que forma parte de nuestras vidas, para que su nueva andadura sea el comienzo de todo lo bueno que tiene que venirle. Te queremos.




jueves, 2 de octubre de 2014

HOY TOCA DISFRUTAR DE SU DIA

Bueno siempre lo digo y lo he comprobado una y mil veces, la vida está hecha de momentos, unos buenos otros malos, una de cal otra de arena, y como ya sabemos que los malos vienen solos y además sin esperarlos, de nosotros depende el disfrutar de los buenos momentos.
Estos días atrás nos ha tocado de nuevo vivir una amarga pérdida, es de los momentos malos, los que llegan sin avisar y ahí no podemos hacer nada, y aunque vendrán días malos, menos malos, ratos largos o cortos donde el recuerdo sea más pronunciado, también tenemos que dejar paso a esos días buenos y ratos más largos o más cortos que nos hagan la vida más llevadera, más feliz y nos ayuden a llenar el alma con un soplo de energía.

Uno de esos días buenos ha sido este lunes pasado. Mi pequeño ahijado celebraba su cumple, aunque era al día siguiente, por motivos de reserva de sitio, pues tuvo que ser el lunes. 
6 añitos ya. Los mismos que cumpliría Ángela dentro de unos días. Pero la verdad es que ese día es de él, es decir, procuro que el recuerdo, la tristeza, no me impida disfrutar de ese día tan feliz para él, para sus padres y para todos los que lo queremos con locura. Es su día, su fiesta, su tarta, sus amiguitos, sus regalos, su cara de sorpresa al ir desenvolviendo los regalos, su alegría infinita por saber que todos los que lo queremos estamos ahí compartiendo con él un añito más.

Era un local de esos que ahora están de moda que se alquilan para ese día, y tiene cocina, mesas para los peques con el trono para el cumpleañero, mesas para los mayores y por supuestísimo el famoso parque de bolas, colchonetas y demás. Yo me fui antes con mi amiga-vecina, el cumpleañero y su hermanita para ir preparándolo todo, bocadillos, mesas, platos etc, pero además como habían invitado también a mis dos sobrinitas pequeñas, porque también se conocen y los pequeños se llevan super bien, sobre todo mi ahijadito y mi sobrinita mayor, y mi cuñada trabajaba y no iba a poder llevar a las dos peques más tarde,  pues le dije que me las trajeran y ya me encargaba yo de estar pendiente de ellas, así que cinco minutos después de llegar al local allí estaban también para dejarme a los dos mengajas. Una tiene tres años y medio y la otra uno y medio, ésta es la que es también mi ahijada.
Y bueno, ya fue un no parar. Preparando bocadillos, saliendo cada 5 segundos a mirar sobre todo a la pequeñita, luego empiezan a llegar invitados, sigue pendiente de las peques, luego sacar la comida, mirar a las peques y darle juego a la más pequeña porque la otra iba a su bola, ir dando agua o refrescos al que me iba pidiendo, darles palomitas cada dos por tres a varios pequeños, ir a llevar a mi sobrina mayor al baño cada vez que me lo pedía,  a la pequeña venga vasos de gusanitos, y agua cuando estaba seca, jajajaja. Después sentarme al lado de mi sobrinita mayor para ir dándole el bocadillo. Luego la tarta, la comida para los mayores, el potito de mi sobrina pequeña, pasearla en el carricoche para que durmiera un poco, regalos, recoger. Esperar a que llegaran mis cuñados para que se llevaran a las crias e irnos todos. Llegar a mi casa, preparar la comida del día siguiente y ducharme.

Cuando me senté por fin en el sillón me dolía hasta el alma, jajajajaja. Pero yo quiero dolor de esos todos los días, porque es verdad que fue un no parar, pero había tanta alegría, tanta ilusión, tanta felicidad, tanto amor, tanto cariño, tanta cara iluminada que hace que ese dolor sea sólo para recordarte que has vivido   uno de esos días que toca que sean buenos y que lo has disfrutado al máximo.

Mi amiga-vecina luego me puso un mensaje para darme las gracias por todo y también a Juan Carlos por hacer el esfuerzo de ir estando tan cerca lo de su madre, pero las gracias son nuestras a ellos por poder compartir esos maravillosos momentos con ellos, porque esos momentos son impagables, las risas, la alegría, la emoción, las caritas, ...... y sí, piensas, pero no dejas que te ensombrezca lo maravilloso de ese día. Quiero poder seguir disfrutando y sobre todo darme cuenta cada día, de las cosas, por pequeñas que sean, que hacen que la vida sea más fácil vivirla.


Estás con él cada día. Yo lo sé hija mía. Hubierais sido tan buenos amigos, estoy segura. Sigue cuidándolo desde el cielo hija. Te queremos mi precioso tesoro.



viernes, 19 de septiembre de 2014

DOS ABUELAS PARA ÁNGELA

Tenía un medio borrador preparado para publicar en estos días, donde hacía referencia a lo vivido en este verano y lo que supone un año más la vuelta de él, pero tendrá que quedarse en suspenso porque hoy tengo que hacer referencia a un echo triste, muy triste de nuevo en la vida de Juan Carlos y en la mía.

Como ya hice referencia en algún post pasado, comenté que mi suegra estaba delicada, pero estable y aunque lo que tenía no era algo físico propiamente dicho, también le afectaba de alguna manera. Ella tenía diagnosticado desde hace unos meses una enfermedad llamada Corea Senil, que viene a ser, según nos explicaron, como una rama del Alzehimer, pero que no es realmente eso, y en el caso de ella lo que le había pasado era como si un interruptor de su cabeza se hubiera apagado y esto le ocasionara que su cuerpo no le respondiera y por tanto a partir de agudizarse ésto, tuvo que empezar a depender totalmente del cuidado de una persona. Lo triste de todo esto, es que ella su cabeza la tenía bien. Nos conocía a todos, y aunque ella no diera conversación, si tú le preguntabas ella contestaba normalmente e incluso había veces en las que de forma espontánea te preguntaba o te decía algo.

Hace dos domingos estuvimos comiendo en su casa y ella, dentro de como estaba, pues eso, estaba bien, estable, tranquila. E incluso al despedirnos ella le dijo a Juan Carlos que haber si volvíamos pronto a verla.
Cuatro días después recibo una llamada de Juan Carlos para decirme que lo acababa de llamar su padre para decirle que su madre había muerto.

Ufff, ¡si ella dentro de como estaba, estaba bien, estable, quizás más flojita que otras veces, pero bien!, ¡Que tristeza!, yo sé lo que es perder a una madre y la verdad es que la vida no te prepara para estas desgracias tan grandes. Lo esperes o no lo esperes el dolor y el sentimiento de saber que no volverás a verla, a oirla............, ese sentimiento es el peor por el que tiene que lidiar Juan Carlos.

Como soy de la opinión, ya lo sabéis, de que hay que quedarse con las cosas buenas y sobre todo poner en una balanza, yo de ella me quedo con sus cosas buenas y puestas en una balanza, al menos conmigo superan con creces los comentarios o desaires que quizás en mis primeros años con su hijo pudiera haberme hecho, porque además teniendo en cuenta, que su Carlos (aunque se llame Juan Carlos en su casa todos lo llaman Carlos), era su Carlos, su niño de sus ojos, su hijo especial y claro yo venía a arrebatarle a lo mejor de su casa, pues es de entender, pero con el tiempo ella se fue dando cuenta de que su Carlos, para mi, también era mi Juan Carlos y que lo iba a querer y cuidar tanto como ella y sobre todo, sobre todo, tuvo un gran cambio conmigo cuando mi madre murió. Desde entonces estuvo pendiente de mi, me llamaba, me mandaba comida, cuando venían a verme siempre estaba muy cariñosa conmigo y aunque yo estuviera con los ojos hinchados de llorar y no dormir, siempre me decía que estaba muy guapa. Cuando me quedé embarazada de Ángela le hizo una grandísima ilusión. Por lo que sabía que significaba para nosotros y porque su Carlos iba a tener un/a niño/a. Me regaló para Ángela un conjunto super gracioso y colorido de Ágata Ruíz de la Prada, con un pequeño pasadorcito para el pelo y todo, que me encantó. Y cuando murió Ángela, estuvo conmigo en el hospital todos los días y luego pendiente de mi. Siempre diciéndome lo guapa que estaba, aunque estuviera echa un escuerzo, sin pintar y sin arreglar. Ah¡¡¡ y los regalos y las felicitaciones¡¡¡¡. Siempre estaba pendiente y se acordaba de llamarnos a felicitarnos y por supuesto de tener preparado un regalico o para Juan Carlos o para mi, que luego yo tenía que tener un cuidado con el resto de mis cuñadas, porque en los cumpleaños y santos sólo me regalaba a mi, jajajaja.

Ahora ya está descansando, ya está con su hijo, su querido hijo Miguel Ángel y su preciosa nieta Ángela. Ahora ya mi pequeña está con sus dos abuelas en el cielo. Ahora ya Charo, tienes la suerte de poder ver, estar y disfrutar de mi pequeña, tu querida nieta por quien tanto sufriste también. Cuídala junto a mi madre y dale un fuerte abrazo y beso a tu querido hijo desde aquí.

Mi querida hija, dale un beso muy fuerte a la abuela Charo y disfruta y déjate mimar mucho ahora por tus dos abuelas. Te queremos.



martes, 29 de julio de 2014

DOS LEMAS EN MI VIDA

Mis lemas en la vida son: "NO HAGAS LO QUE NO TE GUSTARÍA QUE TE HICIERAN A TI", y "TRATA A LOS DEMÁS COMO A TÍ TE GUSTARÍA QUE TE TRATARAN".

Estas sencillas frases, si se llevaran a la práctica por todas las personas, quizás el mundo sería mejor. Es cierto que no todos tenemos las mismas prioridades en la vida y que por tanto lo que para uno puede ser importante, para otra puede no serlo o no serlo tanto, con lo cual a la hora de valorar lo que a mi no me gustaría que me hicieran para no hacerlo a otro, realmente no resulta tan fácil como a primera vista parece, pero partiendo de la base de que si aprendemos a mirar, a escuchar y a fijarnos más en lo que tenemos alrededor y en las personas que nos rodean, quizás nos demos cuenta de lo que puede molestar más o menos a unos u otros y en cualquier caso, siempre estar dispuesto a rectificar, a modificar una actitud molesta para otro o a saber pedir disculpas por algo que ha podido molestar y no ha sido nuestra intención o no sabíamos que podía molestar.
Ejemplos:
-A mi  me molesta mucho el ruido para poder dormir, así que yo procuro bajar la tele cuando llega cierta hora, no hablar fuerte en la calle si llego tarde o si me levanto temprano, tener en cuenta si mi vecina ha tenido turno de noche para no poner música o ponerla flojita.
-Si nos llaman para quedar y en un principio no lo sabemos porque tenemos que consultarlo porque no vamos juntos Juan Carlos y yo, o porque estábamos pendientes de otra cosa y aún no lo sabemos con seguridad, procuramos llamar a quien nos ha llamado lo antes posible, en cuanto lo tenemos claro, porque a mi no me gusta que me tengan esperando hasta último momento ya que dependiendo de la respuesta, puedo variar los planes o no y por eso entiendo que se debe dar una respuesta lo antes posible para organizarse uno.
-Hace poco nos pasó en la puerta del garaje de nuestra casa. Cuando llegamos teníamos aparcado un coche en la puerta del garaje y lo gracioso es que había sitio a lo largo de la calle para no haber tenido que aparcarnos el coche allí. Nos pusimos a pitar y nada y viendo a unos chicos llamando dos casas más allá en casa de un vecino, les dijimos si el coche era de ellos, y nos dijeron que sí, y les dijimos que si es que no oían los pitidos y van y nos dicen que sí pero que no sabían que era para entrar al garaje. Total, que ya les decimos que si es que no han visto que es la puerta de un garaje y nos dicen que sí, pero que como no hay vado, pues que les ha dado igual. Sale mi vecino, (el de la casa a la que iban) y le decimos que el vado lo tenemos dentro, pero por cortesía con los vecinos, por si alguno en un momento dado necesitaba el sitio, pues no lo habíamos puesto, pero ya visto lo visto, pues lo íbamos a tener que poner, porque entendemos que por respeto, aunque no esté puesto un vado, si vemos que es una entrada a un garaje y más si hay sitio en el resto de la calle lo normal es no aparcar, y todavía el que nos había aparcado nos dice que a él también le pasa en su casa y yo le digo: -" y a ti te da gusto que te aparquen en la puerta de tu garaje"- y me dice: -"no", a lo que yo respondo: - "ENTONCES PORQUE LO HACES TU, SI A TI NO TE GUSTA QUE TE LO HAGAN".

Son sólo tres pequeños ejemplos del día a día, pero que dan para mucho, muchísimo más. En estos tres ejemplos, sólo el último refleja las mismas prioridades por un mismo problema, pero con distinta resolución. En los otros dos, a lo mejor es algo que sólo a mi me molesta y al resto no, pero igual que yo procuro no sólo no molestar en lo que para mi es importante, trato de fijarme en lo que para los demás puede ser importante, y me gustaría que los demás conmigo también lo hicieran. Y si no, es tan sencillo como modificar una actitud una vez que yo te he dicho que me es molesto y te has dado cuenta,  sin más discusión, como en el caso del tío del garaje. 

Pero bueno, todo esto, siempre y cuando sean cosas normales y razonables, porque si a mi me cuesta dormir o tengo problemas con el ruido para dormir, pero en la casa de al lado hacen una cena, o el resto de casas de mi alrededor tienen niños, pues no puedo pretender que el mundo se pare porque a mi me moleste el ruido. No. Yo me refiero a cosas dentro de la normalidad, como lo de la tele a ciertas horas, la música desorbitada, ............

Me gusta también intentar modificar una actitud mía, que de repente me he dado cuenta que la tiene otra persona y no me gusta, entonces caigo en la cuenta que yo lo estoy haciendo igual, y dejo de mirar la paja en el ojo ajeno para darme cuenta que realmente, la primera que tengo que cambiar la actitud o la forma de hacer cierta cosa soy yo. jajajajaja. Esto es algo que forma parte del deporte nacional: VER LA PAJA EN EL OJO AJENO Y NO LA VIGA EN EL TUYO. jajajaja.

Y lo mejor, y teniendo en cuenta que nosotros lo vivimos con la desgracia de Ángela, el habernos tratado como trozos de carne,  es tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Es un lema que procuro llevar a cabo en mi vida personal, pero sobre todo en mi trabajo, porque la gente no tiene la culpa si tu tienes un mal día, si has dormido poco, si estás triste o si tienes mucho trabajo. Siempre intento poner mi mejor cara y dar facilidad a la hora de poder solucionar un problema a alguien que viene a preguntarme y a veces aunque no sea competencia mía procuro resolverle al máximo su pregunta para no tenerlo danzando de un sitio a otro.
Es tan sencillo. El camarero, el funcionario, el dependiente, el repartidor, la limpiadora, el ingeniero o el médico. Todos, todos, del primero al último hacemos una función en la sociedad, unos con más responsabilidad que otros, pero al final todos somos importantes. Es una pescadilla que se muerde la cola y no somos más importantes unos que otros, por lo tanto no consiento que nadie, nadie me mire por encima del hombro y menos, como ya he dicho, después de lo que nos pasó con Ángela y la consecuencia de no tratarnos con humanidad.. Yo trato por igual a todos, con respeto y amabilidad y es lo mismo que pido para mi. NI MÁS, NI MENOS.

No me considero mejor persona que otro, y seguro que tengo multitud de defectos, de manías y de cosas que no les guste a los de mi alrededor, pero al menos las cosas que pueda o no hacer y molesten a los demás nunca las hago a sabiendas, porque procuro ponerme en la piel del que tengo al lado, verle, escucharle, entenderle. Nada más. Pero como en toda relación, el trato, el comportamiento debe ser recíproco, y si hay alguien que se empeña en hacer su vida, en no escuchar, en no ver, ni entender, yo desde luego no me voy a poner a su altura, porque si no al final estaría haciendo lo mismo que yo critico, pero por mi parte esa persona sólo va a recibir desinterés, indiferencia.

En fin, que qué diferente que sería el mundo si dejáramos de mirarnos el ombligo para mirar un poco a los ojos de los demás y escuchar lo que nos dicen y no llegamos a oir.

Me quedé sin ti mi pequeña, pero me diste luz, me diste amor para repartir, me diste mucho bien. Te queremos.

miércoles, 23 de julio de 2014

DEL ENCUENTRO VIRTUAL, AL ENCUENTRO REAL.



Hace unos días, Juan Carlos y yo, tuvimos un encuentro maravilloso. Quizás parezca que la palabra más adecuada no sea esa, porque la situación en sí sabía que iba a ser en un principio dura, triste, pero también de comprensión y mucho cariño y en realidad fue todo eso y mucho más por eso, sí, fue un encuentro duro, pero también maravilloso porque nos encontramos con unas personas maravillosas que nos aportaron una magnifica sensación, como si nos conociéramos de toda la vida y es que supongo que no hay mejor aliado que la unión a través de la empatía, la comprensión, el dolor.

Hace unos días, Juan Carlos y yo conocimos a los papás de Hugo (no pongo sus nombres por si ellos no quieren), el bebé que falleció por negligencia médica del médico JOSÉ QUESADA VILLAR, y que hace unos post ya comenté por la sentencia a favor de ellos y que condenaba a este señor. Pues bien, como digo, al final lo hicimos. Nos pusimos en contacto, primero por correo electrónico, luego por teléfono, por wasap y por fin, después de varios intentos y de poder cuadrar fechas, quedamos y nos vimos.

Como ellos son de Jumilla, decidimos que por comodidad para ellos, pensando en que como tienen ahora también otros hijos pequeños, pues les sería mejor, al menos esta primera vez. Y bueno, sin conocernos ni nada, tuvieron el detallazo de recibirnos en su casa para este encuentro y así poder estar más tranquilos y todos un poco a nuestro aire, por los sentimientos, las emociones que pudieran salir a flote lógicamente al contarnos, al mirarnos, al sentir el dolor del otro. 

La verdad es que todo fue muy fluido, desde el principio, nada más vernos. Nos parecieron desde el minuto cero  unas personas encantadoras, maravillosas, cercanas. Estábamos sólos. A los pequeños los habían dejado con unos familiares para así, poder hablar con más tranquilidad y bueno, empezamos a hablar, a contarnos, a vernos reflejados en muchísimas cosas, no sólo ya en todo lo que nos pasó, sino incluso en haber tenido que aguantar ciertas reacciones o palabras de gente sin sentimientos, sin corazón, sin ni un mínimo de empatía, porque como yo he dicho muchas veces: "hay cosas que no necesito vivirlas para saber que duelen, por ejemplo,- yo no necesito que me corten un dedo para saber que duele"-. Y si te encuentras con gente que te dice: "bueno no te preocupes, aún eres joven, puedes tener más", es como si yo le respondiera: -tu tienes dos hijas ¿no?, bueno pues si un día se muere una de ellas yo te diré:- " no te preocupes, tienes otra hija". Pues esto es lo mismo. Pero en fin. No quiero hacer encapié en un encuentro que dio para algo más que una simple visita, porque de ir a tomar un café al final se nos hicieron las 12 de la noche para volver, señal de que estuvimos muy, muy a gusto, relajados.

Durante el tiempo que estuvimos en su casa, pude ver una foto que tenían de HUGO, en el salón (vivió durante 30 horas, aunque conectadito a un montón de tubos y máquinas). ¡Qué bebé tan precioso, tan gordito!, me recordó a Ángela en lo gordito y es que nos dijeron que pesó unos 3,700 kg. y mi pequeña fueron 3,860. ¡PRECIOSOS ÁNGELITOS DEL CIELO!., que rabia, que dolor.

También pudimos conocer a los otros preciosos pequeños, los hermanitos de Hugo, que lo tienen presente siempre como uno más de la familia y es así como debe ser porque ellos fueron, son, y serán parte de nuestra vida.

Quedamos en que esto tenía que ser el comienzo de una bonita y maravillosa amistad, y es así como Juan Carlos y yo queremos que sea, porque son gente buena, gente cercana, gente de verdad. Nos vinimos con una agradable sensación de relajación, serenidad. Fue un encuentro, maravilloso.

Nos ha encantado conoceros y conocer a TODOS vuestros hijos.

Ángela, Hugo, seguir velando por nosotros para ayudarnos en el difícil camino de vivir sin vosotros. Te queremos mi niña.


miércoles, 9 de julio de 2014

TERRA NATURA. UN MAGICO CUMPLEAÑOS SORPRESA

Hace unos días fue mi cumple. Ya 43 primaveras. La mitad de la vida como quien dice y la verdad es que tenía una idea equivocada de como debe sentirse una persona a esta edad. Supongo que como en todo, depende de cada persona, pero yo creía (cuando era pequeña o siendo jovencita), que a esta edad uno ya era mayor, pero mayor mayor, de los que ya todo es formalidad, en plan padres (lo que yo veía de los míos), cenitas tranquilas, televisión y sofá y salidas con amigos para charlar, horarios rutinarios y nada nada de excesos. Bueno, pues no sé si será porque la vida ha cambiado o simplemente porque yo no me veo ni me siento para nada en plan padres, ni en plan sofá, ni muchísimo menos mayor. Tengo, a pesar de las circunstancias vividas o gracias a ellas, muchísimas ganas de disfrutar de cada momento, de bailar, de salir de copas como cuando era adolescente (pero ahora claro, con más cabeza,), de quedar con los amigos para divertirnos riéndonos hasta de una mosca que pasa volando, de seguir vistiendo super moderna, acorde con mi edad, porque ya hay ciertas cosas que no me pondría, no por nada sino porque creo que una puede vestir super moderna, sexy y atractiva sin necesidad de ir haciendo el ridículo por muy bien que una esté, y sobre todo me siento ágil, con fuerzas, con vitalidad....., me siento viva y con ganas de querer seguir aprendiendo a vivir. 
Me siento con más fortaleza física, con más ganas de querer comerme el mundo que cuando era una adolescente, porque además ahora sé valorar cada cosa importante, cada segundo bueno, cada regalo recibido en cada uno de los momentos que me hacen sentir alegría. Tengo ganas de hacer cosas, de ver cosas nuevas, de aprender y de mantenerme en forma y cuidarme por mi y por los que tengo a mi lado.

Hace algunos años que dejé de celebrar mi cumpleaños, porque por las circunstancias, mi madre y Angela, pues no tenía muchas ganas de celebrar nada, aunque hiciera alguna comida con los más cercanos, pues se quedaba en eso, una comida con amigos, sin más celebración. Pero esté año, sí. Tenía ganas de celebrarlo, pero además a lo grande. Tenía ganas de poder reunir a todos nuestros amigos. Pero a los amigos de verdad. A los amigos de esos que de verdad entrañan el significado AMIGO. A los amigos que han estado siempre, a los que en los momentos malos no hemos tenido que llamar y han estado, a los amigos que se alejaron pero que cuando peor lo pasábamos vinieron sin decirles nada, a los amigos que se han portado más allá de un simple amigo y han sido mi verdadera familia y a algún familiar que también ha sido amigo. Y son muchos. Puedo decir con gran orgullo que son muchos y eso hoy en día es difícil, porque siempre se ha dicho que los amigos verdaderos pueden contarse con los dedos de una mano, pero nosotros podemos decir bien alto que superamos las manos y llegamos hasta tres.

Bien, pues la idea era esa, pero no tenía sitio para poder reunirlos a todos, teniendo en cuenta que además la gran mayoría tiene niños y por supuesto también quería que estuvieran, porque nos quieren también como algo muy importante suyo y nosotros a ellos. En fin, que mi Juan me dijo que lo dejara en sus manos, que no le preguntara y que ya vería a ver.
Total, que van pasando los días y nada de nada. Y se acerca el fin de semana y yo llamo a unos amigos para vernos viernes y no podían, y llamo a otros para vernos sábado y tampoco podían y bueno, pues pienso: "un fin de semana más tranquilo, ya veremos". Total que llega viernes, salimos de la academia de inglés (lo estoy haciendo, os acordáis que lo tenía pendiente, pues lo estoy haciendo y Juan Carlos se ha animado conmigo), y teníamos previsto irnos a cenar los dos solos, pero Juan Carlos me dice que me va a llevar a un sitio nuevo y quiere darme una sorpresa y a mitad de camino me dice que cierre los ojos. Yo toda emocionada y nerviosa lo hago y soy muy buena, lo cumplo a rajatabla. Llegamos, me baja del coche, me lleva del brazo y cuando ya estamos andando un trocito me dice que puedo abrirlos y veo que estamos en Terra Natura. ¡Qué chulo!. Ya habíamos estado cenando allí, en el restaurante Carnivore con nuestros amigos-vecinos el día de los enamorados y estuvo genial, así que me encanta el sitio, lo veo super original, porque además tiene también una cafetería-pub super chula que dá al recinto de los animales y las vistas y el sitio me encanta.
Bueno, pues allá que terminamos de subir y casi cuando estaba en la puerta, sale un camarero-conocido-vecino, que le dice a mi Juan "ahí los tienes" y se rie. Yo me quedo toda mosqueada y ya me huelo algo, pero ni de lejos. En cuanto entro, empiezan a salir todos de un reservado del restaurante y los voy viendo a todos. TODOS (en realidad faltaron 4 personas, pero fue fallo de organización de última hora, es que eran muchos para organizar). Me puse a chillar según los iba viendo salir: "Todos, todos, estáis todos, que alegría más grande, que alegría. Gracias, gracias, gracias". 

Tenía muchas ganas de reunirlos a todos hace mucho tiempo y fue fantástico, maravillo poder ver esa super mesa llena de tanto amor, tanto cariño, tanta AMISTAD, mis amigos, mi familia. Juan Carlos dice que ninguno puso ningún tipo de pega, ni problema. En cuanto los llamó y le dijo para lo que era todos dejaron sus posibles compromisos, y alguno sus problemas de salud, para estar allí con nosotros. Después de tanto tiempo, que cumpleaños más bonito, más completo. 
Cuando terminó la cena, con brindis, palabras y emociones, los pequeños fueron rodeándome para darme cada uno el regalo que venía de ellos y sus padres. Yo les dije que no me tenían que haber comprado nada de nada porque el mejor regalo eran ellos, todos y cada uno de ellos.

Gracias a todos ellos por formar parte de nuestras vidas, y gracias a mi marido por darme esa maravillosa sorpresa.

Os dejo algunas fotitos de ese maravilloso momento.




















Mi niña, gracias por hacerme inmensamente rica, en amor, en cariño, en amistad. Gracias por ser mi mejor regalo y darme la oportunidad de poder compartir nuestras vidas con toda esta maravillosa gente y gracias por ayudarme a seguir aprendiendo a vivir, con ellos y tú luz. Te queremos.





lunes, 30 de junio de 2014

A TI Y TU PEQUEÑA (tu sabes quien eres)

Hace unos días, en mi correo particular, el que figura en mi blog a disposición de todo aquel que quiera comentarme algo más privadamente, me llevé una terrible y tristísima noticia.

Una de vosotras, de mis seguidoras, de la que en alguna ocasión a querido darme su apoyo, su cariño, su consejo, su ánimo..... y me ha dejado un comentario en el blog, me escribía a mi correo personal y mi corazón se encogía de dolor y tristeza al empezar a leer su mensaje.

Me escribía que hace unos días, había perdido a su niña. Estaba embarazada de 6 meses y encontrándose mal y con fuertes dolores, había acudido al hospital donde por desgracia le daban la terrible, terrible, terrible y dolorosa noticia.

No quiero dar muchos detalles de todo lo que me explicó porque no sé si ella querrá que se haga público o no, y el escribirlo es por darle un pequeñito homenaje a su pequeña y transmitirle a través de nuestra fuerza, todo el apoyo y el cariño del mundo.

En estos momentos todo lo que podamos decirle no va a restarle ni un ápice de dolor, pero sé que sí se agradece mucho, todo el cariño y sobre todo la comprensión. Hay cosas que uno no necesita vivirlas para imaginar el dolor tan grande que puede producir y desde luego la pérdida de un hijo, porque aunque no haya nacido todavía, es NUESTRO HIJO, es un dolor que no se puede comparar con nada en el mundo y menos aún cuando no lo esperas, cuando tenía que haber venido vida en vez de muerte, cuando la ilusión va creciendo día a día, prueba a prueba, patadita a patadita.

Lo siento, lo siento, lo siento en el alma. Pasarás por muchas fases y por muchos altibajos, pero mi consejo es que te permitas sentir lo que sientes en cada momento, que busques ayuda si ves que no puedes sola, que alejes de tu vida a todas aquellas personas que no sienten un ápice de empatía por lo que sientes porque no sólo no te van a ayudar en tu dolor, sino que te van a causar mucho más. Trata de hacerlas entender, yo tengo algún post que habla de eso y si ves que no quieren entender, que no les importa, es mejor que te alejes de ellas, porque te aseguro, al menos a mi me pasó, me parecía una tremenda falta de respeto por mi hija, aunque he de decir que me pasó con muy poca gente y además de esa poca gente al final lo entendió.

Sé que ahora mismo no tienes consuelo, y que no entiendes y que todo te duele. Sé que la vida es injusta muchas, muchísimas veces y que nada ni nadie puede darte una explicación. Sé que en las próximas semanas, en los próximos meses parecerá todo un sueño, que no es real, pero te volverás loca de dolor dándote cuenta que sí, que es real. Sé que a cada uno le hace bien una cosa y lo que a mi me ha podido servir, quizás a ti no te sirva, así que aunque pueda aconsejarte, o la gente que te quiera, serás tu misma la que sabrás que es lo que mejor te ayuda, pero ten en cuenta, que la persona que mejor puede ayudarte, eres tu misma. Aunque estés en una montaña rusa y subas y bajes y vuelvas a subir y bajar rápidamente, serás tú la que decidirás si quieres ir subiendo. Y sobre todo, rodéate de gente que te haga la vida más fácil, que te dé cariño, que te apoyo, que esté contigo en silencio o hablando, pero contigo.

Mira al cielo. Busca la estrella más gordita, y esa será tu niña. Tú luz, tu amor.

Desde aquí, desde mi humilde blog, donde quise rendirle un homenaje a mi hija, hoy te dedico a ti y a tu pequeña, estas palabras llenas de cariño, comprensión y calor. Un beso enorme y un grandísimo abrazo, para tí, que sabes quien eres.

Ángela, en estos días, en el cielo ha entrado un angelito nuevo, que te ayudará a iluminar el cielo, siendo una más de las Estrellas Gorditas. Te queremos.