lunes, 14 de octubre de 2013

UN PEDACITO DE MI EN "PALABRAS QUE CONSUELAN"

Hace unos pocos post, os puse el enlace del blog de una magnifica mujer, Mercé Castro, que perdió a su hijo Ignasi con 15 años, hace ya 15 años y que a mi me ha ayudado en muchos momentos, porque aunque las edades de nuestros hijos difieren tanto, el echo de una muerte traumática y el propio echo de que  un hijo es un hijo, a través de su blog, y a través también de algún correo privado, me ha ayudado a ser más valiente, a saber que sí, se sufre, se sufre mucho y que hay mucho dolor, que en ocasiones es insoportable, pero que se puede volver a aprender a vivir.
Su ejemplo, su fortaleza, sus vivencias, sus sentimientos, sus delicadas palabras siempre acertadas, su forma de afrontar el día a día, me han ayudado, me he sentido reconfortada porque me he visto muchas veces reflejada en ella y sé que lo que siento es normal, a pesar del tiempo transcurrido.

Muchas veces me habéis dicho a mi, que soy muy valiente, que soy un ejemplo a seguir, y en mi pequeña modestia, en mi pequeño espacio a través de este blog y también en mi día a día, intento poder hacer ver a los demás, que siempre hay donde agarrarse, siempre hay donde mirar, siempre hay donde aprender, sólo necesitamos querer. 
Siempre digo que yo cojo pequeños o grandes trocitos de todo lo que pueda creer que pueda ayudarme, lo hago muchas veces a través de otros blogs, de muchos de los que sigo, entre los que está en muchas ocasiones el de Mercé, ojalá que yo también pueda servir en algún momento para poder ser ejemplo de donde aprender.

Hace un tiempo publicó un libro titulado Volver a Vivir, donde relataba como un diario de su día a día durante el primer año de la muerte de Ignasi.

Ahora, hoy día 14, unos años después de su primer libro, sale publicado el segundo  http://comoafrontarlamuertedeunhijo.com/palabras-que-consuelan/ :"Palabras que consuelan", y esta gran mujer ha incluido un capítulo en su libro titulado "Momentos Mágicos", en el que ha querido contar con el testimonio de muchos de los que le solemos escribir, y que trata de eso, de pequeñas historias que nos han ocurrido a raíz de la muerte de un ser querido y que han constituido para nosotros un momento mágico, o especial o transcendental que nos ha hecho ver una señal en él, o un sentir más cerca a ese ser que se nos fue.

Una de esas historias con las que ha contado, he tenido el privilegio de habérsela enviado yo y me siento muy muy orgullosa y sobre todo agradecida por formar parte de ese estupendo y maravilloso proyecto que es este libro.

Esta es la portada:





El capítulo se llama como ya he dicho "Momentos Mágicos" y mi historia ya os la he contado alguna vez, pero os la cuento tal como se la conté a Mercé y así ha sido publicada
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LA ABEJA MAYA:.

Cuando estaba embarazada de mi hija Ángela, siempre que me duchaba ella se movía, como inquieta, no sé si era porque el ruido del agua le asustaba o no le gustaba, o eso pensaba yo. Así que me dio por cantarle la canción de la serie infantil de La abeja Maya, y ella se tranquilizaba y dejaba de moverse.
Cuando murió mi pequeña, estuve buscando por muchos sitios un muñequito o un peluche de la abeja Maya para llevárselo, para que lo tuviera al lado de su lápida. Pero como era una serie que hacía mucho tiempo que no ponían, no lo encontraba en ningún sitio. Así pasaron los meses, incluso más de un año. Hasta que un día de viaje por Roquetas de Mar, donde solemos hacer alguna escapadita de fin de semana para recargar pilas, al entrar en una tienda de chuches y muñequitos, al fondo, en un estante lleno de peluches, vi a la abeja Maya. Con su pelito rubio, sus rallitas, sus patitas amarillas y sus alitas. Cuánto me emocioné: en unos días iba a ser su segundo aniversario y me hizo sentir una oleada de aire en los pulmones que me llenó de alegría. 
Ahora está allí con ella, acompañándola.
A pesar del dolor, mi hija me ha ayudado mucho a valorar más las cosas, a ver lo bueno que me depara cada día, a quedarme con las cosas positivas de la gente. Así siento más cerca a mi hija y a mi madre.


Estas son algunas de las fotos que hoy le he mandado a Mercé para que pueda ver que esa abeja Maya que con tanto cariño encontré está allí con ella.




 

Hoy ha salido publicado el libro, pero yo he tenido el inmenso honor de contar con él antes, gracias a que Mercé tuvo el gran detalle de enviarnóslo a los que contribuimos con parte de un pedacito pequeño de nosotros. Hoy día 14 de octubre, que fue la fecha que me dieron como FPP. (qué cosas).
Gracias Mercé.

Un medacito de nuestra historia mi vida, un bonito homenaje. Te queremos.

6 comentarios:

Trax dijo...

Oh, qué bonita historia! la vida está llena de señales, y sin duda, la abeja Maya fue una de ellas.
Qué emoción también ver publicada tu historia, o un trocito de ella en un libro.
Un fuerte abrazo

virtudes dijo...

Hola hace mucho que no te escribo, he estado muy liada, me alegro mucho de esto, es muy bonito ver t historia reflejada en un libro. Las fotos son preciosas

Mª del Mar dijo...

Querida Trax, si es una gran historia, llena de sentimiento, de alegría en un momento triste y sí, la vida a veces te regala señales que debemos estar dispuestos a ver y a sentir. Y sí, me siento emocionada por la publicación de este pedacito de mi, y me siento muy honrada de que Mercé me haya tenido en cuenta. Es una gran mujer, y aunque uno no haya tenido una pérdida en su vida, se pueden aprender muchas cosas de sus palabras, sus vivencias, su lucha por vivir. Al igual que de ti por ejemplo, la fuerza y la valentía para afrontar nuevos retos en la lucha por ser madre, despejando dudas, dando pequeños pasos y volviendo a levantarte después de un día malo.
Yo aprendo con todas vosotras.
Un fuerte beso.

Amiga Virtudes, que alegría leerte. Espero que ese lio del que me hablas sea todo por cosas buenas y que todos estéis bien. Me alegro que te hayan gustado las fotos a pesar de las circunstancias. Y sí, estoy contenta por ver publicada mi historia en este maravilloso libro de Mercé. Mañana es su 5 aniversario, y es un bonito homenaje.
Te mando un fuerte abrazo y un grandisimo beso para nuestras estrellas gorditas.

Ana Cristina Blázquez Muñoz dijo...

Ufff entre Trax y tú esta tarde me tenéis llorando. Claro, que de distinta manera.
Me parece maravilloso que puedas ver tu historia publicada, al menos un trocito tan tierno de ella.
Aunque, debo decirte, que aún no logro entender porque a gente como vosotros, gente buena, maravillosas personas, grandes corazones, les pone la vida estas pruebas tan...duras, difíciles, imposibles...
No acierto a entender porque tiene que ser todo tan difícil a veces.
Un beso enorme, pero grande, para ti, Juan Carlos y el tesoro más lindo, vuestra pequeña Ángela.

Netzi dijo...

Ains Mar, me pasa como a Ana Cristina, vengo justo del blog de Trax y vengo medio llorosa y ver esto me hace seguir llorando, de tristeza por ver la tumba de Ángela, de alegría por ver tu cara de ilusión en la foto con el libro...

Qué bonita vuestra historia con la Abejita Maya, me alegro tanto de que un pedazo tan importante de vosotros esté plasmado para siempre en ese libro, del amor que tenéis por Ángela, qué preciosidad...

Me imagino que estos días son duros para vosotros por el aniversario, un abrazo enorme para Juan Carlos y para ti preciosa, y otro grande para Mercé. Muasssss

Mª del Mar dijo...

Querida Ana, bueno, en esa pregunta estamos. Por qué?. Hace unos días lo comentábamos. Y no hay respuesta. Y sí, a veces, muchas veces todo es demasiado difícil, tu también lo sabes y no hay una respuesta, lo único que podemos hacer es lo que hacemos o lo que intentamos, aprender a vivir con las cartas que nos han tocado, aunque haya veces en que no podamos aguantarnos ni a nosotros mismos por no saber, por no entender.
Gracias preciosa por tus palabras. te lo agradezco en el alma.
Un beso enorme. Y gracias de corazón, con todo mi cariño por tu preciosa entrada-homenaje a Ángela.

Hola Netzi preciosa. Gracias a ti también por tus palabras, por tu consuelo. Sí, es raro verdad. Una mezcla de sentimientos. Me alegro que te haya gustado la historia, es que parece raro, pero tengo muchas señales, lo que pasa que yo creo que el dolor no me hacen poder disfrutarlas como debiera. Al menos ese pedacito de mi ahora puede ser compartido gracias al precioso libro de Mercé.
Sí estos días son duros, más que el resto, es como si el cuerpo fuera por libre y sacara todo el miedo y el nerviosismo sin yo darme cuenta. Pero bueno, intento poner de mi parte todo lo que puedo por intentar llevarlo lo mejor posible, aunque a veces parezca que no estoy consiguiendo nada.
Gracias por estar ahí.
Un besazo.