viernes, 7 de febrero de 2014

CUESTA PERO, PUEDO

Ha pasado la navidad y con ella unos días de recuerdos, de nostalgias, de tristezas, de sueños sin terminar, de lo que en sí conyevan esos días y especialmente alguno, ha venido el maravilloso aniversario del comienzo de la vida de mi pequeña Ángela y este mes además, me ha traído una mala noticia, relacionada con todo lo que llevo encima, pero a pesar de ello, he salido victoriosa de todas estas batallas. Sí, he podido, no he decaído, no me he dejado arrastrar, me he mantenido en pie y creo que con nota. No me lo puedo creer. Estoy contenta conmigo misma y todo tiene que ver con los tratamientos, fórmulas y sesiones que en estos meses he llevado a cabo.

Cuando este año, bueno ya el pasado, 2013, volví de las vacaciones de verano, me sentí derrotada, sin fuerzas, sin ganas de luchar, con una tremenda tristeza y un enorme desplome, que me hizo sentirme de vuelta a los primeros días del dolor por la muerte de Ángela. Sin embargo y a pesar de encontrarme así, tampoco me dejé llevar y puse todo mi empeño en querer salir de allí, en querer recuperar las fuerzas y en querer poner un poco fin, a ese tremendo batacazo que me estaba ahogando, pero de forma más permanente, más firme, más duradera y de nuevo busque y busque y puse en práctica varias cosas a la vez.
Ya lo sabéis, ya lo he contado. Acupuntura, flores de bach, imnosis. 

No sé si durará mucho, poco, si será el comienzo de un resurgir, si necesitaré alguna otra sesión de imnosis y recordatorios constantes con acupuntura o incluso otra variedad de flores de bach, o una nueva dosis de las ya tomadas para reforzar lo conseguido, pero el caso, es que después de mucho, mucho, mucho tiempo y teniendo en cuenta lo mal, realmente mal que me encontré a la vuelta del verano, he de decir que me encuentro bien, que he podido afrontar como decía al principio, ciertas fechas y ciertos echos, con la serenidad suficiente como para no dejarme llevar por el dolor y la rabia de estos meses atrás e incluso poder tener la fortaleza para apoyar y ayudar a Juan Carlos a intentar canalizar ciertos sentimientos.
Esto no quiere decir, que ya no sienta dolor, que ya no tenga tristeza, que ya no sienta rabia. No. Sin embargo ahora puedo llevarlos, puedo verlos en perspectiva además de con el corazón. Puedo ver esa jaula que me decía la psicóloga en la sesión de imnosis, por encima de mi cabeza, pero ahí, por encima de la cabeza. Sé que está, la veo, pero no me ahoga, aunque sienta el dolor y aunque tenga ciertos días y ciertos momentos de nerviosismo, de no poder dormir. Pero lo siento distinto.
Es una línea muy fina lo que separa esto, pero de momento lo estoy consiguiendo y me siento contenta con los logros que he hecho. 
Sé que no lo tengo todo ganado y que aún tendré mis momentos, pero espero poder seguir controlándolos y no dejando que vuelvan a superarme.

Sigue a mi lado mi pequeña, sigue conmigo dándome aire, dándome fuerzas. Te queremos cariño mío.

lunes, 27 de enero de 2014

EL RECUERDO DE UN MARAVILLOSO COMIENZO

Hoy, es de esos días que guardo en mi memoria como uno de los más maravillosos de mi vida. Sin saberlo entonces, este día formaría parte de mi vida como un antes y un después.
Han pasado 6 años y aunque aquel día estábamos ilusionados y esperanzados y ya te queríamos como parte nuestra, ha sido el paso del tiempo, el que ha hecho que el recuerdo de aquél marvilloso 27 de enero de 2008 sea el recuerdo de un principio, de una vida compartida ya para siempre.
 
Santa Ángela y tú, mi pequeña, conmigo desde aquel día. Aún no sabía cuan importante sería ese día para nosotros, pero ya ves, hija, era una intuición, un deseo, una realidad. Cuando recibimos la llamada de la clínica diciendo que sí, que fuéramos que había  transferencia, no pudimos ser más felices. Era 27 de enero Santa Ángela y aunque serían unos meses después cuando conociéramos que serías niña, ya teníamos buen presentimiento.
 
La vida se abría paso. Tú ya luchabas. Tú ya eras parte de nosotros. Empezaste a crecer en mi interior y desde ese mismo día nuestro amor por ti fue ya infinito. Creímos en tí desde el principio, de alguna forma supimos que ese día sería mágico y tú lo sentiste y de entre todos, tú, mi pequeña, mi hija, mi luchadora, mi ángel, quisiste quedarte y ya ser un todo con papá y conmigo.
 
Era el primer tratamiento que hacía después de la muerte de mi madre y también sería el último, porque en un principio así lo establecimos tu padre y yo,  así que sentí como que no había nada que perder y sí mucho que ganar y el día en sí, 27 de enero, Santa Ángela, para mí era como una señal, como un decirme: "estate tranquila, que esta vez sí, la vida te traerá un regalo".
 
Durante los siguientes días, te soñé, te esperé, te cuidé como parte ya de mi vida y al final, y a pesar de un primer susto, se confirmó. Eras ya una realidad y por eso ese maravilloso día, siempre estará grabado en mi corazón, en mi mente y en mi alma. Habíamos dicho que si era niño se llamaría Ángel y si era niña Ángela, por mi cuñado, y el decirnos que el transfer sería precisamente en Santa Ángela fue como la confirmación a que todo iría bien.
 
Guardo todos y cada uno de los recuerdos buenos y maravillosos que compartimos desde aquel día hija mía, porque me diste, nos diste muchos y grandiosos maravillosos momentos. Ese día fue el comienzo, ese día fue el regalo de tu vida, ese día fue el milagro de la vida, ese día tú decidiste quedarte y luchar. Ese día Ángela, tu vida y la nuestra ya fueron una. Te queremos desde ese instante porque fue pura magia, puro amor, pura entrega. Nuestra hija.
 
Hija mía, te queremos con toda el alma y fuiste y serás nuestro mejor regalo. Te queremos vida mía.

miércoles, 15 de enero de 2014

DESDE AQUI, MI LUZ PARA NETZI

Desde hace algunos meses estoy un poco más desconectada de este mundo virtual, y mis entradas a él son menos frecuentes y a veces no me entero en tiempo prácticamente real de lo que acontece en las vidas de las que desde hace tiempo formáis parte de mi mundo, por empatía, por solidaridad, por cercanía emocional, por comprensión, por vivencias compartidas y muchas veces reflejadas, por sentimientos de cariño, de apoyo, por alegrías o tristezas, por contarnos nuestros día a día para desahogarnos, para ayudarnos o para ser ayudadas, pero en definitiva para dar, cada una a su manera, lecciones de vida, de lucha, de superación, de ejemplo, y aunque como he dicho, ahora no entro cada día en este mundo virtual, procuro estar al tanto de vuestra vida a pesar de ir con un poco de retraso, porque me importáis.

Hace unos días, entré de nuevo en este mundo virtual, y como siempre hice un repaso a los blog de los que soy más asidua y con mayor interés de aquellos en los que la lucha por llegar a ser mamás se estaba convirtiendo por fin en un sueño o estaban ya muy muy cerca y uno de estos blog me dejó el alma helada. El de nuestra querida amiga Netzi. Al leer el título pensé con alegría que era porque se desconectaría para ir a dar a luz, y claro, ya no tendría tiempo de entrar, de contarnos, de compartir, al menos de momento, en los primeros días o semanas porque estaría completamente centrada en lo más importante, su pequeña calvita, pero conforme iba leyendo el corazón se me encogía y una enorme tristeza, me embargaba. No. No. No. No puede ser. Con los miedos que pasó al principio. Con todos los cuidados, con no dejar volar la ilusión para no caerse de nuevo de bruces, con la alegría incipiente al ir viendo que pasaban los días, las semanas, los meses y por fin sí, el sueño se estaba haciendo realidad. Calvita era ya una realidad no un sueño y por fin Netzi podía respirar tranquila, feliz.

Hace unos cuantos post, escribí uno que decía que la vida no era justa y realmente no lo es. Es realmente injusta y cruel. Por qué después de todo lo que ha pasado y ha sufrido por llegar hasta ese maravilloso momento la vida le da ese mazazo. Pero no quiero que deje de luchar, de creer, de tener esperanzas como hasta ahora nos ha demostrado. La vida sí, es injusta, y aunque no debería haber sentido, ni estar sintiendo ahora ese miedo, esa angustia, estoy convencida de que todo irá bien, de que podrá sonreír y de que su calvita tiene esa fuerza y ganas de luchar que su mamá nos ha demostrado en todo este tiempo y que saldrá del hospital totalmente bien, recuperada y sintiendo la enorme felicidad de sus papas y de todos y todas las que a través del enorme cariño de Netzi hemos ido sintiendo y queriéndola poco a poco.

Como decía Trax en su post, los blog tienen eso. Sin conocernos físicamente, si que nos han acercado y nos han demostrado que es igual de valioso y efectivo un abrazo, un beso o un palabra desde el mundo virtual que desde el mundo real, físico, por eso desde aquí Netzi te mando el abrazo más fuerte del mundo, el beso con más cariño y ternura que pueda darte y desde mi corazón estas palabras: " TU CALVITA es una luchadora desde el mismo instante de su concepción, así que sigue creyendo en ella, en su fuerza, en sus ganas, en el gran amor que la une a ti y a su papá. Ella va a seguir siendo el gran ejemplo de fuerza y superación que su mamá nos ha enseñado en este tiempo.


http://i49.tinypic.com/25ipsso.gif


A ti hoy mi pequeño ángel, te pido que desde el cielo intercedas ante todos los angelitos y sobre todo ante el angelito de la guarda de Calvita para que la ayudéis, la protejáis y le deis toda la fuerza necesaria para ponerse enseguidita bien y poder colmar de felicidad la vida de sus papas que tanto la han esperado y soñado. Tú mi pequeño ángel sabes de esto, así que hija, guía su pronta recuperación para que desaparezca el dolor y el miedo y sólo quede la felicidad. Te queremos.

viernes, 20 de diciembre de 2013

LA HIPNOSIS EN EL DOLOR

Bien, tenía que haber escrito antes, pero la verdad ahora tengo momentos en los que necesito desconectar un poco del espacio virtual y me cuesta más centrarme en poder escribir y expresar lo que siento, aún así estoy, sigo aquí. Me cuesta pero a la misma vez lo necesito. Es un escape, un desahogo y una forma de poder seguir ayudando y siendo ayudada.
Espero no demorarme tanto en mi próxima entrada porque, una vez que empiezo a escribir me siento bien, me relaja, me libera........

Y bueno, me quedó pendiente el contaros otra de mis asas, resortes, o nuevas experiencias donde poder agarrarme por intentar salir del circulo vicioso en el que estoy y que me cuesta mucho salir, el cuál no es ni más ni menos que aquel maldito día. El recuerdo constante de lo que viví/vivimos, las horas, los minutos, el dolor, el miedo, el sufrimiento, las consecuencias,........la ilusión perdida, el sin-sentido........., la rabia y el amor, tanto amor contenido........

En esas semanas, meses, en los que he estado otra vez tan, tan mal, hasta el extremo de querer morirme porque no podía soportar sentirme así y recaer una y otra vez, de nuevo no me dejé rendir y de nuevo quise luchar y poder superar ese estado y además querer que esta vez fuera algo más duradero y que me sirviera para hacerme más fuerte, para poder hacer costra aunque la herida siguiera ahí, porque con cada recaída en el abismo el dolor parecía más intenso y me estaba costando mucho ver lo bueno, y recordar los momentos buenos, y estabilizarme con ellos y mi intento de ser positiva.

Hice, bueno, aún lo estoy haciendo, acupuntura. También las flores de bach y al hablar con mi psicóloga y ver como me encontraba me propuso someterme a unas sesiones de hipnosis. No para olvidar, no para hacerme recordar,  porque no es recordar lo que necesito ya que lo tengo todo muy fresco en mi memoria (ese es el gran problema), sino para poder asumir ese día y poder aprender a vivir con ese recuerdo, haciendo que con las sesiones supiera que sí, está ahí y lo viví, pero que cuando me venga el recuerdo, las imágenes, pueda ahuyentarlas, alejarlas y dejarlas en un plano que no me perturben de la forma en la que lo hacen, que sean como el tejado de una casa, que está ahí, sobre nuestras cabezas, pero que no va a caerse encima y a aplastarme.

Tenía miedo, no sabía muy bien a lo que me podía enfrentar, pero aún así, no lo dudé. Y fui y al principio me costó mucho concentrarme porque tenía miedo, mucho miedo y el sonido de mi corazón casi no me dejaba oír su voz, pero poco a poco fui relajándome y serenándome. No es como se ve en las películas, que uno se queda en trance y cuando se despierta no recuerda nada de lo que ha vivido en la sesión. Eres consciente en todo momento, sólo que estás (si lo consigues), muy relajado, sólo oyendo la voz de la persona que te habla y dejándote llevar por donde ella te lleva, pero a la misma vez, dejando libertad para que sea tu subconsciente el que te guie hasta donde el sentimiento tiene que llegar y puedas liberar lo que te perturba, siendo consciente de que lo dejas ir, de que quieres que se vaya. Es decir a mi en concreto, después de inducirme a la relajación profunda, pues me fue haciendo ver un pájaro de bonitos colores, con un canto muy dulce, que estaba conmigo, pero de repente aparecía en una jaula. Yo fui relacionando a ese pájaro con que era mi pequeña, mi Ángela, y era dulce y bonita y estaba tranquila y feliz conmigo, en mi barriga. Pero de repente llegaba aquel día, en el que ella debía salir y la jaula representaba aquel infierno, aquellos minutos, aquellas horas, aquella angustia, y ella estaba prisionera. Mi corazón empezó a acelerarse, mi respiración fue haciéndose más intensa, más rápida, más ahogada, y entonces mi psicóloga me decía que debía dejar que la puerta de la jaula se abriera y que el pájaro saliera. La jaula se iría alejando, es decir el dolor, el recuerdo de la angustia, el miedo, el sufrimiento, ......, la jaula en definitiva representaba lo vivido aquel día y al abrir la jaula y dejar que el pájaro saliera, pretendía que sólo quedara ella, su recuerdo y el saber que a pesar de no tenerla físicamente ella estaba conmigo. Fue muy duro, porque al imaginar la jaula abriéndose sólo la veía a ella alejándose y mi llanto y mi angustia surgieron en tromba sin poder contener la necesidad de querer gritar, de poder agarrarme a ella, de poder retenerla. No podía calmarme, no podía parar de llorar, de sentir que me ahogaba, de tener miedo, pero poco a poco mi psicóloga fue calmándome, haciéndome ver que la jaula se alejaba, pero que mi pequeña seguía a mi lado, conmigo, y yo empecé a sentir que aunque no podía verla, ni tenerla físicamente, mi hija perduraba en mi, en mi alma, en mi recuerdo, a mi lado aún cuando no pudiera sentirla, y la feliz y bonita, en la representación de ese precioso pájaro de colores vivos y alegres y la jaula, el dolor y recuerdo de aquel día, se iba perdiendo de mi vista. Seguía ahí, pero ahora con menos nitidez (al dolor), con menos intensidad (a la angustia), ......... Seguí llorando todavía un rato, y aún con cierta dificultad para sosegar la respiración,  poco a poco fui calmándome y dándome cuenta, que ella no se iba con la jaula, que ella seguía, que no se pretendía que la olvidara a ELLA, que ELLA estaba, pero ahora podía verla y sentirla sin sentir la angustia de aquel día. 

Al volver a la realidad, me sentí aliviada. Todavía no sabía muy bien como iría aquello y si se conseguiría algo. Mi psicóloga me dijo que veríamos como había ido poco a poco, y que no me preocupara, que si veíamos que era necesario haríamos alguna sesión más.

A día de hoy, sigo teniendo miedos, y sigo recordando aquel maldito día, pero por lo menos de momento, puedo decir que me encuentro mejor, porque estaba realmente mal. Tengo mis momenticos, mis lloros, y mis recuerdos, pero, no sé, como más serena. No sé si me durara mucho, poco o sólo es un espejismo a querer encontrarme mejor, pero sí, a día de hoy me encuentro un poco mejor. No sé si será por la hipnosis, por las flores de bach, la acupuntura o todo junto, pero lo intento. Cada día lo intento.

Ángela, te quiero. Te adoro. Te anhelo. Ojalá seas feliz, ojalá estés bien, ojalá seas siempre nuestra luz. Te queremos vida mía.

lunes, 11 de noviembre de 2013

ABANICO DE POSIBILIDADES

Estos meses de estos últimos años, son un poco complicados para mi. El verano, con sus sueños en suspenso. Septiembre, la vuelta a la realidad. Octubre el horror grabado en mi alma. Y noviembre, el vacío de una madre, mi madre.
Pero como también es habitual en mi en estos meses desde hace estos años, pues intento seguir aprendiendo, intento seguir buscando, intento seguir cogiéndome y agarrándome a cualquier cosa que me dé alas, y no precisamente el Red Bull, jajajajaja, para poder seguir en la lucha, en esta lucha que es la vida y que tiene cosas malas, ya lo sé, lo sé bastante bien, pero también tiene cosas buenas, aunque a veces se nos olvide, o más bien, nos queden nubladas o difuminadas por los acontecimientos negativos que también forman parte de nuestra vida.

Y esas búsquedas en las que intento ampliar mi abanico de posibilidades donde buscar la paz, me han llevado últimamente  a someterme a sesiones de acupuntura para sintonizar mi cuerpo y  mi mente; a hacer algo que había oído pero que no sabía exactamente en qué consistía, hablo de Las Flores de Bach, que, bueno, yo intuía que sería algo relacionado con flores claro, pero no sabía qué, ni cómo se hacía, así que probé. La sesión consistió en, estando yo tumbada, me iba poniendo unos tubitos (que contienen el extracto de la esencia de las flores, cada tubito una distinta) en la barriga y me hacía que juntara unos dedos de una mano y ella intentaba separármelos y a la misma vez iba haciendo que el otro brazo lo levantara y tomara también distintas posturas con los dedos. Al final, después de probar con todos los tubitos, y después de hacerme descansar un poco para que los dedos estuvieran más sueltos y fuera más fiable el resultado final, pues me dice que cree casi con toda seguridad que es una de ellas, y me hace la prueba. Me pone esta vez el tubito solo y me hace la prueba con los dedos y ve que entonces no puede separármelos (antes si había podido con el resto de tubitos). Es muy, muy curioso, la verdad. Y entonces me dice que esa es la flor que me va a venir bien para ajustarme pues, todo lo que tengo desnivelado, descontrolado y fuera de sintonía por ahí dentro. Vamos que me va a dar armonía y estabilidad entre el yin y el yan, (todo esto son palabras mías, ella me lo explico de otra forma más profesional claro). 
Pero lo realmente curioso fue cuando lee el nombre de la flor que viene en el botecito, y me dice que qué raro, que el bote no está abierto y que nunca lo ha utilizado, entonces me da a leer de un libro el significado de la flor y sobre todo para qué casos está indicado, y me dice que suele coincidir entre un 70 u 85%. Al terminar de leer yo me quedo muerta y la llamo y le digo si ella lo había leído y me dice que no, que como hasta ahora no lo había utilizado pues que no, que no tenía ni idea y cuando se lo doy a leer, ella también se queda muerta, porque coincide con mi sintomatología, mi estado emocional y mi situación al 100%.

La flor se llama Leche de Gallina, llamada también "Estrella de Belén". Ya el nombre me pone los pelos de punta. Estrella de Belén, relacionado con un nacimiento. Mi estrella más gordita.




ESTRELLA DE BELÉN

Star of Bethelem


Proporciona fuerza para superar los golpes de la vida que provocan un choque emocional. Trauma


También llamada "Leche de gallina", es el remedio que trata las secuelas de los traumas físicos como: accidentes, traumatismos, agresiones; y psíquicos: un hecho grandes disgustos, muerte de seres queridos, presenciar desagradable, rupturas afectivas.... Cualquier contratiempo puede, dependiendo de la vulnerabilidad de cada persona, provocar un shock. La persona queda desorientada y con la conciencia desordenada, existe una lucha constante por mantenerse entero, pero el sufrimiento interno es muy grande.

Un shock supone una repercusión directa a nuestro sistema emocional, y cuando la persona no es capaz de asimilarlo se produce el trauma que, de no resolverse,  puede quedar anclado en la mente durante mucho tiempo.

Nos encontraremos, entonces, ante personas al borde del abatimiento, desesperados, sumidos en un vacío desolador, sin iniciativa. Incluso evitan realizar ciertas actividades argumentando que les traen malos recuerdos. Rechazan ayuda y consuelo, llegando, en ocasiones, a entrar en mutismo y desconsuelo.
El corte de corriente energética que se produce es tal que las manifestaciones van más allá de los bloqueos mentales, llegando a los corporales al desarrollar: úlceras, crisis cardíacas, tensión nerviosa, depresiones, enfermedades varias que no curan......

Muchas de las enfermedades psicosomáticas pueden tener su causa, precisamente, en un trauma no resuelto. Estrella de Belén en la flor adecuada porque equilibra, tranquiliza y normaliza, evitando bloqueos físicos o emocionales que degeneran en enfermedades. Ayuda a enfrentarse a las situaciones traumáticas, es un verdadero sellador psíquico.

Al añadir esta esencia en una mezcla personal  el trauma fluye, la persona consigue asimilar la situación que lo provocó y se siente en paz al recobrar el equilibrio.

Estrella de Belén es un bálsamo para el dolor. Bach decía de esta flor: "Es el consuelo del alma, calma los dolores y las penas"
----------------------------------------------------------------------------------------------------

Bueno, después hace un preparado con este extracto y te lo tienes que tomar durante un tiempo. Lo normal es cuatro gotas, cuatro veces al día, pero a mí, dado como me encontraba, me mandó cuatro gotas, seis veces al día.

Y la verdad, entre las gotas, las sesiones de acupuntura,  y otra cosa más, que contaré la próxima entrada, voy retomando de nuevo el vuelo. Por mí que no quede.

Te echo de menos. Siempre será así. Aunque aprenda a vivir, siempre te echaré de menos. Te queremos.




miércoles, 16 de octubre de 2013

POR Y PARA ÁNGELA. 5 AÑOS

Ya son 5 años. Y como todos los años mando al periódico La Verdad de Murcia, una carta para que la publiquen en Cartas al director, como un homenaje a Ángela, pero también para seguir reivindicando de alguna forma lo que me hicieron, lo que nos hicieron aquel día.

Como todos los años, hoy hemos ido al cementerio, a llevarle un centro de flores, (en vez de un ramo, que es lo que le solemos llevar durante el año), para que sea algo más especial y un pequeño detallito. Esta vez ha sido un angelito que compramos este verano estando de viaje, en una calle de Nápoles, preciosa, muy típica, estrechita y con muchos puestos a izquierda y derecha de belenes, figuritas, y aunque todos eran muy parecidos, fue en la última tiendita donde al mirar ví un montón de angelitos que me encantaron. Elegí uno entre todos, y una vez que lo tenía pagado y envuelto, me dice mi amiga-vecina que iba a nuestro lado: -"¿has visto como se llama la tienda?". Nos quedamos de piedra. Ponía Ángela. Era la última de la calle, y tuvimos que llegar hasta ella para comprar allí el angelito.
Hoy ya está allí con mi pequeña.

Y como no. Cuando hemos llegado había un precioso ramo de nuestra amiga-vecina y un tiernito peluchito de Hello Kitty.

Mi precioso ángel. Ahí va mi pequeño homenaje en el día en el que como dice Ana Cristina en su blog http://anusca77.blogspot.com.es/2013/10/la-pequena-angela.html, en el precioso homenaje que ella también le ha hecho, teníamos que haber estado soplando velitas y cantando el cumpleaños feliz. Te quiero, te queremos con toda el alma hija mía.


POR Y PARA ÁNGELA.


Ya han pasado cinco años, pero parece que fue ayer.
Creí que con el tiempo el dolor sería menos intenso.
Creí que el recuerdo de aquel maldito día iría difuminándose y que el sonido del pitido del monitor anunciando que te estabas quedando sin oxígeno iría desapareciendo, pero sigue retumbando en mi mente al igual que mi llanto incesante pidiendo que te ayudaran.
Creí que luchando con todas mis fuerzas podría terminar por aceptar, por hacerme a la idea de una vida sin ti.
Creí que intentando pensar que estas bien y feliz ahí arriba y que quizás tu muerte pudo servir para concienciar de la importancia de atender con profesionalidad y sobre todo con humanidad a otras madres y bebés, podría ayudarme a llevar mejor la carga de tu muerte, del por qué de tu muerte, pero lo cierto es, que la vida sigue pasando y yo sigo intentando con todas mis fuerzas seguir aprendiendo a vivir agarrándome a cualquier cosa que pueda despertarme una sonrisa, un momento de paz y sosiego, valorando y disfrutando las pequeñas cosas de cada día para ir almacenando bonitos recuerdos que puedan compensar el dolor de mi alma y mi corazón.
Pero sabes mi pequeño ángel, mi niñita, mi pequeño gran tesoro, todo eso sigue ahí, aunque a pesar del dolor, o quizás gracias al dolor, he aprendido a darle a las cosas la importancia que realmente tienen, y he aprendido que un beso, un abrazo, una caricia, una mirada, una palabra, un amanecer, el primer capuzón del verano en el mar, una buena comida, un bonito paisaje, una flor nueva en el jardín, un amanecer o un precioso cielo estrellado, un día de excursión, un buen rato con los que quieres o simplemente un dormir y despertar tranquilo, ya son motivos para ver el otro lado de la vida, para ver que aún tengo que seguir aprendiendo a vivir, pero que gracias a todas estas pequeñas o grandes cosas, la lucha se hace más llevadera.
Hija mía, intentaremos ganarnos el cielo con todas nuestras fuerzas para no perderte nunca más. Te queremos. Tus papás Juan Carlos y Mª del Mar.
En el día de tu 5 aniversario-cumpleaños, te queremos mi pequeño gran tesoro. Tus papas.

lunes, 14 de octubre de 2013

UN PEDACITO DE MI EN "PALABRAS QUE CONSUELAN"

Hace unos pocos post, os puse el enlace del blog de una magnifica mujer, Mercé Castro, que perdió a su hijo Ignasi con 15 años, hace ya 15 años y que a mi me ha ayudado en muchos momentos, porque aunque las edades de nuestros hijos difieren tanto, el echo de una muerte traumática y el propio echo de que  un hijo es un hijo, a través de su blog, y a través también de algún correo privado, me ha ayudado a ser más valiente, a saber que sí, se sufre, se sufre mucho y que hay mucho dolor, que en ocasiones es insoportable, pero que se puede volver a aprender a vivir.
Su ejemplo, su fortaleza, sus vivencias, sus sentimientos, sus delicadas palabras siempre acertadas, su forma de afrontar el día a día, me han ayudado, me he sentido reconfortada porque me he visto muchas veces reflejada en ella y sé que lo que siento es normal, a pesar del tiempo transcurrido.

Muchas veces me habéis dicho a mi, que soy muy valiente, que soy un ejemplo a seguir, y en mi pequeña modestia, en mi pequeño espacio a través de este blog y también en mi día a día, intento poder hacer ver a los demás, que siempre hay donde agarrarse, siempre hay donde mirar, siempre hay donde aprender, sólo necesitamos querer. 
Siempre digo que yo cojo pequeños o grandes trocitos de todo lo que pueda creer que pueda ayudarme, lo hago muchas veces a través de otros blogs, de muchos de los que sigo, entre los que está en muchas ocasiones el de Mercé, ojalá que yo también pueda servir en algún momento para poder ser ejemplo de donde aprender.

Hace un tiempo publicó un libro titulado Volver a Vivir, donde relataba como un diario de su día a día durante el primer año de la muerte de Ignasi.

Ahora, hoy día 14, unos años después de su primer libro, sale publicado el segundo  http://comoafrontarlamuertedeunhijo.com/palabras-que-consuelan/ :"Palabras que consuelan", y esta gran mujer ha incluido un capítulo en su libro titulado "Momentos Mágicos", en el que ha querido contar con el testimonio de muchos de los que le solemos escribir, y que trata de eso, de pequeñas historias que nos han ocurrido a raíz de la muerte de un ser querido y que han constituido para nosotros un momento mágico, o especial o transcendental que nos ha hecho ver una señal en él, o un sentir más cerca a ese ser que se nos fue.

Una de esas historias con las que ha contado, he tenido el privilegio de habérsela enviado yo y me siento muy muy orgullosa y sobre todo agradecida por formar parte de ese estupendo y maravilloso proyecto que es este libro.

Esta es la portada:





El capítulo se llama como ya he dicho "Momentos Mágicos" y mi historia ya os la he contado alguna vez, pero os la cuento tal como se la conté a Mercé y así ha sido publicada
:
LA ABEJA MAYA:.

Cuando estaba embarazada de mi hija Ángela, siempre que me duchaba ella se movía, como inquieta, no sé si era porque el ruido del agua le asustaba o no le gustaba, o eso pensaba yo. Así que me dio por cantarle la canción de la serie infantil de La abeja Maya, y ella se tranquilizaba y dejaba de moverse.
Cuando murió mi pequeña, estuve buscando por muchos sitios un muñequito o un peluche de la abeja Maya para llevárselo, para que lo tuviera al lado de su lápida. Pero como era una serie que hacía mucho tiempo que no ponían, no lo encontraba en ningún sitio. Así pasaron los meses, incluso más de un año. Hasta que un día de viaje por Roquetas de Mar, donde solemos hacer alguna escapadita de fin de semana para recargar pilas, al entrar en una tienda de chuches y muñequitos, al fondo, en un estante lleno de peluches, vi a la abeja Maya. Con su pelito rubio, sus rallitas, sus patitas amarillas y sus alitas. Cuánto me emocioné: en unos días iba a ser su segundo aniversario y me hizo sentir una oleada de aire en los pulmones que me llenó de alegría. 
Ahora está allí con ella, acompañándola.
A pesar del dolor, mi hija me ha ayudado mucho a valorar más las cosas, a ver lo bueno que me depara cada día, a quedarme con las cosas positivas de la gente. Así siento más cerca a mi hija y a mi madre.


Estas son algunas de las fotos que hoy le he mandado a Mercé para que pueda ver que esa abeja Maya que con tanto cariño encontré está allí con ella.




 

Hoy ha salido publicado el libro, pero yo he tenido el inmenso honor de contar con él antes, gracias a que Mercé tuvo el gran detalle de enviarnóslo a los que contribuimos con parte de un pedacito pequeño de nosotros. Hoy día 14 de octubre, que fue la fecha que me dieron como FPP. (qué cosas).
Gracias Mercé.

Un medacito de nuestra historia mi vida, un bonito homenaje. Te queremos.