miércoles, 14 de diciembre de 2011

TODO CAMBIA EN UN MOMENTO

EN CASA TRAS NUEVE MESES

Me hubiera gustado escribir algún que otro día durante el mes de agosto, pero la verdad es que entre el cambio en los blog, mi dificultad para poder entrar algunas veces debido a ese cambio, los ajustes que no terminaban de solucionar y que el verano se me ha pasado super rápido, me encuentro hoy aquí día 1 de septiembre dispuesta a seguir relatando mis vivencias para desahogarme, para ayudarme a reflexionar, a darme cuenta de muchas cosas que a veces pasan desapercibidas y que es cuando te decides a dejarlas reflejadas por escrito cuando te das cuenta de muchas de ellas, para poder quizás, poder ayudar con ellas a verse reflejadas en algunas de las sensaciones que vivo a otras personas y como siempre y principalmente el objeto de este blog, que es servir de homenaje a la memoria de mi hija Ángela.

Pues bién, continuando con el post anterior, diré que pasaron los días y llegó el día de vuelta de las dos que vendrían por la tarde y esa mañana estaba mi amigo-vecino poniendo todo en condiciones y ya en la puerta a punto de irse a recogerlas lo oi con mi pequeño ahijadito y salí a saludarlos. El pequeño al verme después de tantos días y supongo que con el cúmulo de cambios en tan poco tiempo, me miró, sonrió y salió corriendo hacía mi con su habitual alegría a darme un gran abrazo y recibir un millón de besos de su maina.
Después saludé a mi amigo-vecino y pregunté como estaban las dos, cosa que pude comprobar unos dias después cuando una vez ya instalados y descansados de los dias en el hospital me acerqué a verlas. Bueno en realidad a quien vi fue a mi amiga-vecina porque a la pequeña tenía que pasar algún tiempo hasta que yo pudiera estar preparada, pero en fin, me alegró verla y ver que estaba bien y recuperandose poco a poco.
Ella me preguntó como me encontraba yo, y le dije que bien, que en realidad después de los primeros días en los que voy asimilando y después del malentendido pues, bien. Y no sé si es por el biomágnetismo, porque es ella o incluso porque a pesar de haber estado más cerca de este embarazo que de cualquier otro hasta casi el final después de Ángela, no tenía verdadera conciencia de que la pequeña vidita estuviera ya con sus papas.  Es gracioso, pero me cuesta verla como mamá de los dos pequeños. Sea por lo que fuera estaba mentalmente fuerte y haciéndome a la idea de ver a la pequeña en unos pocos días si me seguía encontrando así.

¡Ay mi pequeña! otra nueva esperanza en el mundo que viene en forma de bebita y tu mi amor, siendo mi mayor esperanza que lejos se fue. Te queremos.


DOBLE SATISFACCIÓN. POR MI, POR TI.

Veo continuamente bebés por la calle, más grandes, más pequeños, niños, niñas, riendo, llorando, durmiendo o disfrutando de sus primeros días de vida y no puedo evitar quedarme mirandolos, volverme incluso cuando ya han pasado para seguirlos con mi mirada hasta que los pierdo de vista.

Sin embargo el primer paso para poder ver a un bebé de alguien conocido pasado poco tiempo desde el nacimiento fue con mi última sobrinita que pude verla con tan solo un mes y medio y que además cogí en brazos, pero creo que la barrera he terminado de pasarla con la hija de mi amiga-vecina ya que a pesar de tener más o menos una semana me decidí a verla y la verdad, me sentí bien, sin tristezas, sin agobios y además con el sentimiento de pensar que de esta forma también contribuía a ayudarlos y que se sintieran más a gusto sabiendo que no me causaba dolor el echo de verlos con la pequeña.

Mi satisfacción era doble, ya que por un lado había dado un paso más, bastante grande para mi, y por otro creía poder estar devolvíendoles un poco de tranquilidad a sus vidas al podernos ver afrontando esta nueva etapa con serenidad y alegría por ellos.
Y la ví y era clavadita a nuestro ahijadito, sólo que con el pelito negro y más grande que él cuando nació y me hizo gracia cuando mi amigo-vecino me hizo referencia a este echo diciéndome si había visto lo grande que era, cuando en realidad y a pesar de ser cierto que era más grande, yo como hacía tanto tiempo que no veía un bebé de tan poco tiempo tan cerquita me parecía super pequeñita.

Ya se lo dijemos en su momento, que nada podrá cambiar el dolor que sentimos por Ángela, pero es algo que nos acompañará en nuestras vidas a pesar de volver a vivir buenos momentos, momentos felices y alegrías como es el caso del nacimiento de su nueva hija y que sería igual aunque hubiéramos sido nosotros los que tuviéramos otro hijo, así que sólo espero que disfruten de su hija con la seguridad y tranquilidad de saber que no sufrimos al verlos con ella.

Te quiero mi pequeña, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Te queremos mi ángel.


QUERIA AYUDAR Y ALGO CAMBIO

Unos meses antes me enteré de que un ser querido para mi amiga-vecina se estaba muriendo y ante este echo y encima teniendo en cuenta que estaba embarazada quise estar un poco más pendiente de ella, preguntándole, visitándola, queriendo organizar reuniones, salidas o comidas para que pudiera estar entretenida.
Aunque esa era mi intención, no pude estar todo lo pendiente que quise ya que me coincidió la dichosa intervención que me estaría dando la lata durante bastante tiempo y que me limitó a la hora de poder hacer ciertas cosas, sin embargo procuraba preguntarle con frecuencia para que supiera que si le apetecía hablar o quizás poder desahogarse podía contar conmigo.

En los primeros días de la pequeña,  falleció esa persona y teniendo en cuenta que además yo ya había dado el paso para ver a la bebita y ya sin miedo a que me pudiera afectar pensé que quizás le haría bien mi ayuda para lo que quisiera, o simplemente se sentiría tranquila viendo mi actitud de superación.
Sin embargo parace que el efecto fue el contrario. Quizás por querer estar tan pendiente de ella, por querer o creer que la podía ayudar, porque no terminaba de sentirse relajada con la chiquitina cuando yo estaba, o bien por un poco de depresión post parto junto a la muerte de ese ser querido, o todo junto a la vez, ya no lo sé muy bien, la cuestión es que se ha sentido agobiada y de forma consciente o inconsciente se ha ido separando de mi.

Al principio pensé en hablar con ella, pero he preferido dejar pasar el tiempo y no agobiarla más si es eso lo que ha motivado ese alejamiento, y si es otra cosa pues supongo que en algún momento me lo dirá.
Lo cierto es que es una situación que me ha motivado una gran tristeza y ansiedad por no saber que lo genera, porque lo curioso de todo esto, es que desde que me enteré de la enfermedad de ese familiar, lo único que he querido es que me sintiera más cerca, igual que ella lo estuvo de mi. Es como la necesidad de poder devolverle un poquito del cariño y comprensión que me dió durante tantos meses. Pero supongo que a veces nuestras mejores intenciones no siempre son las más acertadas, ni las que más convengan a la otra parte.

Por las noches mi último pensamiento es para ti, Ángela,  porque ojalá pudiera dormirme soñandote. Te queremos.

ALTERNATIVAS

DE LO MALO, LO MEJOR

De todo, intento sacar el lado positivo de lo malo para poder mirar con algo de optimismo. No siempre es facil y no siempre consigue convencerte ese algo positivo, pero aún así tratas de verlo así, aunque sea con el paso de los días.

Y esta vez tampoco iba a ser diferente, y es que unos días antes de Semana Santa, habíamos iniciado las visitas para los controles previos a la transferencia de nuestro pequeño embrioncito y cómo no, ya algo normal en nuestras vidas, un nuevo contratiempo. Un quiste que tenía desde hacía ya tiempo en mis mismísimas partes se me infectó y pensando al principio que sería un grano infectado y esperando para ver si me reventaba sólo, al final sólo conseguí que el grano se convirtiera en una pelota de ping pong y que la infección fuera a más por lo que tuvimos que interrumpir el tratamiento y someterme a una pequeña intervención para quitarme el quiste y la infección generada.

Pero de nuevo no hay mal que por bien no venga, que remedio intentar convencerme, y es que a raiz de esto y la necesidad de tener que ir a un ginecólogo para que me vieran la herida pasados unos ocho días después de la intervención, me descubrió el miedo tan horrible, la fobia, la ansiedad y la angustía que me generaba el tener que ir a un ginecólogo. Y es que desde que me ocurrió la tragedia, los únicos ginecólogos que me habían vuelto a ver eran los de la IVI, ya que la ginecóloga que me estuvo viendo por lo privado estaba de baja y ahora me encontraba con que no tenía a quien acudir y el miedo a no querer que me viera cualquiera.

No era por vergüenza, sino por desconfianza. Ahora ya no podía confiar en cualquiera y me dí cuenta de la noche a la mañana que el miedo generado aquel día se había traducido en una fobia a ponerme en manos de alguien en quien yo no confiara y no supiera que me podía dar un buen trato profesional y humano y aún así el sólo hecho de pensar que me tenía que ver alguien que yo no había tratado anteriormente me generaron unos días de insomnios, taquicardías, angustias, que incluso hicieron a mi psicóloga estar informándose y buscándome alguien de confianza.

Menos mal que a pesar del miedo y del dolor que pasé esos días, el trato en La Vega fue excelente. Todo el personal, enfermeras, médico internista, ginecóloga/o, que hicieron que mis llantos por el dolor y la pura desesperación, se hicieran más soportable.

Ángela, perdona que a veces me fallen las fuerzas, porque quiero, quiero y hay momentos en los que no puedo con tanto. Te queremos.


CUANDO NO SABES, DUELE
Bueno en este tiempo de paréntesis han pasado nuevas vivencias, sensaciones, emociones en mi vida que de nuevo han contribuido a cambiar la percepción de muchas cosas que durante largo tiempo había creido distintas. Unas me han servido para poder subir un peldaño más, otras me han sumergido en un maremagnum de sentimientos que me tienen confusa, triste, rara, apática, y sólo deseando que pasen los días para que todo vuelva a la tranquilidad en mi interior.

Durante este periodo de Semana Santa en el que estuve convaleciente sin poder hacer nada, ya algo cambió en cierta gente que tengo alrededor. Su interés por mi recuperación decreció y no se mostró prácticamente interés. No sé muy bien porqué por más vueltas que le doy y como siempre sólo busco una justificación que me haga poder entender. Pero cuando uno no sabe, las cábalas no sirven de nada.

Y así fueron pasando los días y yo a pesar de lo extraño de la situación quería no darle importancia, quería ponerme en lo mejor, quería no pensar, pero me sentía rara ante esta actitud. Buscaba excusas y más excusas que pudieran explicar ciertos actos, ciertos comportamientos y prefería quedarme con una palabra amable, con una sonrisa, con un buen gesto para sentirme mejor.

Pero supongo que a veces las cosas se tuercen, aunque uno no quiera, aunque uno intente hacerlo lo mejor posible, aunque uno crea que lo ha hecho bien, aunque uno ponga en una balanza lo bueno de lo malo para compensar y poder pasar lo mejor posible ciertos tragos. Sin embargo no todos piensan así y sin uno saber, las cosas cambian y pasas de sentirte protegido a caer en un abismo.

De la noche a la mañana pasé de sentirme realmente bien, como hacía mucho tiempo que no me sentía, hasta casi ir dejando las pastillas antidepresivas, a querer llorar sin motivo aparente, sólo por pura tristeza, por no entender, por no saber, por el rechazo, por la incomprensión, por el alejamiento, de alguien que tanto bien me había hecho y que ahora tanto desconcierto me producía. En cualquier caso, siempre habrá agradecimiento en mi corazón y sólo espero que alguna vez, pueda saber y comprender.

Mi precioso tesoro, en este tiempo en particular me acuerdo y recuerdo todos los planes que habíamos hecho para verte sonreir en el mar. Te queremos.


BIOMAGNETISMO. OTRA BALSA EN EL CAMINO
A través de un foro en el que yo participo, oí por primera vez la palabra biomágnetismo como tratamiento para poder solucionar ciertos, por llamarlos de algún modo, desórdenes en nuestro cuerpo, y una de las chicas que participan en él, comentaba que después de mucho tiempo intentando quedarse embarazada, se había sometido a unas sesiones de biomágnetismo y se había quedado en el mes siguiente, así que después de preguntarle, decidí informarme mejor a través de internet y ver si aquí en Murcia había alguien que lo hacía.

Supongo que esto es como todo, que habrá gente que realmente sepa hacerlo y estafadores que jueguen con la inocencia de la gente y por eso a pesar de haber encontrado varias personas que lo hacían, no terminaba de estar convencida y por casualidad se me ocurrió preguntar en el herbolario en el que yo suelo comprar algunas cosas y me dijeron que la médico que ellos tenían hacía sesiones de biomágnetismo. Seguía sin saber, pero una de las cosas que me convenció fue precisamente que era médico colegiada y especialista en homeopatía.

Pedí cita y después de la primera consulta en la que me hizo un pequeño estudio, me mandó varias cosas, entre homeopatía, zumos naturales, batidos …….., y quedamos en hacer la primera sesión de biomágnetismo unos días después.

La sesión la realizaron entre ella y otra persona y a pesar de mi excepticismo, debo decir que esa tarde antes de entrar estaba con una tristeza y unas ganas de llorar tremendas, que me hacían preguntarme “que para qué estaba allí” y después de una hora y media de sesión salí de la consulta encontrándome mejor.
Fue a partir del día siguiente cuando realmente empecé a darme cuenta del efecto que me había producido porque de una día para otro desapareció la tristeza y la apatía tan tremenda que tenía, dejé de levantarme por las noches de dos a tres veces para ir al cuarto de baño, y me sentía con más vitalidad. El cambio fue tan expectacular que mi amiga de la misma calle estaba asombrada. Decía que se me veía radiante y yo realmente me notaba así hasta el punto de decidir ir al bautizo de mi sobrina, ya que hasta el momento no lo tenía claro porque no sabía si podría soportar la situación.
La sesión siguiente una semana después, fue más rápida, pero igualmente curiosa. Entré con dolor de garganta y tos y salí de allí sin ella y por supuesto acrecentando mi buen estado de ánimo, hasta el punto de dejar casi las pastillas antidepresivas. Me sentía bien.

Mi ángel, busco en cualquier sitio, cualquier rama que me ayude a salir a flote para poder seguir y seguir. Te queremos.


PONGO EN UNA BALANZA
El motivo de decidir someterme a las sesiones de biomagnetismo fue para ayudar a mi cuerpo a estar mejor preparado para someterme a la transferencia del embrioncito congelado, y aunque fue una coincidencia, no pude elegir mejor fecha para someterme a la primera sesión, ya que como comenté en el otro post, esa tarde me encontraba realmente triste, con muchas ganas de llorar, apática y sin ganas de nada.

El motivo de tal estado, era que esa mañana nos enteramos que mi amiga-vecina había dado a luz a su hija y si ya de por si ese momento se hace duro para mi porque me vienen a mi cabeza los malos momentos que yo pasé cuando todo debería haber sido felicidad, encima se juntó que no sé muy bien porqué hubo un malentendido y no sólo no nos enteramos del nacimiento de la pequeña por ellos, sino que además se creyó que sí lo sabíamos y no nos habíamos preocupado por llamar y saber como estaban.

Así que esa mañana fue bastante triste para mi, no por el echo de haber nacido la pequeña, que eso siempre es motivo de alegría, sino por ese instante que me hace recordar algo que yo no pude vivir, y que además pensaran que no teníamos interés en ellos. Sin embargo, una vez que lo supimos llamé por teléfono para felicitarlos y decirles que nos había producido mucha tristeza que creyeran que nos daban igual, cuando en realidad no teníamos ni idea de que había dado a luz.

Quisé estar fuerte, serena, pero no pude. Nada más oir la voz de mi amigo-vecino me puse a llorar como una idiota. No me salian las palabras y eso era lo último que quería hacer, porque no quería enturbiarles su momento, pero no pude y él sólo me decía, “tranquila no pasa nada, ya lo sé”. Y cuando por fín alcancé a articular palabra pude felicitarlos y preguntar como estaban las dos.

Yo no sé si al final fue un malentendido o no, o fue algo fruto del momento sin más, sólo sé que nosotros no quisimos darle importancia y que a pesar de muchas cosas que esos días nos mantuvieron tristes, dolidos y confusos, preferimos poner una balanza y quedarnos con lo bueno. Sin embargo algo ha cambiado y seguimos sin saber y cuando uno no sabe, no puede poner remedio y encima quizás hagas cosas con la mejor intención y no resulte lo adecuado. Sólo quiero que el tiempo pase y que las cosas vuelvan a su cauce.

Mi amor chiquitin, mi pequeño corazoncito, tan poco tiempo para disfrutarte y toda una eternidad para quererte, amarte y extrañarte. Te queremos.

VIDA EN MEDIO DE LA VIDA


Entre todas estas incertidumbres judiciales llenas de esperas, miedos, esperanzas, con alti-bajos de sentimientos, con multitud de emociones a flor de piel al recibir cada llamada, cada certificado, con la necesidad de que el plazo cada vez sea más corto, que ya falte menos, con todo esto, todo, la vida sigue y en medio de una sin razón, de una angustia, un nuevo ser llega al mundo ajeno a lo que hay a su alrededor, sin saber que su llegada dará alegría infinita a muchos y aunque una mezcla de alegría y dolor a otros, ayudará a poder abrir caminos.

Y es que como digo la vida sigue, y mientras unos tratamos de sobrevivir y de intentar cerrar etapas otros, consiguen traer vida al mundo en forma de un pequeñito ser llamado Carla. Mi nueva sobrina. Nuestra nueva sobrina.

Según nos dijeron era muy chiquita, con mucho pelo, pero estaba bien. El parto había sido por cesárea y Juan Carlos habló con su hermano y le dijo que las dos estaban bien, que nos alegrábamos de que todo hubiera salido bien y que ya más adelante iríamos a conocerla.

A pesar del tiempo transcurrido, todavía nos cuesta mucho trabajo poder ir a visitar a bebés de gente conocida cuando todavía son muy chiquitos, muy bebes y por lo tanto dejaríamos pasar algún tiempo antes de poder ir a verla.

Juan Carlos como no quería presionarme y dejar que yo fuera mentalizándome y preparándome y haciéndo él también un esfuerzo decidió ir dos semanas después, y como era de suponer el pobre llegó roto de dolor intentando disimularlo lo mejor que podía, pero se le saltaban las lágrimas cuando intentaba contarme como había resultado la visita, como era la pequeña y como se había sentido.

Una palabra para definirlo. "Envidia", pero envidia sana por ver a los padres con su hija, por ver a la pequeña según dijo Juan Carlos, tan pequeñita que daba una ternura especial. Y un sentimiento, "dolor". Él, por tener que pasar por esa visita haciéndole ver tantas cosas que en nada se parecían al momento que él tuvo que vivir con su hija y yo por saber lo que él estaba sintiendo, como lo estaba sintiendo y porqué lo estaba sintiendo.

Lo siento, mi Juan. Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento tanto cariño. Siento tanto, tanto cuando pienso en la ilusión loca que tenías con tu hija, cuando pienso en el dolor tan tremendo que tuviste que pasar al tenerla en brazos, cuando te veo mirar a otros padres, a otros bebés. Siento tanto que tengas que ver en los demás lo que tu tanto habías imaginado con tu pequeña. Nuestra pequeña. Lo siento, Juan. Ojalá pueda algún día poder verte sonreir y sentir ese orgullo que un día Ángela te hizo vivir, aunque sé que esa sensación que viviste con ella fue única y que siempre será algo que guardes en tu corazón.

Mi estrella gordita, es que es inevitable tenerte siempre en mente, y saber que eres lo más bonito del mundo. Te queremos.

UN ANGEL A SU MAMÁ

DESDE EL CIELO...

Mamita que bella eres, más cada dia

te veo todos los dias desde el cielo

estoy junto a mis amiguitos

en una nube de algodon


Mamita no llores

te estoy cuidando

busco colores que iluminen tu dia

te pinto rayos de sol

verdes y flores

arcoiris y cielo azul

porque no quiero que llores


Mamita, el abuelito Dios

nos dio estrellas a cada uno

mira el cielo

estoy brillando para ti


Mamita no llores

aqui me cuidan bien

y con mucho amor

regalame una sonrisa

no quiero verte triste


TE AMO MAMITA

El día y la noche son tuyos. Durante el día el cielo azul me recuerda la delicadeza y ternura de tu pequeño cuerpecito y por la noche las estrellas que brillan en lo alto me hacen ver cuantas pequeñas estrellas gorditas te acompañan. Te queremos.

BUSCANDO JUSTICIA

LA RESOLUCIÓN DEL DEFENSOR DEL PUEBLO

Desde que inicié el blog, mi único propósito ha sido hacerle un homenaje a mi hija y a la misma vez dar a conocer mi historia por si de alguna forma podía ayudar a otras madres, a otros bebés.

Pretendía que se conociera mi lucha, nuestra lucha, por intentar cambiar algo, por hacer al menos, que la muerte de Ángela no hubiera sido en vano y por eso, independientemente de la querella criminal que tenemos presentada, iniciamos una serie de caminos que hicieran que alguien pudiera interesarse por el maltrato que cada día muchas parejas y sus bebes sufren para poder parir, por parte del personal sanitario.

Hemos salido en la prensa de nuestra ciudad, en un programa de televisión autonómico, hemos escrito al Defensor del Pueblo de Murcia, fuimos a hablar con la portavoz del grupo parlamentario en la oposición aquí en Murcia, intentamos también hacerle llegar la información al Presidente de nuestra Comunidad Autónoma. Hemos mandado correos a varias cadenas de televisión nacional, periódicos nacionales, distintos programas de difusión nacional en radio y televisión, pero al final parece que es un tema que a nadie interesa y cuanto antes se olvide, mejor.

Porque sí, en su momento nos hicieron una entrevista, pero hay que ver ¡cuantas tonterias investigan los periodistas hoy en día! y sin embargo a pesar de haberles dado motivos, pruebas, testimonios e indicios del maltrato que sufrimos muchas parejas y sus bebes en las maternidades, es un tema tabú, y nadie quiere meter el dedo en la llaga. Aún así, agradecer en todo caso, la atención que todos estos medios y personas concretas, nos prestaron en su día.

Por otro lado hace unos días, recibimos por fin, la contestación del Defensor del Pueblo de Murcia, después de más de un año desde que presentamos nuestra queja y después de más de 4 requerimientos que hizo para que le dieran la información solicitada, y como digo, después de tanto tiempo, la respuesta no podía ser más defraudante. Cómo si fueran unos niños pequeños, se le va a dar un tirón de orejas, una palmadita en la espalda, diciendóles que :

"Como resumen de las consideraciones expuestas anteriormente seríe conveniente que la Consejería de Sanidad y Consumo, ante situaciones especialmente difíciles y delicadas, modifique las prácticas actuales, garantizando una atención sanitaria más personalizada y la protección de la intimidad de las pacientes".

Es triste, muy triste que después de todo el tiempo, del esfuerzo, de la lucha, del dolor, al final, la respuesta sea ésta. Nadie se ha molestado en investigar, en recabar información de otras pacientes, en la asociación de víctimas de negligencias, en atención al paciente de la Arrixaca. Podrían haber resuelto dar a cada parturienta una encuesta de calidades en la atención, el trato, instalaciones, etc. para al menos, obligarlos de alguna manera a esforzarse por salier bien parados en estas encuestas. No sé, algo más.

Mi dulce amor chiquitín, no resulta facil, pero seguiré pensando que tu muerte no fue en vano y que al menos una vida salvaste. Te queremos.



MENTIRA TRAS MENTIRA

Si ya se hace doloroso el tener que revivir ciertas cosas, resulta todavía peor cuando la mentira se te hace tan evidente que te corta hasta el aire como así me pasó cuando leí la sarta de embustes que le habían remitido al Defensor del Pueblo la matrona, ginecólogos y anestesista, diciendo que la actuación fue la correcta, que el agua no se me administró por recomendación del Servicio de Anestesia ante la eventualidad de una posible intervención, que los ginecólogos se fueron a cenar después de asistir a otro parto y acudieron ante la primera llamada de la matrona, el anestesista dice que yo no le manifesté en ningún momneto mi negativa a recibir anestesia y lo mejor de todo, que cuando la sala de reanimación quedó vacia de parturientas se nos aisló con un biombo para preservar en lo posible nuestra intimidad.

Ante todo esto, no sé si hecharme a llorar de tristeza o de indignación, porque por un lado no recibí un trato adecuado, ni humano, ni de atención por parte de la matrona (lo que ella hiciera para avisar a los ginecólogos si que es algo que desconozco), el agua no se me administró no por lo que ellos dicen (que queda muy bonito), sino palabras textuales:"aquí no tenemos agua, si quieres, que salga tu marido y te compre una botella", a lo que él salió y como no lo dejaron volver a entrar porque se habían ido a comer, le dió la botella a una enfermera para que me la diera. En cualquier caso es una excusa un poco idiota porque por poner un ejemplo, si uno sale en coche después de comer y tiene un accidente y hay que operarlo de urgencia, entonces no se puede porque ha comido y bebido?...... (es un ejemplo de millones de casos que se me ocurren).

En cuanto a los ginecólogos tuvieron tiempo más que suficiente antes de irse a cenar, incluso antes de atender el otro parto, de ver los problemas que estaba teniendo, ya que las bradicardias empezaron a las 6 de la tarde aunque empezaron a ser más seguidas a partir de las 8 de la tarde y ya hasta las 10:30 de la noche donde ya nada se pudo hacer. Ellos pasaron por delante de mi a las 10 para decir que se iban a cenar que yo todavía podía esperar. La cesárea me la hicieron a las 11:30, según ellos de urgencia. Ya me direis la urgencia que se dieron, cuando mi hija dejó de vivir a las 10:30.

A las 9:30 de la noche el anestesista vino porque tenía dolores y yo le decía, le suplicaba entre llantos que no quería que me pusiera más anestesia, que no quería, que me daba igual el dolor, que por favor me hicieran una cesárea que mi hija estaba sufriendo. Y les dió igual, y a pesar de mi negativa, me pusieron más anestesia.

Y lo de que esperaron a que se vaciara la sala de reanimación de parturientas, ellos mismos se contradicen, porque si efectivamente no había nadie y estábamos sólos, ¿para que me pusieron un biombo para preservar nuestra intimidad?

En fín que sé que el camino es largo, que es duro y difícil, sé que no van a admitir su culpa, pero al menos me hubiera gustado que de alguna forma hicieran ver que su actuación en lo sucesivo será todo lo humana y profesional que se espera de un colectivo como el de ellos. Aunque supongo que den la respuesta que den, nada podrá calmar nuestro dolor.

Hija, sonrio y lloro cuando recuerdo. Tu mi alegría y mi pena, sin embargo he de pensar que lloro porque una vez te tuve, que no haberte tenido nunca. Te queremos.



LA JUSTICIA NO ES IGUAL PARA TODOS.

Desde el primer momento nos lo dijeron. Nuestros abogados ya nos advirtieron de que la lucha sería larga y posiblemente muy lejos de lo que en realidad esperábamos, pero verdaderamente no me podía imaginar lo penoso que está resultando.

Todos los días lees en los periódicos, escuchas en la televisión, oyes quizás en la radio, noticias que te hablan de una injusticia, de esta u otra cosa, pero todos los días y tu no entiendes y te preguntas si es que la justicia no es igual para todos y si es que una vida de una persona vale más que la de otra y sobre todo la importancia de morir en manos de una u otra persona. Y no entiendes. Sigues sin entender porque para ti, la vida es la vida, y una injusticia es una injusticia.

Y a pesar de revolverte el alma, pones la esperanza con cada carta o llamada relacionada con tu caso, pensando en que al final todo el sufrimiento, todo el dolor, toda la impotencia que nos hicieron pasar ha tenido una respuesta, al menos, justa, coherente.

Pero cuando va pasando el tiempo y por un lado la respuesta que te dan no es la que esperabas y por otro la justicia se hace todavía más lenta en según que casos, entonces te dás cuenta de que tristemente tu has venido a formar parte de ese grupo de noticias que cada día escuchas o lees en las que te ves que la justicia no es igual para todos.

Y es que han pasado 2 años y siete meses desde que murió mi hija y aun no se sabe nada de la querella criminal que presentamos, ya que para que pueda evolucionar o no es necesario que los forenses judiciales hagan un informe con toda la documentación que les facilitamos y con la que ellos han ido recabando y a fecha de hoy todavía no se ha hecho, no se ha llamado a declarar a los implicados, y no sabemos siquiera si una vez hecho el informe, se abrirá causa directamente, se llamará antes a declarar a los susudichos, harán un careo o por el contrario nada de esto sucederá y sin más, la denegaran.

Aunque quieras creer, sigues sin dar crédito a todo esto, porque si hubiéramos sido mi marido y yo los que tan sólo hubiéramos dado una bofetada a alguno de los médicos, hace tiempo que no sólo habríamos declarado, sino que ya estaríamos hasta juzgados y condenados. O si yo hubiera dado a luz a mi hija en mi casa y después la hubiera abandonado, como tantos casos se oyen, ya me habrían juzgado también.

En Murcia, más o menos por la fecha de mi hija, mataron a una médico en Moratalla. El hombre ya está juzgado y encerrado aunque murió un tiempo después. A ella se le han hecho multitud de conmemoraciones, recuerdos póstumos, minutos de silencio en la puerta de las clínicas y hospitales....

Y mi hija, ¿dónde está la justica para ella?, ¿quién se acuerda de ella? ¿Es que no tiene el mismo valor su vida que la de esa médico? Se habla del maltrato a los profesionales sanitarios, pero ¿quién piensa en el maltrato físico y psicológico por el que ellos nos hacen pasar a los pacientes?. ¿Quién piensa en nuestra indefensión?

Sólo espero, que aunque tarde, aunque lenta, aunque distinta en los modos y las formas, se haga justicia porque nada ni nadie podrá devolverme a mi hija, nada ni nadie podrá borrar de mi mente aquel día, nada ni nadie podrá hacer que este dolor desaparezca, pero si al menos se hace justicia, podré descansar y tener un poco de paz.

Ángela, ya falta menos y sólo espero que el dolor y la rabia no aumenten para poder dejar paso a un estado de paz y resignación. Te queremos.



YA FALTA MENOS

Cuanto más pasa el tiempo más miedo tengo. Miedo a que no se haga justicia, miedo a seguir sintiendo este dolor tan inmenso a pesar de que SÍ se haga justicia, porque me repito una y otra vez que quiero que ya termine para así comenzar como una etapa nueva, pero en el fondo sé que nunca podré cerrarla completamente y que sólo es cuestión de acostumbrarme, de aceptarlo.

Y es que, es dificil de explicar lo que siento, ya que por supuesto y sin ningún tipo de duda quiero y necesito que se haga justicia, pero al mismo tiempo el corroborar las pruebas que hay, el afirmar todas y cada una de las circunstancias que pasaron, el demostrar que efectivamente viví lo que viví, me hace retorcerme de rabia e impotencia pensando en todo lo que mi hicieron pasar, en todo lo que le hicieron pasar a mi marido y por supuesto, en todo lo que le hicieron pasar a Ángela, sin necesidad, sin motivo, sólo por que no les dió la gana de escucharme, de mirarme, de atenderme, de creerse por encima de todo.

No sé si llego a expresar lo suficientemente claro lo que siento, porque cuando los hechos, las evidencias, lo único que hacen es volver a mostrarte una película de aquel día, vuelves a saber que ella estaría viva si me hubieran escuchado. Era tan facil salvarla. Tan facil, que aún no te explicas porque, porque, porque. Es como cuando uno sueña una pesadilla de la que sólo puede escapar si despierta, pero no ocurre, no te despiertas. Sólo hay que despertarse para que el terror, el miedo, el dolor pase. Pero en esta ocasión no hay forma de despertarse y la pesadilla te acompaña allá donde vayas y lo único que te queda es intentar imaginar que tu hija fue recogida en unos brazos amorosos, que quizás la Virgen bajara para recogerla y que ahora ella está en un lugar mejor, lleno de ángeles, flores, arcoiris y sobre todo amor.

En los días en los que el cielo está lleno de grandes nubes blancas, le digo a Juan Carlos: -" Mira, hoy nuestra hija tiene un precioso jardín de nubes de algodón". Es con eso con lo que Juan Carlos y yo tenemos que vivir, tenemos que conformarnos, por eso al menos, aunque la pesadilla nos acompañe el resto de nuestra vida, ojalá que se haga justicia.

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

ÁNGELA, DAME FUERZAS

Ángela, cuando pienso que lo tengo superado, que puedo vivir con ello, que tengo suficiente capacidad para borrar el recuerdo cuando viene a mi mente, que creo estar convencida de que en el fondo soy afortunada por todas las cosas que tengo, incluso llego a pensar que soy especial porque Dios me eligió para darle un ÁNGEL, entonces, mi amor, me doy cuenta de que no soy tan fuerte y necesito ayuda, necesito mi vida que me ayudes, desde allá arriba, necesito que le des fuerzas a mi corazón, necesito que me ayudes a vivir porque si no puedo, si este dolor sigue siendo tan intenso, entonces a veces me pregunto , "si no hubiera sido mejor morir aquel día".

Sí, después de convencerme de que siempre estará ahí y de decidir poder llevar los dos caminos paralelos, de querer llevarlos, de querer poder vivir, le pedí a mi hija que me ayudará. Le pedí que me diera fuerzas y me hiciera ver y sentir que ella está bien, que es feliz.

Le pedí que no se enfadara conmigo por haber tomado esa decisión, porque no haría cambiar mis sentimientos por ella, que no se trataba de olvidarla, de borrar lo que sucedió, de dejar de amarla como lo amaba, simplemente se trataba de poder vivir y necesitaba que ella comprendiera, que me apoyara.

Le pedí que se sintiera feliz cuando me viera alegre y que por ello no creyera que me olvidaba, todo lo contrario, quería que al sentirme feliz, al verme bien ella pudiera estar más cerca mio, participando de ese instante como una parte importante de mi corazón.

Recuerdo, que cuando empecé a recuperarme un poco de la muerte de mi madre, yo me decía que ella había sufrido mucho y que por lo tanto en esos momentos en los que yo sufría tanto no quería que ella me viera y se sintiera impotente por no poder hacer nada, asi que si me sentía feliz o tenía momentos de alegría ella estaría conmigo participando de ellos. Y ese mismo pensamiento es el que quiero tener con Ángela, porque cuando uno está bien, el corazón rebosa de todo lo bueno y parte de todo lo bueno son ellas, asi que, me agarraré a ese pensamiento con fuerza para poder sentirlas muy cerca cada vez más.

Nunca lo olvides hija mía, pase el tiempo que pase, y ocurra lo que ocurra en mi vida, siempre te querré con todo el alma. Te queremos.



REALMENTE, QUIERO Y DESEO

Creo que después de mucho tiempo intentando superar el día a día, intentando volver a la normalidad, intentando nuevos procesos para volver a ser madre, realmente fue cuando decidí llevar los dos caminos, cuando le pedí ayuda a Ángela, cuando por fin me di cuenta de cuanto deseaba volver a ser madre, volver a sentir vida en mi cuerpo.

Fue entonces cuando creo que por fin me sentí preparada para poder volver a afrontar un nuevo milagro de vida. Quería volver a ser madre. Realmente lo quería. Tenía miedo a lo que pudiera sentir pero estaba segura de que me haría feliz.

Puede que no vuelva a conseguirlo pero ahora ya estaba dispuesta a poder tener todas las maravillosas sensaciones que una vez tuve con Ángela. Ya no tenía que convencerme, ya no tenía que engañarme. Lo iba a intentar porque una vez Ángela me descubrió ese mundo, porque quería poder compartir tanto amor que quedó en mi corazón y que es ese amor que sólo a un hijo puedes darle, porque sé que lo tengo todo con Juan Carlos y por eso sé, que puedo ser fuerte, sin esperar nada, sin sorpresas, sin milagros pero queriendo, deseando y sabiendo que ahora estoy preparada.

Así que ahora más que nunca iba a desear con todo mi corazón al pequeño embrioncito congeladito que aún teníamos esperándonos y que ya formaba parte de nosotros, pero como siempre y a pesar del deseo, sabiendo como siempre hemos sabido que muchas veces no es lo que uno quiero, que es un proceso duro y que al final es la naturaleza la que decide. Pero yo quería poder ayudar a la naturaleza a través de mi corazón y del convencimiento.

Ese més nos iríamos al viaje que teníamos previsto y ya para la siguiente regla llamaríamos a la clínica. Sin embargo hubo una sorpresa que hacía mucho, mucho tiempo que no había vuelto a experimentar y en la que no había vuelto a pensar. Ese mes no sólo se me retrasó la regla sino que tuve todo tipo de síntomas y aunque no quería pensar en un embarazo, cada día de retraso me hacía ilusionarme un poco más, hasta el punto de terminar comprando un test de embarazo. Pero como no podía ser de otra forma, dió negativo. ¡Qué tonta, pensar que quizás......! Al final vino la regla, nos fuimos de viaje, nos olvidamos, nos reimos, cambiamos de aires.

Mi angelito del cielo, tu llama hace que mi corazón anhele volver a sentir esa sensación para poder compartir todo lo que nos quedó. Te queremos.



PALABRAS QUE SUENAN EN EL CORAZON

Mi pequeño ahijadito sigue dándonos motivos de alegría y felicidad. Siempre digo que tiene ángel, que es especial. Realmente lo creo porque tiene una sensibilidad especial hacía nosotros que nos hace llegar hasta lo más profundo de nuestro corazón y que consigue que olvidemos por momentos los duros recuerdos a pesar de tener a veces sentimientos compartidos.

Igual que para andar había sido muy adelantado, para hablar le estaba costando más, pero ahora que empezaba con sus primeras palabras era una risa porque como todos los pequeños cuando empiezan a hablar, lo hacen como se suele decir, con media lengua y el pobre se pone tan explicado hablando pensando en que tu lo entiendes todo y tienes que hacer malabares mentales para descifrar que te está diciendo y cuando no lo consigues él se queda mirándote como diciendo: "pero eres tonto, si lo estoy diciendo muy claro".

En cualquier caso hubo una palabra que empezó a entendérsele enseguida y que como siempre consiguió derretirnos, ya no sólo porque la dijera, sino por la efusividad con la que la decía y la alegría que demostraba por saber a quien llamaba y es que cuando empezamos a oir llamándo a su PAIIIIIIIIIIIINO, el corazón nos desbordó felicidad.

Entonces era "paino" para acá, "paino" para allá. " El paino se ha io", "el paino va veni". Todo el día así y era para comérselo. A mí le costó todavía algunos días más pero en cuanto le cogió el truco y se dió cuenta que sólo tenía que cambiar la m por la p, empezó a llamar a su MAINA.

Y es que al final lo consigue, consigue siempre que cualquier duda que podamos tener nos la haga más facil sabiendo como sabemos que con cualquier gesto de cariño de él, cualquier gracia dirigida a nosotros o cualquier palabra que nos haga mención nos hace pensar que quizás si sea posible que si tuviéramos otro hijo, pudiéramos volver a experimentar la alegría e ilusión que una vez vivimos con Ángela.

Realmente, como me dijo mi psicóloga-amiga, está consiguiendo que el embarazo de su madre, mi amiga-vecina lo pueda estar llevando de forma más natural y normal porque creo que el pobrecito va a pasar más calenturas con su nueva hermanita de las que podamos pasar sus PAINOS y eso nos dá mucha pena. Pero será una buena terapia para todos, porque tendremos que ayudarnos emocionalmente unos a otros.

Sé que estas a nuestro lado. Te haces sentir de las formas más inocentes, por eso se que intentas hacernos llegar tus sonrisas. Te queremos.

PRIMER DOMINGO DE MAYO

MADRES E HIJAS
Hoy es el día del más puro y verdadero amor. Amor de madre. Hoy el mundo debe rebosar alegría, felicidad, buenos sentimientos, paz, cariño, magia...., energía positiva en el ambiente, porque hoy el corazón de todas las madres se ilumina más que ningún día para celebrar el triunfo de la vida.
Hoy cualquier madre se siente dichosa porque con su amor desinteresado y puro contribuye a hacer del mundo algo mejor.
Hoy todas las madres reciben de vuelta ese amor que cada día regalan y al menos por un día son lo más importante, porque son vida y dan vida.
Hoy el mundo debería pararse para celebrar el cálido beso que sólo una madre puede dar, porque para ella ese beso nace de lo más hondo y mejor de su corazón.
Hoy la vida nos dá la oportunidad de poder decir con palabras, lo que una madre cada día da con hechos, con gestos, con mimos, con caricias, con besos, con miradas, con risas complices, con abrazos.
Hoy es importante no dejar que vuelva a pasar el día sin saber que puede que mañana ya no haya un hoy y que como madres o hijas debemos sacar lo mejor de nosotras y saber apreciar con el corazón el verdadero significado de esa palabra y todo el amor y el sacrificio que conyeva.
Sin esperar nada a cambio, cada día una madre se entrega en cuerpo y alma a lo más preciado que la vida le ha dado y es justo que hoy nos demos cuenta y apreciemos esa entrega que cada madre nos dá como hijas y damos como madres.
A ti mamá, por tu amor constante, tu sacrificio, tus risas, tus palabras, tus besos, tus abrazos. Por estar siempre ahí, mama. Te quiero gorda.
A ti hija mía, como tu madre me siento orgullosa de haberte llevado en mi vientre, de haberte sentido, de haber recibido tanto amor, y de haber podido descrubir y experimentar la sensación de llevar vida. El milagro de la vida, Tú mi amor chiquitín, vida mía. Mi estrella más gordita.
A todas las madres, felicidades en el día en el que el mundo les reconoce todo lo que son. AMOR.
Gracias mamá por todo, y gracías Ángela por hacerme tu mamá. Os quiero.
(no he podido poner el vídeo directamente desde youtube, pero os pongo el enlace de este bonito vídeo dedicado a las madres)
Dios creo a las madres. De Paulo Coelho. (precioso)