viernes, 20 de diciembre de 2013

LA HIPNOSIS EN EL DOLOR

Bien, tenía que haber escrito antes, pero la verdad ahora tengo momentos en los que necesito desconectar un poco del espacio virtual y me cuesta más centrarme en poder escribir y expresar lo que siento, aún así estoy, sigo aquí. Me cuesta pero a la misma vez lo necesito. Es un escape, un desahogo y una forma de poder seguir ayudando y siendo ayudada.
Espero no demorarme tanto en mi próxima entrada porque, una vez que empiezo a escribir me siento bien, me relaja, me libera........

Y bueno, me quedó pendiente el contaros otra de mis asas, resortes, o nuevas experiencias donde poder agarrarme por intentar salir del circulo vicioso en el que estoy y que me cuesta mucho salir, el cuál no es ni más ni menos que aquel maldito día. El recuerdo constante de lo que viví/vivimos, las horas, los minutos, el dolor, el miedo, el sufrimiento, las consecuencias,........la ilusión perdida, el sin-sentido........., la rabia y el amor, tanto amor contenido........

En esas semanas, meses, en los que he estado otra vez tan, tan mal, hasta el extremo de querer morirme porque no podía soportar sentirme así y recaer una y otra vez, de nuevo no me dejé rendir y de nuevo quise luchar y poder superar ese estado y además querer que esta vez fuera algo más duradero y que me sirviera para hacerme más fuerte, para poder hacer costra aunque la herida siguiera ahí, porque con cada recaída en el abismo el dolor parecía más intenso y me estaba costando mucho ver lo bueno, y recordar los momentos buenos, y estabilizarme con ellos y mi intento de ser positiva.

Hice, bueno, aún lo estoy haciendo, acupuntura. También las flores de bach y al hablar con mi psicóloga y ver como me encontraba me propuso someterme a unas sesiones de hipnosis. No para olvidar, no para hacerme recordar,  porque no es recordar lo que necesito ya que lo tengo todo muy fresco en mi memoria (ese es el gran problema), sino para poder asumir ese día y poder aprender a vivir con ese recuerdo, haciendo que con las sesiones supiera que sí, está ahí y lo viví, pero que cuando me venga el recuerdo, las imágenes, pueda ahuyentarlas, alejarlas y dejarlas en un plano que no me perturben de la forma en la que lo hacen, que sean como el tejado de una casa, que está ahí, sobre nuestras cabezas, pero que no va a caerse encima y a aplastarme.

Tenía miedo, no sabía muy bien a lo que me podía enfrentar, pero aún así, no lo dudé. Y fui y al principio me costó mucho concentrarme porque tenía miedo, mucho miedo y el sonido de mi corazón casi no me dejaba oír su voz, pero poco a poco fui relajándome y serenándome. No es como se ve en las películas, que uno se queda en trance y cuando se despierta no recuerda nada de lo que ha vivido en la sesión. Eres consciente en todo momento, sólo que estás (si lo consigues), muy relajado, sólo oyendo la voz de la persona que te habla y dejándote llevar por donde ella te lleva, pero a la misma vez, dejando libertad para que sea tu subconsciente el que te guie hasta donde el sentimiento tiene que llegar y puedas liberar lo que te perturba, siendo consciente de que lo dejas ir, de que quieres que se vaya. Es decir a mi en concreto, después de inducirme a la relajación profunda, pues me fue haciendo ver un pájaro de bonitos colores, con un canto muy dulce, que estaba conmigo, pero de repente aparecía en una jaula. Yo fui relacionando a ese pájaro con que era mi pequeña, mi Ángela, y era dulce y bonita y estaba tranquila y feliz conmigo, en mi barriga. Pero de repente llegaba aquel día, en el que ella debía salir y la jaula representaba aquel infierno, aquellos minutos, aquellas horas, aquella angustia, y ella estaba prisionera. Mi corazón empezó a acelerarse, mi respiración fue haciéndose más intensa, más rápida, más ahogada, y entonces mi psicóloga me decía que debía dejar que la puerta de la jaula se abriera y que el pájaro saliera. La jaula se iría alejando, es decir el dolor, el recuerdo de la angustia, el miedo, el sufrimiento, ......, la jaula en definitiva representaba lo vivido aquel día y al abrir la jaula y dejar que el pájaro saliera, pretendía que sólo quedara ella, su recuerdo y el saber que a pesar de no tenerla físicamente ella estaba conmigo. Fue muy duro, porque al imaginar la jaula abriéndose sólo la veía a ella alejándose y mi llanto y mi angustia surgieron en tromba sin poder contener la necesidad de querer gritar, de poder agarrarme a ella, de poder retenerla. No podía calmarme, no podía parar de llorar, de sentir que me ahogaba, de tener miedo, pero poco a poco mi psicóloga fue calmándome, haciéndome ver que la jaula se alejaba, pero que mi pequeña seguía a mi lado, conmigo, y yo empecé a sentir que aunque no podía verla, ni tenerla físicamente, mi hija perduraba en mi, en mi alma, en mi recuerdo, a mi lado aún cuando no pudiera sentirla, y la feliz y bonita, en la representación de ese precioso pájaro de colores vivos y alegres y la jaula, el dolor y recuerdo de aquel día, se iba perdiendo de mi vista. Seguía ahí, pero ahora con menos nitidez (al dolor), con menos intensidad (a la angustia), ......... Seguí llorando todavía un rato, y aún con cierta dificultad para sosegar la respiración,  poco a poco fui calmándome y dándome cuenta, que ella no se iba con la jaula, que ella seguía, que no se pretendía que la olvidara a ELLA, que ELLA estaba, pero ahora podía verla y sentirla sin sentir la angustia de aquel día. 

Al volver a la realidad, me sentí aliviada. Todavía no sabía muy bien como iría aquello y si se conseguiría algo. Mi psicóloga me dijo que veríamos como había ido poco a poco, y que no me preocupara, que si veíamos que era necesario haríamos alguna sesión más.

A día de hoy, sigo teniendo miedos, y sigo recordando aquel maldito día, pero por lo menos de momento, puedo decir que me encuentro mejor, porque estaba realmente mal. Tengo mis momenticos, mis lloros, y mis recuerdos, pero, no sé, como más serena. No sé si me durara mucho, poco o sólo es un espejismo a querer encontrarme mejor, pero sí, a día de hoy me encuentro un poco mejor. No sé si será por la hipnosis, por las flores de bach, la acupuntura o todo junto, pero lo intento. Cada día lo intento.

Ángela, te quiero. Te adoro. Te anhelo. Ojalá seas feliz, ojalá estés bien, ojalá seas siempre nuestra luz. Te queremos vida mía.

5 comentarios:

Trax dijo...

Es que es todo tan difícil! Muchas veces, por mucho que nuestra razón se empeñe en que tenemos que levantarnos, pelear, seguir, que hay mucho que merece la pena, no hay forma, y solo queremos encogernos, escondernos y llorar.
Espero que te haya venido estupendamente esto de la hipnosis y puedas conservar esa paz.
Un besito

Ana Cristina Blázquez Muñoz dijo...

Querida María del Mar, te digo, exactamente, lo mismo que Trax, es tan difícil, a veces, por mucho que queramos levantarnos, el hacerlo.
Pero hay que hacerlo mi niña. Lo sé, sé que duele, y que duele tanto el alma, en ocasiones, que solo piensas en terminar. Pero no. Trata de pensar en lo que tienes, y no en lo que has perdido, trata de mirar al hombre que tienes a tu lado, y que seguro, no soportaría la vida sin ti. Piensa, que él, también la perdió a ella, y no puedes hacerle eso, no puede quedarse también sin ti.
Me alegra leer que la hipnosis te está ayudando. Seguro que irás mejor poco a poco mi niña, ya lo verás.
Un abrazo muy muy grande y que tengáis unas bonitas navidades.

Opiniones incorrectas dijo...

Mari, me alegro mucho de que la hipnosis te haya venido bien.
Un beso enorme y espero que paséis las mejores fiestas posibles, porque os lo merecéis, y que el nuevo año os traiga sólo cosas buenas!!!

Mª del Mar dijo...

Sí Trax, que te voy a contar, aunque el tema sea distinto. Es difícil, pero si tenemos personas a nuestro alrededor que nos ayudan, nosotras debemos ser las primeras en poner de nuestra parte. Cuesta y mucho, por eso yo busco contínuamente, donde puedo, y que me ayude. De momento voy mejor con este nuevo resorte.
Un beso enorme y felices fiestas guapa.

Querida Ana, sí en eso estoy. Por él principalmente me levanto cada mañana y lucho y busco donde poder seguir congiendo fuerza. Nosotras tenemos que ser fuertes y querer salir con todas nuestras ganas y también es importante rodearte de gente que nos ayuda cada día a que esa lucha sea un poco más facil. Tú también tienes suerte en eso princesa.
Un besote grande y unas buenas y felices fiestas.

Amiga Eva, muchas gracias cielo. Yo también te deseo unas buenas, felices y estupendas fiestas y que el año nuevo sea mejor y más fácil.
Otro gran beso y abrezo para ti.

Netzi dijo...

Hola Mar preciosa!! Antes que nada, feliz año nuevo!! Espero que este 2014 esté lleno de felicidad para ti y para Juan Carlos.

Se me han puesto los pelos como escarpias leyendo tu entrada, lo de la jaula, me imagino lo terrible que tuvo que ser, pero me alegro que te haya servido para estar más tranquila y más serena. La verdad que qué difícil todo, no dejo de repetírtelo, sois unos luchadores.

Te mando un beso enorme para los 2, un besazo super fuerte guapísima.